Breves
El contador Ramón Gallardo, presidente de la Cámara Fueguina de la Madera, visitó los estudios de Radio Universidad 93.5 para dar a conocer los puntos principales del proyecto en el que está trabajando con el fin de ampliar la matriz productiva, basado en la resolución que permite agregar valor con insumos extra zona y obtener los beneficios del subrégimen industrial.
El contador Ramón Gallardo, presidente de la Cámara Fueguina de la Madera, visitó los estudios de Radio Universidad 93.5 para dar a conocer los puntos principales del proyecto en el que está trabajando con el fin de ampliar la matriz productiva, basado en la resolución que permite agregar valor con insumos extra zona y obtener los beneficios del subrégimen industrial.

Madereros piden ampliar la matriz productiva

El presidente de la Cámara Fueguina de la Madera dio a conocer el borrador del proyecto que está elaborando, con la aspiración de abrir el debate con todos los actores políticos y sociales, a fin de ampliar la matriz productiva de la provincia. Aseguró que no se está aprovechando la posibilidad de agregar valor a recursos naturales con insumos extra zona, que tienen todos los beneficios del subrégimen industrial. La variedad de productos que podrían fabricarse “es infinita”, dijo, e incluso abre la puerta a nuevas inversiones. También contempla herramientas de financiamiento y beneficios fiscales para los nuevos emprendimientos.

Río Grande.- El contador Ramón Gallardo, presidente de la Cámara Fueguina de la Madera, visitó los estudios de Radio Universidad 93.5 para dar a conocer los puntos principales del proyecto en el que está trabajando con el fin de ampliar la matriz productiva, basado en la resolución que permite agregar valor con insumos extra zona y obtener los beneficios del subrégimen industrial.

Planteó que la motivación partió de esta pandemia que “ha dejado en una situación complicada a muchísimas empresas, que se tienen que hacer cargo de sus gastos fijos, salarios, porque no pueden despedir, y tampoco el Estado percibe ingresos y tiene que asistir con subsidios, bolsones y distintos programas. Todo este andamiaje hace que el gobierno nacional esté preocupado por cómo sobrellevar la economía. El problema se ve agravado por la salida de divisas que está existiendo y se busca frenar. No hay otra alternativa para mejorar esta ecuación que la exportación, de manera que el gobierno puede hacerse de divisas a través de las empresas que van exportando”.

“Es necesaria la prórroga de la 19640, porque el sector fabril motoriza la economía de los fueguinos, pero es una industria muy dependiente de los insumos importados. Hoy justamente el Estado lo que necesita son divisas y cada vez nos es más difícil defender esta industria. Se la acusa de que sus precios no son competitivos, y es lógico por la dependencia del valor de la divisa, más otros elementos del continente que no permiten ser competitivos y exportar, además de los beneficios impositivos que se están dando. Uno puede alegar que ha provocado la estabilidad de personas en un lugar que prácticamente estaba despoblado y da mano de obra intensiva, pero estos argumentos ya no son suficientes”, aseguró.

“Cuando un gobierno no tiene  divisas, no puede acceder a créditos y además el producto no es competitivo, hay que buscar otras alternativas, que es la ampliación de la matriz productiva”, puntualizó sobre el punto de partida de este proyecto.

“El Estado tiene que acrecentar las fuentes de trabajo, porque la persona que recibe un bolsón o un subsidio vino acá a buscar trabajo, no a que le den asistencia social. Allí es donde nace la fuente de este proyecto, que hace uso de una resolución de la Secretaría de Industria, que es la 47 de 2018. En 2018 se solicitó con mucha insistencia la prórroga del subrégimen y nos pidieron cambiar la matriz productiva para explotar nuestros recursos naturales, en lugar de hacer algo que no es genuino, encima con la sangría de impuestos y de divisas que se van del país. No son productos competitivos y todo ese paquete terminó en esta resolución, que le da los mismos beneficios que a las electrónicas a un producto originario”, indicó.

“Si hoy se pone una fábrica de enlatados de productos de la pesca por ejemplo, ese producto puede tener hasta el 50% de agregados extra zona. El insumo nuestro es genuino y puede ser que se requiera algún insumo del continente, como las latas o bien los herrajes para las puertas, pero en tanto no superen el 50% del total se lo considera un producto originario, con todos los beneficios de la ley; es decir que no paga impuesto a las ganancias ni IVA cuando compra los insumos, pero sí cobra el IVA cuando vende el producto final. Esta diferencia se llama crédito fiscal presunto, o sea que el Estado regala un 21% de IVA. Los socios de la empresa no pagan bienes personales y, al no insumir importados no provocamos una sangría al Estado sacándole divisas”, dijo.

 

Funcionarios distraídos

 

Se le consultó por qué, a dos años de esta resolución, no se ha puesto en práctica teniendo en cuenta todas las posibilidades que abre. “Creo que por un lado los funcionarios no lo entienden, además hubo un cambio de gobierno y también es una resolución muy nueva, porque salió en 2018 y tardaron dos años en sacarla. Si reclamamos la prórroga tenemos que apuntalar esto. Tenemos el mar con la pesca, el bosque con la turba, los hidrocarburos con el petróleo y el gas para una petroquímica. Si miran el nomenclador de actividades de la AFIP, el 50% no existe en la provincia y, aprovechando ese nomenclador, la cantidad de manufacturas que se pueden hacer no tiene límite. En lugar de exportar la materia prima, como ocurre con la turba, se puede procesar acá”, señaló.

 

Proyecto en etapas

 

Gallardo separó el proyecto en distintas etapas. “En la primera defino las actividades que se pueden incluir en este proceso para la reactivación, desarrollo y ampliación de la matriz productiva, y crear fuentes de trabajo dignas”, dijo.

