Breves
Recursos que mientras menos se conozcan más, fácilmente nos podrán saquear.
Recursos que mientras menos se conozcan más, fácilmente nos podrán saquear.

Un potencial ignorado por la mayoría de los argentinos

El Mar Argentino los posee en la provincia de Santa Cruz y en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, especialmente en las cercanías de las Islas Malvinas que son zonas que la Comisión Europea, conocen no solo la existencia de los nódulos polimetálicos, sino que también se carece de una legislación sobre su explotación y que ellos llaman “None have legislation in place to regulate the deep-sea mining in the Area”, lo que les abre el juego para el saqueo sistemático de los minerales submarinos, especialmente por parte de Inglaterra.

Río Grande.- Alejandra Portatadino, Ingeniera Mecánica, Miembro de Ingeniería sin Fronteras Argentina, del ASME Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos, CAI Centro Argentino de Ingenieros, profesora post Grado UTN Buenos Aires, Presidenta de FIPCA Filial Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, dirige el proyecto de alistamiento de la Sanmartiniana por la UNTDF y es autora de la nota que sigue a continuación.

El conocimiento no solo incrementa el saber, también incide directamente con el Desarrollo de Nuestra Nación, facilitando el acceso a nuestros recursos y la industrialización fuente de empleo genuino y soberano, generadora de las herramientas para poder ser libres y autosuficientes.

Las políticas del endeudamiento son las políticas de la sumisión, desde los pequeños gastos con la tarjeta de crédito hasta los grandes empréstitos transnacionales que subyugan a muchos países, y que coincidencia son los que más recursos naturales y minerales tienen. Ya en otras notas hemos recalcado la importancia de la participación de las Universidades y Centros de Investigación Argentinos en el crecimiento sostenible de Argentina, con profesionales nuestros, cuyas capacidades están inclusive muchas veces sobre la media del nivel internacional, en el desarrollo de tecnología pero a su vez son captados por empresas e institutos extranjeros con ofrecimientos económicos muy tentadores.

Conociendo estas realidades, en agosto del 2014 la Presidenta Cristina Fernández, con muy buen criterio, presentó un proyecto pionero para la soberanía de nuestros recursos naturales, llamado Pampa Azul. Era una de las respuestas al impulso de la creación de universidades en todo nuestro territorio para el acceso al conocimiento de la mayoría de los argentinos a las preguntas que surgirían una vez graduados ¿Qué hacer con ese conocimiento?, y, ¿Cómo generar fuentes de empleo y desarrollo industrial y tecnológico con ese conocimiento?

Pampa Azul, es un modelo de trabajo e investigación transdiciplinaria muy ambicioso donde articulan las universidades nacionales del Comahue; de la Patagonia San Juan Bosco; de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur; de la Patagonia Austral; de Mar del Plata; del Sur, de La Plata y de Buenos Aires, también están incluidos el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET); la Dirección Nacional del Antártico (DNA); la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE); el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), el Servicio de Hidrografía Naval (SHN), la Prefectura y el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), el Centro Nacional Patagónico; el Instituto Argentino de Oceanografía; el Instituto Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-CONICET); el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA-CONICET/UBA) y el Instituto de Biología Marina y Pesquera Almirante Storni (UNCO).

Las áreas prioritarias son el Banco Namuncurá-Burdwood; el Agujero Azul en el talud continental; el golfo San Jorge; reserva marina Yaganes y áreas marinas sub-antárticas -incluidas las Islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur-y el estuario del Río de la Plata, que investigan desde varios buques en campañas oceanográficas, buques que el Gobierno de Maurcio Macri ha dejado caer por falta de mantenimiento.

Porque para sorpresa de algunos y no de otros el gobierno de Mauricio Macri, del PRO y Cambiemos, actuaron de una manera inversamente proporcional al gobierno antecesor, no solo en los temas de la educación pública, también en los de soberanía e investigación que junto a sus aliados de cancillería cómplices necesarios en la entrega de nuestra soberanía austral perpetraron en el llamado comunicado Foradori Duncan donde destacaron Patricia Ortúzar, Rodolfo Sanchez, Fernanda Millicay, Máximo Gowland y Carlos Foradori, que paradojas del destino, siendo los artífices de este nefasto acuerdo, no solo aún permanecen abulonados a sus sillones, para peor incluso han obtenido ascensos en la Cancillería por este Gobierno, como si la tracción a los intereses soberanos de nuestra república merecieran un premio en vez del oprobio, hay cosas inadmisibles e in entendibles en la política argentina, cuando los valores, la integridad y el amor a la Patria son derrotados y triunfan los cómplices necesarios que artera y llanamente sin escrúpulos sirven a los intereses apátridas de potencias extranjeras.

