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El presidente de la Cámara de Turismo de Ushuaia, Ángel Brisighelli, fue consultado sobre las perspectivas de la temporada de invierno, que varios dan por perdida, ante la posibilidad de que reabra el Cerro Castor.
El presidente de la Cámara de Turismo de Ushuaia, Ángel Brisighelli, fue consultado sobre las perspectivas de la temporada de invierno, que varios dan por perdida, ante la posibilidad de que reabra el Cerro Castor.

“No tiene mucho sentido abrir el Cerro Castor como un establecimiento turístico”

El presidente de la Cámara de Turismo advirtió sobre la concurrencia de diversos factores para que sea posible reabrir el centro invernal, y todavía no están dados. Sin vuelos de Aerolíneas, con una cuarentena que obligaría al turista a aguardar 14 días antes de poder esquiar, sin autorización para dar prestaciones de servicio básicas, como los traslados, resulta inviable. En condiciones normales, el cerro opera con 400 empleados y sólo el gasto en sueldos implica “una fortuna”, dijo. Para la temporada de verano la mirada es distinta y confía en que llegarán cruceros, con limitaciones luego del cimbronazo causado por la pandemia y “el golpe de imagen” por la cantidad de embarcaciones con contagios a bordo. Con la expectativa de volver en algún momento a la normalidad, celebró el anuncio de la ampliación del puerto de Ushuaia.

Río Grande.- El presidente de la Cámara de Turismo de Ushuaia, Ángel Brisighelli, fue consultado sobre las perspectivas de la temporada de invierno, que varios dan por perdida, ante la posibilidad de que reabra el Cerro Castor.

“Es complicado porque sabemos que las operatorias de un centro del tamaño del Cerro Castor, que en condiciones normales tiene alrededor de 400 empleados, requieren de un volumen de gente alto para poder mantener los costos, porque 400 empleados es una fortuna en sueldos todos los meses. Es difícil imaginar cómo puede organizarse una operatoria que sea viable del punto de vista comercial, con un mercado de gente extremadamente limitado”, señaló por Radio Nacional Ushuaia.

“Hay unas 2.000 personas de Ushuaia que normalmente contratan los pases de temporada, y es el volumen fijo que le genera la ciudad al Cerro Castor. Ese número es muy bajo, porque el cerro necesita que haya unas 500 personas todos los días pagando los abonos, no solamente los pases de temporada, para mantener funcionando la estructura. El costo operativo es muy grande, así que imaginar una apertura del cerro, cuando no va a haber movimiento de pasajeros, es difícil porque no sé cómo pueden llegar a cerrar los números, para que no se transforme en una patriada extremadamente onerosa”, planteó.

“Realmente veo muy difícil que le cierren los números. Además hay otra serie de problemas con el personal, porque muchos instructores de esquí son extranjeros y no pueden ingresar a la Argentina. Hay que ver si puede abrir el cerro sin ese personal. Por supuesto sería necesario que el cerro abra, pensando en una temporada de invierno medianamente normal, pero hay que ver también que es un eslabón de una cadena mucho más larga que incluye a Aerolíneas, los hoteles, la provisión de servicios. Si falta cualquiera de esos eslabones, la temporada de invierno no funciona”, sentenció.

“Si no tenemos vuelos de Aerolíneas, si no tenemos un acceso normal a Tierra del Fuego, básicamente no tener la cuarentena; si no tenemos hoteles, no tiene mucho sentido abrir el Cerro Castor como un establecimiento turístico. Hay que ver las cuestiones en paralelo, los vuelos, los hoteles, las prestaciones, porque hoy todavía sigue vedada la prestación de servicios turísticos. Si vinieran turistas, no podríamos ir a buscarlos al aeropuerto para llevarlos al cerro. Hay muchas situaciones que se tienen que resolver y hay que trabajar con todas en paralelo para llegar a una fecha determinada con todos esos problemas solucionados, para tener una temporada de invierno limitada, pobre, pero que por lo menos exista”, expuso.

 

Cruceros con mala imagen

 

Respecto de la temporada alta y la llegada de cruceros, no ve que “tengamos inconvenientes con los cruceros de gran porte. Estamos esperando que vengan, habrá limitaciones pero creo que van a operar. El golpe que han tenido ha sido terrible. Estos días recibí información de una de las empresas de cruceros más grande de Inglaterra, y había postergado la fecha de inicio de operaciones al 1° de noviembre. Suspendieron los barcos en marzo y hasta noviembre están parados, con un costo económico muy grande, además del golpe de imagen por todas las situaciones que hubo en diferentes barcos alrededor del mundo”, observó.

