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El presidente del INFUETUR, Dante Querciali, avizoró una buena temporada de invierno para Ushuaia, de no complicarse la situación sanitaria, si bien después de Semana Santa “se vienen tres meses muy duros”, donde será fundamental la asistencia del Estado con subsidios.
El presidente del INFUETUR, Dante Querciali, avizoró una buena temporada de invierno para Ushuaia, de no complicarse la situación sanitaria, si bien después de Semana Santa “se vienen tres meses muy duros”, donde será fundamental la asistencia del Estado con subsidios.

Querciali apela al cuidado individual para frenar la segunda ola

El presidente del INFUETUR, Dante Querciali, confió en que se logre controlar la situación sanitaria en la provincia y que “no se disparen” las cifras en el resto del país para no caer en nuevas restricciones. Luego de Semana Santa se esperan “tres meses muy duros”, porque normalmente baja la actividad; pero hay expectativas de una temporada de invierno con el turismo nacional. Para que esto sea posible se debe sostener al menos la conectividad actual y que la Argentina esté en condiciones de avanzar nuevamente con este movimiento hacia los centros invernales, que ya se dio el invierno pasado, potenciado ahora por la imposibilidad de viajar al exterior. Recordó que la temporada de invierno en Ushuaia se nutre “en un 70%” del turismo nacional y el resto es brasileño, ya “prácticamente descartado”. Hasta el momento “los protocolos funcionaron y el turismo no es un factor que incida en la transmisión del virus sino las reuniones sociales”, dijo.

Río Grande.- El presidente del INFUETUR, Dante Querciali, avizoró una buena temporada de invierno para Ushuaia, de no complicarse la situación sanitaria, si bien después de Semana Santa “se vienen tres meses muy duros”, donde será fundamental la asistencia del Estado con subsidios, manifestó por FM La Isla.

La semana pasada mantuvo una reunión con sus pares de los distintos distritos, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Turismo de la Nación. “Se marcó la importancia sobre cómo está avanzando el contagio y de tener una presencia marcada para mantener los protocolos y el cuidado personal. En realidad no hemos aprendido a vivir con el virus, sino que nos olvidamos de la pandemia, porque muchos se han relajado. Hay que volver a poner énfasis en esto, porque son cosas sencillas de llevar adelante pero nos cuesta adoptar, como el barbijo, el distanciamiento, el lavado de manos. Tenemos que olvidarnos del abrazo, del beso, cuando nos saludamos. En los comercios y todos los establecimientos todos tenemos que poner un granito de arena, porque si no cumplimos y los contagios se empiezan a disparar, va a haber actividades que no se van a poder hacer”, alertó.

“Para nosotros es más complejo que en otros lugares del país mantener la ventilación de los ambientes. Ya tenemos otras temperaturas, hace frío y se hacen reuniones sociales puertas adentro, por eso hay que profundizar en la prevención, porque la situación es delicada y lo estamos viendo en otras partes del mundo”, expresó.

 

El día después

 

Después de Semana Santa se abre un tramo complejo para la actividad hasta la llegada de la temporada de invierno. En este feriado largo “tuvimos una muy buena demanda y una alta ocupación de plazas aéreas. Esto marca que el destino está siendo muy elegido, pero también tenemos limitación en la cantidad de vuelos. Esto no permitió generar una gran afluencia de público que implique saturación. Con cuatro o cinco vuelos diarios no hay una capacidad muy fuerte. Se sumó el turismo interno por el fin de semana largo, porque es complicado salir de la provincia, y esto ya lo vimos en enero y febrero en Tolhuin. Este movimiento no nos generó problemas de contagios, como tampoco en Ushuaia con los cinco o seis vuelos diarios que tuvimos. El turismo no es un factor que incida en la transmisión del virus sino las reuniones sociales, en quinchos, los asados, donde nos relajamos y se generan los grandes problemas”, planteó, reafirmando que no son fuentes de contagio “ni la hotelería, ni la gastronomía ni las excursiones, donde los protocolos se cumplen y la gente es responsable”.

Las perspectivas son de “un año muy complejo. Por suerte pudimos reactivar el turismo nacional en verano, si bien estuvimos muy limitados por la cantidad de vuelos disponibles, pero ahora viene la parte más difícil, porque después de Semana Santa vienen abril, mayo y junio, que normalmente son meses complicados. Tenemos el agravante de que no hubo una temporada de verano normal, porque la actividad turística guarda el excedente de ese gran trabajo para sobrepasar la temporada baja”, indicó.

“Hay que ver cómo llegamos al invierno y no es menor  poder mantener la situación sanitaria en el país para mantener el turismo nacional, porque es muy difícil que se pueda generar turismo internacional para el invierno. Esperamos que la situación no se vaya de las manos y podamos encarar una temporada de invierno con el turismo nacional. Vienen meses muy complejos y por eso el gobierno decidió mantener la asistencia al sector con el PROGRESO, sobre todo con subsidios en el caso del turismo, porque devolver un crédito es muy complejo y las estructuras son familiares, pequeñas, y se hace difícil sostener los puestos de trabajo. Es importante la asistencia con subsidios para poder llegar al invierno”, remarcó.

“Si mantenemos la conectividad y no hay retrocesos en la circulación de personas, la temporada de invierno va a ser medianamente buena, porque normalmente está enfocada al turismo nacional, con un extra que es el turismo brasileño y este año lo tenemos prácticamente descartado. El turismo nacional es el 70% del movimiento en invierno. Como ahora tampoco se puede viajar al exterior, mucho público que iba al exterior se va a volcar a los centros invernales. Esto nos da un pronóstico más positivo, pero con las señales que estamos viendo de la situación pandémica nos pone más en alerta y por eso insistimos en la importancia de cuidarnos”, sostuvo.

 

Por ahora bajo control

 

Cabe señalar que al cierre de la semana pasada se registró un 80% de aumento de casos en la provincia, respecto de la anterior, pero todavía la situación está controlada. “Nos hemos reunido con las cámaras hoteleras, de comercio, de hotelería, para pedirles la colaboración como actores de la actividad, para que generen el control y cuiden los protocolos. Depende de lo individual poder seguir sosteniendo la actividad no solamente turística sino comercial. Hay que hacer mucho esfuerzo porque los casos van subiendo, todavía no son significativos pero esto a corto o mediano plazo va a impactar en la provincia, si se empiezan a disparar los números en todo el país”, manifestó.

 

Promociones para residentes

 

Consultado acerca de si habrá promociones para residentes este invierno, aclaró que “son decisiones de cada uno, pero hay tarifas especiales y establecimientos que lograron muy buena ocupación con tarifas para residentes. También hay tarifas para navegación. En hotelería se notó la diferencia, porque los establecimientos que tuvieron tarifas especiales lograron un porcentaje más alto de ocupación”.

“El año pasado insistimos en mantener la temporada de invierno a pesar de todas las restricciones que teníamos en ese momento, y fue un muy buen empuje para la actividad. En los centros invernales hubo una gran afluencia de público de Río Grande y de Tolhuin y se generó movimiento. Ojalá este año podamos superar eso y que no solamente sea turismo interno sino también nacional. Con los protocolos no hemos tenido grandes problemas en la actividad turística, así que, si todo sigue de esta manera y el sistema sanitario lo soporta, no debería haber impacto en el sector turístico. Nos tenemos que cuidar todos para llegar a la temporada de invierno con todo funcionando”, concluyó.