Breves
LAZARTE

Trágico incendio

Reclaman libertad de Joan Franco Lazarte

Los abogados Francisco Giménez y Pedro Fernández asumieron la representación de Joan Franco Lazarte, el padre de los niños de 5 y 3 años muertos en un incendio ocurrido en Río Grande durante el mes de mayo. El hombre se encuentra detenido y en la causa se investiga el abuso que habría sufrido la nena de 3. Los abogados entienden que no hay prueba alguna para incriminarlo y reclaman su libertad, además dicen que la pericia confundió “una infección con una violación”.

 

Los hermanitos murieron luego del incendio de la pequeña casilla donde se encontraban solos, el 13 de mayo pasado, y la autopsia arrojó el dato de que la niña –de tan solo 3 años- había sido abusada en algún momento.

 

La justicia apuntó al círculo familiar, deteniendo en un primer momento al abuelo, un tío, el padre y un allegado. Finalmente solo el padre, Joan Franco Lazarte, quedó detenido; a pesar que dos pruebas de ADN dieron negativo respecto de su posible responsabilidad.

 

Los abogados estuvieron hoy en Radio Fueguina, donde el abogado Francisco Giménez sostuvo  que “la Justicia fueguina es orgullosa” y que por ello aún no se ha desacreditado el informe primero de la forense Inés Aparici, a quien acusan de haber cometido el error de confundir “una infección con una violación”.

 

“Este pobre chico salió por 15 minutos a buscar trabajo, con la desgracia de que se produce un incendio en su casa y fallecen sus dos hijos. Cuando está en el Hospital y le dan la noticia, a las horas es acusado de haber violado a sus hijos y de haber prendido fuego la casilla”, relató el abogado.

 

Además recriminó que Lazare haya asistido al entierro de sus hijos esposado y en carácter de detenido y acusado de darles muerte.

 

Loa abogados cuestionaron que no siga el proceso en libertad, entendiendo que “es ridículo pensar que va a fugarse en la bodega de Aerolíneas con sus hijos”, sostuvo Pedro Fernández.

 

 

Los letrados han solicitado ahora la “revocación de la acusación” que pesa aún sobre Joan Franco Lazarte, asegurando que “cada día que pasa es un riesgo”.