Breves
“Es un correlato de distintas circunstancias que hacen que la capacidad comercial se vea afectada y se vea comprometido el capital. Acá el empleado pasa a ser la familia de uno, hay una relación directa con su problemática y esto preocupa, porque no sabemos cómo hacer para aguantar esos puestos de trabajo. Un empleado hoy cuesta 70 mil pesos y, sumado al costo del alquiler y los servicios, es difícil de sostener”, manifestó, mientras siguen perdiéndose puestos día a día.
“Es un correlato de distintas circunstancias que hacen que la capacidad comercial se vea afectada y se vea comprometido el capital. Acá el empleado pasa a ser la familia de uno, hay una relación directa con su problemática y esto preocupa, porque no sabemos cómo hacer para aguantar esos puestos de trabajo. Un empleado hoy cuesta 70 mil pesos y, sumado al costo del alquiler y los servicios, es difícil de sostener”, manifestó, mientras siguen perdiéndose puestos día a día.

“Los niveles actuales de facturación son similares a 2016”

El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis Iglesias, planteó el complejo panorama del sector, con facturaciones que retrocedieron al nivel de tres años atrás, pese al aumento de costos de alquileres, servicios y salarios. Calificó de “terminal” la situación en varios rubros y la foto de la calle Perito Moreno es una muestra, con 29 locales vacíos. Sigue la caída del empleo por las dificultades de sostener no sólo el personal, sino el comercio abierto. “Hay muchos que están liquidando stock desde su casa”, aseguró, a la espera de medidas urgentes que sirvan siquiera como paliativo. El 1 de abril llega el presidente de CAME y previamente hay contactos con distintos actores públicos y privados para consensuar un proyecto de emergencia económica.

Río Grande.- El vicepresidente de la Cámara de Comercio local, José Luis Iglesias, planteó un panorama cada vez más complejo, en diálogo con Radio Universidad 93.5, con niveles de facturación que retrocedieron al 2016, pero con los costos del 2019.

El centro de empleados de comercio dio a conocer más de 50 despidos este año sólo en la ciudad de Río Grande, que se suman a los puestos perdidos a lo largo de 2018 y lo cierto es que “estamos en un terreno difícil. El sostenimiento de los puestos laborales depende de las ventas y la rentabilidad de los comercios. Los niveles actuales de facturación son similares a los que teníamos en 2016, pero los costos por los incrementos de mano de obra, alquileres y servicios han sido muy disímiles. Notamos una fuerte caída en la capacidad de stock que pueden tener los comercios. Hay un correlato entre el aumento de la presión financiera, el endeudamiento importante que hay en el sector, y esto lo vemos también en el consumidor, por los niveles altos de morosidad en las tarjetas”, describió.

“Hay muchas personas que no pueden llegar a completar el pago de los consumos del mes y el financiamiento del saldo les saca una capacidad importante de su salario, y en algún momento compromete su patrimonio. Esto se ve reflejado en el uso de la tarjeta, que era un medio habitual con el que uno trataba de financiar a los clientes, y además está la propia realidad de la masa salarial de la gente y la capacidad adquisitiva. Los comercios tienen que afrontar una nueva realidad, vemos mucha venta online y otras alternativas por redes, que también le resta ventas al circuito legalmente establecido”, indicó.

“Es un correlato de distintas circunstancias que hacen que la capacidad comercial se vea afectada y se vea comprometido el capital. Acá el empleado pasa a ser la familia de uno, hay una relación directa con su problemática y esto preocupa, porque no sabemos cómo hacer para aguantar esos puestos de trabajo. Un empleado hoy cuesta 70 mil pesos y, sumado al costo del alquiler y los servicios, es difícil de sostener”, manifestó, mientras siguen perdiéndose puestos día a día.

Consultado sobre la intención de frenar embargos de AFIP mediante una declaración de emergencia comercial, dijo que “lo estamos hablando y tenemos una relación constante con el gremio, tratando de ver cómo buscamos herramientas, como tratar de que todos los comerciantes se inscriban como pymes, porque les da otra categoría ante la AFIP. Estos son paliativos y hay una problemática más importante que no depende de la voluntad de uno”.

