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La cita con los gobernadores está prevista en Olivos para superar heridas de campaña y mostrar una gestión que apuesta por el diálogo.
La cita con los gobernadores está prevista en Olivos para superar heridas de campaña y mostrar una gestión que apuesta por el diálogo.

Macri espera a gobernadores el viernes 27 de octubre

El presidente Mauricio Macri ya tiene decidida la convocatoria a una reunión con los gobernadores de las 23 provincias y con el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, como un modo de superar las heridas abiertas por la campaña electoral, dijeron ayer fuentes oficiales.

El cónclave fue agendado para el viernes 27 de octubre en la quinta presidencial de Olivos, después de los comicios legislativos. La pretensión del oficialismo es reunir a todos los jefes provinciales para mostrar una gestión dinámica y con diálogo, tal como se logró en diciembre del 2015, cuando acudió incluso Alicia Kirchner, gobernadora de Santa Cruz, y quien en ese momento sostenía una relación de mutuos reproches con el gobierno nacional.

Fuentes de la Casa Rosada informaron que el objetivo será “abordar los temas que se vienen en el Congreso y algunos ejes de la gestión como la adhesión a las leyes Pyme y ART”. Sobre la agenda del encuentro, desde la Casa Rosada dijeron que no creen que se aborden puntos complejos como la coparticipación o la ley del cheque, aunque sí admitieron que una de las ideas es “llevar tranquilidad a las provincias” ante el reclamo por la actualización del Fondo del Conurbano que impulsa la mandataria bonaerense, María Eugenia Vidal.

Según trascendió de distintos voceros oficiales, la estrategia del presidente Macri en este punto es “esperar” el fallo del máximo tribunal y, recién a partir de esa instancia, abrir los canales de negociación con las provincias.

En la mesa del encuentro se pondrá en discusión la agenda económica que atañe directamente a los distritos provinciales y que mayormente regula el Gobierno. Entre los elementos de esa agenda económica: la ley de Presupuesto; la responsabilidad fiscal de las provincias, que se busca convertir en ley, y la reforma tributaria, que trabaja el oficialismo desde hace ya tiempo en consulta con todos los sectores.

En el Gobierno ya delinean la estrategia para lograr que todos los mandatarios acudan al llamado presidencial: están los dialoguistas, como el salteño Juan Manuel Urtubey o el sanjuanino Sergio Uñac; y los más esquivos, como el formoseño Gildo Insfrán o la propia Alicia Kirchner, aunque más allá de las clasificaciones, ningún gobernador ha roto lanzas con el Gobierno como para declinar la invitación. Se espera que la convocatoria formal de Presidencia salga horas después de la elección, para evitar las rispideces de campaña que le complican la tarea incluso al ministro del Interior Rogelio Frigerio, el principal interlocutor con los gobernadores.

 

Mensaje de unidad

 

Mientras algunos funcionarios consideran que, si Cambiemos ratifica el triunfo electoral en todo el país, es conveniente “estirar” el clima de festejos; para el jefe de Estado, Mauricio Macri, no se puede perder tiempo y se debe dar un mensaje de unidad nacional más allá de los colores partidarios, según medios digitales.