 

Turismo regional

 

Con la paulatina flexibilización de cuarentena, la expectativa de reactivación está puesta en el turismo local y regional, pero para que el sector turístico sobreviva se necesita del turista extranjero. “Mientras más cercano sea el turismo, más pronto se va a ir reactivando. Esto hace necesario planificar en conjunto las actividades con el resto de la Patagonia, que no es una novedad porque se viene haciendo desde los años ’80. El que viene a esta zona, no viene únicamente a Ushuaia o Calafate, sino que busca la Patagonia como destino, por eso la operatoria en Puerto Madryn, Calafate y Ushuaia tiene que estar muy relacionada. Los tres en conjunto conformamos el destino Patagonia y debemos trabajar en colaboración”, señaló.

“Si se abrieran los vuelos solamente directos desde Buenos Aires y no tuviéramos la posibilidad de unir Ushuaia con Madryn y Calafate, no vemos posibilidad de que la gente decida tomar un viaje de tres días para venir nada más que a Ushuaia. Es preferible organizar un viaje más largo, con un módulo de una semana, y aprovechar que conozcan Ushuaia y Calafate, dividir el costo del aéreo en dos destinos, y si es posible meter Madryn en un paquete de diez días, porque dentro de poco empieza la temporada de ballenas y tiene un montón de atractivos”, planteó.

Para que esto sea posible “es necesaria la colaboración de Aerolíneas Argentinas en la programación de los vuelos, como una herramienta imprescindible para que arranque realmente el turismo en los volúmenes que se están necesitando”, subrayó.

“Los grandes mayoristas nacionales, que son claramente emisivos, necesitan hacer una campaña comercial para generar un volumen de clientes que le permita mantener la empresa funcionando. Hoy no es posible viajar pero en algún momento toda la estructura del turismo mundial va a empezar a normalizarse, y tanto las empresas de turismo emisivo como receptivo van a poder empezar a trabajar. La pregunta del millón es cuándo y es la gran duda que tenemos”, indicó.

 

Pagos cortados

 

Además agregó que “en la cadena de comercialización de turismo hay problemas serios, porque algunas plataformas online importantes –como Despegar.com o Almundo.com- han tomado políticas unilaterales de suspensión de las cadenas de pago. Son empresas que trabajan con cuentas corrientes y pagan los servicios una vez que son prestados. La decisión de algunas muy importantes fue suspender los pagos por cuatro meses y los más afectados son los hoteleros, pero también las agencias de viaje, los prestadores, que están con la cadena de pagos cortadas. Tienen créditos muy importantes con estas agencias y no les están pagando. Más allá de cualquier gestión, la repuesta es bastante arbitraria y se limita a la decisión de no pagar por cuatro meses. Por supuesto uno podría ir a la justicia, pero sabemos que los tiempos de la justicia son mucho más extensos que esos cuatro meses”.

Según su visión, la reactivación en principio haría que los clientes se vuelquen a las tradicionales agencias de viaje y no a estas plataformas online. “Son muy eficientes y automáticas pero son impersonales, y en circunstancias como estas donde hay una incertidumbre muy grande, hay una tendencia de la gente de concretar sus servicios con un contacto más personal, donde le pueda preguntar a alguien si el destino es seguro, si se cumplen los protocolos, si hay enfermos o no. Es más probable ahora que la gente concrete sus viajes a través de las agencias tradicionales que a través de estas otras, pero es una situación circunstancial, porque cuando esto se calme seguramente volveremos a un esquema parecido al que teníamos antes”, señaló.

 

Ampliación del puerto de Ushuaia

 

Finalmente se le consultó sobre el anuncio de ampliación del puerto de Ushuaia realizado el jueves pasado, en el marco de una videoconferencia de la que formó parte. “La noticia es realmente buena, porque el puerto de Ushuaia ha sido una herramienta de desarrollo para el turismo, junto con el Cerro Castor, el aeropuerto y otra infraestructura pública, pero llegó un punto en la temporada que pasó donde la cantidad de demanda de los que esperaban operar superó la capacidad. Hubo una obra que fracasó y este anuncio es una muy buena noticia, si bien la ampliación es más chica que el proyecto original, porque habla de expandir el muelle 80 metros y quizás sea poco para la demanda que tenemos, pero es la obra posible para los recursos que tiene la provincia”, dijo.

“Es lo que se puede, y una ampliación de 80 metros es muy importante, luego veremos si podemos conseguir 80 metros más. Esto va a mejorar la operación de todas las empresas que trabajan en el puerto, no solamente las de turismo sino las de carga y pesca. Además está la posibilidad de un apoyo económico del Ministerio de Transporte de Nación para la obra, lo que es muy importante”, concluyó.