“En estos momentos Diego Navarro está analizando con la gente de CAME estas alternativas. Pedir la emergencia comercial tiene que ser una acción conjunta y hay que evaluar cómo impactaría en la provincia, porque estas cosas traen beneficios por un lado pero pueden traer problemas en cuanto a la ejecución de presupuestos. Tenemos que pedirle a la clase política todas las herramientas posibles para ver si podemos tener una moratoria de las obligaciones del ámbito provincial, porque esto incide para conseguir un libre deuda y tener los papeles en forma para pedir otro beneficio o un plazo de pago”, expresó.

“Las respuestas las necesitamos para ayer, no podemos esperar que los funcionarios analicen o vean, porque el sujeto comercial está en una etapa terminal en muchos casos. Estuvimos relevando la calle Perito Moreno y hay 29 locales vacíos. Lo mismo pasa en otros lugares y hay gente liquidando stock desde su casa”, aseveró, luego de verse obligados a cerrar las puertas de su comercio.

 

CAME en Río Grande

 

Iglesias adelantó que Diego Navarro llega el lunes y ya está confirmada la visita del presidente de CAME para el 1 de abril en Río Grande, vinculada con la propuesta de declaración de emergencia. “Estamos en etapa de consenso con los otros sectores, porque una medida como la emergencia comercial debe ser consensuada y no partir solamente de un sector. Navarro ya está en contacto desde Buenos Aires con importantes sectores que hacen al quehacer comercial”, aseguró.

“Además de la devaluación, hoy las tasas se llevan parte de la caja y están los aspectos tributarios que inciden de forma distinta. No es lo mismo el que trabaja con una base importada muy fuerte, que el que trabaja en una panadería, con productos de orden nacional. Cada rubro es distinto. Estamos preocupados por la venta de autos, porque hay fábricas que obligan a entregar a las concesionarias y tienen que asumir las cuotas, y a su vez no tienen un correlato de ventas. El impacto es grande porque los números que se manejan son grandes también”, dijo de los sectores más golpeados.

 

Denuncias contra La Anónima

 

Por otra parte, se le consultó sobre las denuncias públicas que se están conociendo contra el supermercado La Anónima, que no estaría respetando el acuerdo de cobro en tres cuotas sin interés con el BTF. “El supermercado más grande que está acá tiene un convenio con el BTF y tiene que vender en tres cuotas sin interés. Debería cumplirlo. Si no se cumple, evidentemente debería actuar la autoridad de comercio. Si esto se constata, deberá sufrir una multa. Cada cual es responsable de sus acciones y me parece que la propia gerencia tiene que responder a este tipo de situaciones. Yo no tengo la constancia de que se esté dando esta circunstancia y no debería cobrar interés con las tarjetas que tiene convenio, en este caso las del BTF. Yo me voy a ocupar de trasladar la inquietud”, se comprometió.

 

Ushuaia en problemas

 

También se le preguntó sobre las declaraciones de la presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Claudia Fernández, que adelantó la caída de puestos de trabajo en la capital fueguina una vez finalizada la temporada alta de turismo. “Ushuaia es totalmente distinta de nosotros con respecto a la parte de servicios. Ellos están abocados a esta nueva dinámica que se le ha dado a la entrada de buques y permitió el acceso de una gran cantidad de turismo. Evidentemente tuvieron un diciembre, enero y febrero mucho mejor que nosotros, pero generalmente en turismo hay trabajos temporarios y esto pasa también en Bariloche o Mar del Plata, y los convenios son distintos por la temporalidad”, aclaró.

 

Charla abierta

 

Finalmente informó que el 29 de este mes estará presente en Río Grande el economista Damián Di Pace. “A partir de las 20 horas habrá una charla abierta en el edificio de OSDE. Es interesante porque trae números y circunstancias. No estamos haciendo un juicio de valor sobre la economía en sí, sino cómo son las cosas. Cada cual con una base válida de datos podrá sacar sus propias conclusiones”, finalizó.