Pero en este mes de julio, Cristina Fernández, ya como Vicepresidenta, nuevamente nos da una bocanada de aire fresco a los temas de nuestra soberanía, relanza el proyecto Pampa Azul. Pero a su vez, y para nuestra sorpresa, ahora entendemos las acciones implementadas en estos últimos tiempos por el Reino Unido en la zona, donde ya podríamos vislumbrar que por sus servicios de inteligencia y del Foreign & Commonwealth Office, habrían podido estar informados de este proyecto, no es casualidad, la multiplicidad de acciones que han realizado para aumentar sus presencia en la zona que usurpada a la Argentina, las ampliaciones en el Puerto de Georgia, y el de aguas profundas de Malvinas, las notas de Clarín utilizando toponimia Británica en una base de Chile, y el aumento de los buques de la armada y científicos británicos en la zona, justamente unos meses antes, ¿de dónde sacan la información?, ¿será acaso nuestra Cancillería Argentina, lleno de obsecuentes al Reino Unido (viendo el comportamiento de funcionarios del Gobierno anterior que aún permanecen), un colador de información?, es una pregunta, que surge al haber observado las acciones, actos y conferencias de muchos y muchas funcionarias que permanecen en Cancillería del gobierno anterior, que no solo no actuaron en detrimento de los intereses argentinos, para peor los entregaron con el ignominioso comunicado Foradori -Duncan, sabemos que existen admiradores anglófilos en varios extractos sociales altos de nuestro país incluso testaferros de sus intereses, negarlo sería negar la realidad y vivir en una burbuja. Así como nuestras riquezas son inconmensurables también lo es el saqueo de las mismas, país empobrecido si los hay el nuestro, gracias a estos oscuros y viles personajes.

Pero regresando al proyecto Pampa Azul, los sectores del Atlántico no solo son ricos en biodiversidad, también en hidrocarburos y nódulos polimetálicos, de metales altamente preciados hoy en día, vanadio, cobalto, oro, manganeso y otros, son concreciones (Formaciones porosas donde se encuentran los minerales) esféricas de 1 a 20 centímetros en promedio, contienen de 15 a 35% de manganeso, de 15 a 20% de hierro, de 1 a 10% de calcio y 1% de cobalto, cobre, níquel y titanio. Son tan abundantes que se han desarrollado dragas con tecnología específica para extráelos ya que existen lugares donde pueden cubrir hasta el 70% del lecho marino. A tal punto que el Reino Unido creó el programa (SoS Minerals) Security of Supply of Minerals Resource para investigación en el Atlántico, lanzado por el Natural Environment Research Council (NERC) y el Engineering & Physical Sciences Research Council (EPSRC), dos de los Consejos de Investigación del Reino Unido. Obviamente ante nuestras narices e inanición. Si bien no todos los nódulos polimetálicos presentan características económicas favorables, para la explotación minera, nuestro Mar Argentino los posee en la provincia de Santa Cruz y en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, especialmente en las cercanías de las Islas Malvinas que son zonas que la Comisión Europea, conocen no solo la existencia de los nódulos, sino que también se carece de una legislación sobre su explotación y que ellos llaman “None have legislation in place to regulate the deep-sea mining in the Area”, lo que les abre el juego para el saqueo sistemático de los minerales submarinos.

La urgencia en extraer estos nódulos y las desmesuradas especulaciones sobre su valor fueron un factor determinante en las negociaciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre la Ley del Mar (CONVEMAR) y para el establecimiento de la Autoridad de los Fondos Marinos. Hoy a través de muestras y miles de fotos submarinas se tiene la certeza de que se trata de un recurso minero excepcional.

Precisamente por este ambicioso proyecto Pampa Azul, para prevenir el saqueo, navegar nuestros mares australes con una embarcación de estudios universitarios, siguiendo los principios rectores de nuestra soberanía, es que la Fundación FIPCA (Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua), que nos dedicamos a promocionar y proteger nuestros recursos marítimos, fluviales, lacustres y de aguas subterráneas en nuestro país, realizamos un convenio con la UNTDF (Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur, para facilitar el acceso marítimo al sector austral con una embarcación a vela de investigación científica, sostenible y bajo costo de mantenimiento, ya que esta Universidad cuenta con carreras afines a la enseñanza e investigación geológica, oceanográfica y biológica sobre estas zonas, pero carecía de una embarcación, para llevar a alumnos profesores y científicos. La embarcación llamada La Sanmartiniana, se encuentra en este momento en el Astillero Coserena de Puerto Deseado, donde esperamos una vez finalizada la cuarentena y con ayuda financiera de Nación, terminar su alistamiento como embarcación científica de acuerdo a las necesidades especificadas por los investigadores y profesores de la UNTDF.