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Campanella sufrió una seria lesión en uno de sus brazos cuidando a un alumno durante una clase de Gimnasia Artística. Denunció que no recibió la asistencia del municipio ni tampoco le renovaron el contrato.
Campanella sufrió una seria lesión en uno de sus brazos cuidando a un alumno durante una clase de Gimnasia Artística. Denunció que no recibió la asistencia del municipio ni tampoco le renovaron el contrato.

Profesor de Educación física desnudó la situación de contratados

El profesor de Educación Física Gabriel Campanella denunció que sufrió un accidente durante una clase de Gimnasia Artística y que el Municipio de Río Grande no se hizo cargo y después de tres años, perdió la renovación de su contrato. Tras una costosa operación y tareas de rehabilitación, del cual el seguro apenas le cubrió el 40 por ciento, alzó la voz “para que no le ocurra lo mismo a otros docentes. Si no salimos a decir estas cosas, el trabajo del docente será cada vez más precarizado”, entendió”, sentenció. 

Río Grande.- En estudios de Radio Universidad (93.5 MHZ) el profesor Gabriel Campanella fue entrevistado por el programa ‘Buscando el Equilibrio’. El entrevistado sufrió una seria lesión en uno de sus brazos cuidando a un alumno durante una clase de Gimnasia Artística. Denunció que no recibió la asistencia del municipio ni tampoco le renovaron el contrato.

Campanella desnudó la problemática de los profesores facturados en el Municipio de Río Grande.

Según contó que “soy profesor de Educación Física y hace tres meses, el viernes 29 de noviembre de 2019, me encontraba dando clases en el Centro de Gimnasia Artística que depende del Municipio de Río Grande, cuando desafortunadamente, cuidando a un alumno, éste me llevó hacia atrás y sufrí la ruptura distal del tendón del bíceps braquial en brazo derecho, por lo que me tuvieron que inmovilizar el brazo”, dijo.

El profesor Campanella relató que inmediatamente después de haber sufrido esa lesión, “comenzaron los inconvenientes ya que no recibí atención en el lugar de trabajo y tuve que ser asistido en la guardia de emergencias de una clínica privada de la ciudad. Tampoco recibí respuesta del Municipio de Río Grande, ni de la gestión anterior ni de la gestión actual; nunca se acercaron a comunicarme nada ni a preguntarme nada”, se quejó.

 

Contratados desamparados

 

“Todos los que somos facturados tenemos una cobertura, adquirimos un seguro de accidentes personales, el cual nos cubre y nos permite poder trabajar, pero este seguro no cubre la totalidad; a mí me cubrió el 40 por ciento de todo lo que he gastado y eso es algo fundamental para poder trabajar, pero superando ese monto, el seguro no se hace cargo de nada”, comentó el profesor de Educación Física.

Campanella dijo que “el día de la lesión se hizo un acta en el mismo gimnasio, la que el lunes o martes –a los pocos días- se presenta con toda la documentación, además de los estudios médicos, al Centro Deportivo Municipal, nunca tuve una respuesta; cambia la gestión –se va Gustavo Melella y entra Martín Pérez- y se le informó a la nueva administración municipal y tampoco tuve ninguna respuesta, ningún llamado y es a partir de ahí empezar por mis propios medios viendo a diferentes médicos”.

Continuó indicando que una vez constatada esta seria lesión, Campanella acudió a varios traumatólogos de la ciudad, pero por el grado del traumatismo (de alta complejidad) ninguno de ellos quiso atender el caso y así fue que decidió buscar una respuesta en la ciudad de Mendoza (lugar del que es oriundo) donde se operó y luego comenzó su rehabilitación en la Clínica de Manos.

“Por el grado de la lesión que sufrí, que era muy poco usual, no sucede habitualmente en la zona donde me corté, el tendón, decidí buscar otros profesionales”.

Aseguró que “mientras tanto, el Municipio de Río Grande, en su gestión anterior, no cumplió con la cobertura y la gestión actual no quiso hacerse cargo de mi problema y una vez finalizado mi contrato, el 31 de diciembre, decidió no renovármelo, dejándome sin trabajo tras tres años prestando servicio en el mencionado Gimnasio, y con una deuda personal de más de 170 mil pesos, monto que necesité para mi operación y las consiguientes atenciones médicas, las cuales siguen incrementándose debido a la rehabilitación. En total ya llevo unos 200 mil pesos gastados”.

Aseguró que se reunió con Ramiro Sutil, integrante del área de Deportes y Juventud de la nueva gestión municipal “y me dijo que algunas cosas no le cerraban, que veía a mi reclamo como ‘no sustentable’, pero sin embargo me aseguró que una vez yo tenga el alta médica, me iban a tener en consideración para volver a ingresar, pero entiendo que hasta que me recupere, en ese ‘mientras tanto’ donde no se hacen cargo de nada, me parece que es lo mismo que nada”.

Consultado sobre la situación de los contratados, explicó que “en mi caso ya llevaba tres años, pero hay otros que tienen más años; se renuevan contratos cada tres o seis meses y así sucesivamente. Yo no espero nada del municipio, ahora está todo en la vía legal, lo que no quiero es que le pase lo mismo a algún otro docente; no solo en la parte de accidentes, sino en muchas otras cosas que los profesores quieren expresar y no lo pueden hacer porque es su única fuente de ingresos. Incluso siempre se les reclama que no postéen (en las redes sociales) ciertas cosas y es por eso que no quiero que esto le pase a algún otro docente, máxime si es facturado”.

 

Llamado del Municipio

 

Tras la publicación de su historia y tras salir en otra radio colega (Aire Libre FM 96.3 MHZ), el profesor Campanella confió que recibió el llamado de Ramiro Sutil quien, según compartió, “me ofreció el área de Rehabilitación del Centro Mamá Margarita, pero me parece que después de tres meses del accidente ya es un poco tarde; se podría haber manejado con otra cintura ya que me parece que el Municipio tiene todos los medios por lo menos para brindarle la rehabilitación a tiempo, tiene el área de Rehabilitación, tiene traumatólogos y me parece que acordarse a los tres meses es desatinado y una falta de respeto hacia el trabajador”.

Aclaró que “no tengo nada que ver políticamente ni con esta gestión ni con la anterior, mi compromiso fue con la institución municipal; tuve la mala suerte de que este accidente me ocurra justo en un cambio de gestión”.

Campanella contó que desde hace cuatro años trabaja también para el CAAD y trabajó también en la Secretaría de Deportes de la Provincia. “Estoy con licencia por el tema de la lesión, pero una vez esté rehabilitado retomaré mi trabajo”, aseguró.

Observó que “los contratos que hacen no están para nada claros, pero lo que les digo a aquellos profesores que están en una situación similar es que se animen a hablar, se que es muy difícil porque a veces es el único ingreso, eso lo tengo muy claro porque me pasa con mis compañeros. Si no salimos a decir estas cosas, el trabajo del docente será cada vez más precarizado”, entendió.

El caso de Campanella ya está en manos del abogado Fermín Randón, quien lo está representando.