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Una riograndense que se destaca a nivel nacional como gastronómica gourmet
Una riograndense que se destaca a nivel nacional como gastronómica gourmet

Una riograndense que se destaca a nivel nacional como gastronómica gourmet

Se autodefine como «cocinera autodidacta», pero sus recetas y productos llegaron al canal El Gourmet. Elabora «delicatessens» para disfrutar de los sabores fueguinos y del buen comer, a los que ella llamó «Productos Artesanales Maziej», y que son toda una experiencia gastronómica.

Río Grande.- La historia de esta mujer emprendedora riograndense data de algunos años. Así lo destaca el portal La Vidriera Fueguina que cuenta que Liliana Maziej, llegó a Río Grande hace 33 años con un bolso cargado de curiosidad y expectativas. Era el verano de 1987 y sólo unos pocos meses la separaban de su título de maestra jardinera, pero, fiel a esa forma de anticiparse a su propia presencia que la caracteriza, aprovechó para “ir tirando algunas líneas”.

Fue por eso que se inscribió en Supervisión Escolar para maestra de grado, a pesar de lo cual se volvió a Buenos Aires.

Seis meses más tarde se recibió y volvió al verano siguiente por quince días a buscar trabajo, proveniente de su querido San José, partido de Alte. Brown.

Una tarde se enteró que la llamaban por televisión a presentarse en una oficina “por motivos que a su presencia se le harán saber”. Y fue así que consiguió trabajo como celadora escolar de colectivos.

Después vinieron otros cargos docentes en distintos establecimientos y eso le permitió ganarse un lugar en el ámbito educativo y hacer toda una carrera docente fructífera, pero en esos inicios, para Liliana Maziej, lo mejor estaba por venir.

“Mi trabajo era cuidar niños en una escuela en el Barrio CAP”, le contó a La Vidriera Fueguina en el living de su casa. Más adelante nos diría que fue en ese interín que conoció a Carlos Masala, su esposo, con quien tuvo dos hijas, Paula y Martina.

 

Una vida de trabajo riograndense

 

Para hacer una síntesis rápida, Liliana trabajó en los siguientes establecimientos: Escuela N° 2; Jardín de Infantes N° 6; Jardín de Infantes N° 4 (ganó allí un concurso nacional sobre proyectos institucionales innovadores donde hizo un invernadero) y Jardín de Infantes N° 12.

Ha sido una docente de esas que dejan huella, aunque la cocina le disputa al aula buena parte de su entrega y dedicación, puesto que Liliana es una eximia cocinera, aunque por modestia prefiere que no la llamen así.

Se define como autodidacta de la cocina “porque me gusta comer”, afirma y cuenta: “yo aprendí a cocinar con mi mamá”.

“A Carlos lo conquisté con la cocina –recordó-. La primera vez que hice un plato para él cociné una receta típica de la cocina polaca, Pierogi, que son unas empanaditas que me salen muy bien”.

Pasaron los años y Liliana le fue dedicando cada vez más tiempo a la cocina y a su permanente inquietud y curiosidad que la impulsan a buscar recetas nuevas, probar nuevos productos y ensayar experiencias gastronómicas reveladoras.

Entre otras cosas, recordó que empezó “haciendo licor de calafate. Y luego me fueron pidiendo otros sabores y seguí haciendo. Conseguí los envases, empecé a fraccionar, hice el logo y empezó mi curiosidad con los productos de acá como la salicornia, diente de león, ruibarbo, el cordero fueguino”.

“Eso fue allá por el 2000 y a raíz de eso empecé a leer, a investigar, a conectarme con el INTA y a conocer sobre productos locales”, prosiguió.

Liliana explicó que prueba mucho “y es en base a eso que pude llegar a fórmulas que después las mantuve y por eso salen siempre bien, porque para mí todo tiene que estar bien hecho”.

En ese sentido y para subrayar esa afirmación dijo que “no hago nunca las recetas que encuentro en internet porque les doy mi toque personal”.

 

Cocina de nivel nacional

 

No hace tanto los elogios que sobre ella circulan en torno a la cocina y sus productos llegaron a productores del canal El Gourmet, de donde la convocaron a participar en una producción efectuada en Tierra del Fuego.

Fue así que recibió en su casa a la reconocida chef Soledad Nardelli que hace unos años efectuó un ciclo de programas que el canal denominó “Un viaje a la Tierra del Fuego”.

Todavía, de vez en cuando, el cabal repite el ciclo y allí volvemos a ver a Liliana explicando cómo hacer un vinagre de calafate.

“Cuando me convocaron del Canal El Gourmet fue una oportunidad para conocer y seguir chefs y cocineros y la verdad es que posibilitó que se abrieran algunas puertas, sobre todo para hacer y aprender cosas”, señaló.

Ha cocinado en la TV Pública Fueguina y dice que ha pensado en poner en marcha un canal de You Tube pero que todavía no se anima.

“Hice una receta filmada para el programa Fiestas Populares usando el teléfono: capeletis de cordero con salsa de hongos y mix de salicornias”, recordó en otro pasaje de la charla.

Actualmente Liliana tiene una amplia producción de lo que ella define como “delicatesen”. Por ejemplo, sus reconocidos escabeches de berenjenas; de cordero; salicornia; pan de indio y trucha entre otros.

 

Licores

 

También, su cada vez mayor clientela suele volver por los exquisitos y exclusivos licores de calafate, de limón, frambuesa, polsky, frutilla y dulce de leche. O los dulces de ruibarbo, de naranja, de corinto, frutilla, sauco, así como sus jaleas y la original “miel de diente de león”.

Ella le tiene especial afecto a todos sus productos y creaciones, pero deja entrever que sus preferidos son el chutney con ruibarbo y su ya famoso vinagre infusionado de calafate.

Pero para Liliana todo debe seguir adelante y tal vez por eso cuando sintió que además de cocinar podía enseñar, implementó talleres para chicos y adolescentes.

“La idea es hacer de la cocina un lugar que les recuerde a la cocina familiar, la de sus casas. Y también mostrarles y enseñarles el gran abanico de la alimentación, mostrarles que hay una forma diferente de comer”, cuenta.

Como tanta gente, durante la primera parte de la cuarentena hizo “masa madre” y enviaba recetas por whatsapp a sus alumnos para que cocinan en casa.

Para terminar, sostuvo que “una cosa pendiente es ir a conocer esas grandes ferias de especias como las de Marruecos y lugares así” y que para ella “subir un escalón más sería enseñar, hacer un libro sobre la cocina fueguina, con recetas chequeadas, algo diferente a lo que ya se ha hecho”.