Recordó que durante la intendencia de Colazo viajó a Vigo que, junto con Pablo Blanco, constantemente estaban buscando ideas. “En ese momento yo había mandado a hacer en dos astilleros y Pacífico me hizo dos barcos centolleros de 30 toneladas cada uno, con seis camarotes cada uno, radares, sonda, y nunca pisaron el agua. Podían procesar 30 mil kilos de centolla cada uno. Era el gobierno de Estabillo, yo era del partido y pedí que me dieran un terreno para poner un restaurante y una fábrica de harina de pescado, que se usa para hacer alimento para los animales. No me dieron nada y terminé vendiendo los barcos a Chile. Es un ejemplo típico de cuando no existe en la provincia un proyecto económico que comprenda todas estas actividades”, manifestó.

“Usé dos barcazas para cruzar los barcos, con grúas de la Cooperativa, me habían dado un lugar en la pista auxiliar para tener los barcos, pero el gobernador pasó volando practicando como piloto, los vio y ordenó que los retiraran. El gobierno no me otorgó el terreno. El entonces intendente Jorge Colazo nos invitó a un grupo que teníamos barcos y viajamos a Vigo a ver fábricas que producen enlatados, con pescado que compran de todos lados. Vimos entre 300 y 500 personas ocupadas en estas fábricas. Este proyecto apunta a explotar los recursos naturales con los beneficios de la ley y perfectamente se pueden vender al continente y exportar”, aseveró.

“Puede suceder que haya lobby de las empresas que producen en el continente porque no van a poder competir con lo nuestro, o bien que muchas de esas empresas terminen instalándose en Tierra del Fuego, como ha sucedido con la industria electrónica. Así sucedió con todas, porque la mayoría de las fábricas que están instaladas eran importadoras de los productos que fabrican”, observó.

Asimismo, planteó la complementariedad con otras industrias radicadas en la provincia: “Si a alguno se le ocurre fabricar leche en sachet, esos envases ya los está haciendo una fábrica que está trabajando bajo los beneficios de la ley, y hay otras que trabajan con polietileno, con reciclado de cartones. Todo eso va a tener cabida. El telgopor se usa mucho para envasar pescado y lo fundamental es que se impulse este proyecto”, subrayó.

Agregó que “hay 60 mil hectáreas de bosque en manos privadas y 13 mil hectáreas que pertenecen al Estado. Ese bosque privado prácticamente no tiene uso y además ahí está la turba. Puede haber una fábrica de terciados, que antes existía, o una fábrica de viviendas, de tacos para zapatos. Al tener la materia prima, esto no tiene límite. Hay un capítulo para la explotación de minas y canteras, otro para la cría de ganadería”, enumeró.

 

Puerto imprescindible

 

Con respecto a la segunda etapa del proyecto, dijo que está referido “a las bases para el funcionamiento. Por un lado el Estado tiene que cumplir su rol y consideramos imprescindible el puerto en la ciudad de Río Grande para este desarrollo. Que lo hagan con los chinos, con los americanos, mediante un fideicomiso, pero toda la fuerza política tiene que apuntar a lo mismo. Si quieren que la matriz productiva de Tierra del Fuego crezca, es requisito indispensable que exista un puerto en la zona norte. También el Estado se tiene que hacer cargo de los caminos internos de la provincia, porque no puede ser que si hay una fábrica en un turbal en invierno no pueda sacar su producto”.

“Luego hay una etapa que es la legislativa, porque tendrá que ampliarse el código fiscal de actividades de la provincia, que es la ley 1.075, y tiene que haber un acompañamiento impositivo para estos proyectos, así como el Estado nacional permite que no paguen ganancias, ni bienes personales, ni IVA. Esto se acompaña con leyes en base a alianzas estratégicas, que pueden beneficiar a los nuevos emprendimientos, con una escala de ingresos brutos, con una alícuota que sea menor, a mayor valor agregado. Si una empresa es grande y tiene 200 ó 300 empleados, debería quedar exceptuada del pago de ingresos brutos por determinada cantidad de años, lo mismo con el impuesto de sellos por cualquier tipo de contrato que realice para esta asociaciones”, propuso.

Finalmente respecto del financiamiento de los emprendimientos, consideró que “el gobierno tiene que tener un pie acá y destinar las utilidades del banco, y hacer un fideicomiso para que puedan obtener fondos. La Comisión Nacional de Valores creó la figura de un fideicomiso, donde el fiduciante van a ser las provincias y van a aportar como garantía una parte de la coparticipación. Van a emitir un bono y quieren recaudar con la participación de los bancos con los fondos de inversión, las compañías de seguro. Ese dinero se va a prestar a las provincias que adhieran y presenten proyectos que quieren desarrollar, para reactivar la economía alicaída en esta cuarentena. También apuntamos a que la provincia misma pueda emitir un bono”, dijo.

“Tenemos que abrir la discusión y todo es perfectible, pero tienen que participar todos y eso nos falta en la provincia. Los funcionarios se cierran, sacan algo desde su escritorio y creen que eso es la panacea. Tal vez consultan, pero no lo suficiente. El gobierno actual tiene iniciativas, porque en otras provincias se han quedado dormidos y acá tenemos un gobernador que sacó líneas crediticias y sigue sacando herramientas en la cuarentena. Tenemos legisladores que han presentado iniciativas y todos están buscando lo mismo”, destacó.

“Este proyecto por ahora es un simple borrador, pero tiene las bases, y hay muchísima gente que lo puede enriquecer”, concluyó Gallardo.