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Los convocaron a trabajar

Malestar entre trabajadores del puerto

Tras el arribo a la capital fueguina del buque pesquero Echizen Maru -el mismo que tuvo gran parte de su tripulación contagiada de Covid 19- cargado con 300 toneladas de merluza negra, la empresa Lech-Mar convocó a 180 trabajadores quienes ante la falta de un protocolo acorde decidieron manifestarse paralizando la actividad. Los estibadores reclaman garantías para evitar el contagio, entre las cuales, incluyen un pedido para que posterior a la descarga de la mercadería, les otorguen 14 días de aislamiento en un lugar acorde.

 

 

En un contexto global donde todos los productos congelados están siendo rigurosamente testeados luego de que China detecte cargas con carnes de Brasil y Ecuador contaminadas con Covid 19, una vez que la SENASA autorizara el regreso de la actividad para nuestro país, los estibadores de Ushuaia de la firma logística Lech-Mar fueron convocados para descargar las 300 toneladas de merluza negra valuadas en millones de pesos del buque Echizen Maru, habilitado posterior a la desinfección.

Ante la falta de garantías, hoy a partir de las 6 de la mañana, los estibadores decidieron en asamblea paralizar la actividad. “Nosotros tocamos absolutamente todas las cajas y bolsas dentro de la bodega. Se hace a mano. Contacto estrecho con los bultos que fueron manipulados por todos los tripulantes infectados. El barco fue desinfectado, pero la carga viene estibada dentro de la bodega a temperaturas bajo cero. Se trata de merluza negra, que cuesta unos 35 dólares por kilo, es mucho dinero” manifestó uno de los trabajadores a FM Artika.

Según declararon al citado medio se tratan de “cuarenta filas de alto por 200 a lo largo son miles de cajas, son 24 personas por turno en cada una de las dos bodegas que van a manipular mercadería no controlada y que luego circularán por la ciudad y regresarán a sus casas sin saber si están infectados”.

“Fue muy rara la convocatoria para trabajar el Echizen Maru, ya que a nosotros nos avisan tres días antes, cuando esta vez, los 180 fuimos notificados con menos de doce horas de antelación” manifestaron los estibadores quienes, no se niegan a realizar el trabajo, están pidiendo que se garantice un protocolo y que posterior a la descarga se los aísle 14 días “en un hotel o algún lugar adecuado para el total de estibadores y todo eso pago por la empresa. Obviamente que el que quiera ir a trabajar tiene que saber que en 17 días aproximadamente no volverán a sus hogares”.

Posterior a la asamblea hubo reuniones entre los trabajadores y representantes de la empresa para tratar de entablar negociaciones, mientras tanto la poca actividad portuaria estuvo paralizada parcialmente.