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El director académico de las instituciones que dependen de la FUNDATEC y vicedecano de la UTN dialogó con Radio Universidad 93.5 sobre el regreso a las clases presenciales.
El director académico de las instituciones que dependen de la FUNDATEC y vicedecano de la UTN dialogó con Radio Universidad 93.5 sobre el regreso a las clases presenciales.

“Los alumnos están muy contentos de haber vuelto”

El director académico y vicedecano de la facultad regional Río Grande de la UTN expresó la satisfacción de alumnos y docentes por el regreso a clases presenciales. La doble jornada se transformó en simple y los alumnos van alternando entre turno mañana y turno tarde. Se siguen los protocolos de ingreso y se mantienen las burbujas con los grupos de cada aula. Para el ingeniero Álvarez es muy difícil que haya contagios en el colegio, pero no descarta que alguno pueda ingresar contagiado y habrá que activar los protocolos correspondientes.

Río Grande.- El director académico de las instituciones que dependen de la FUNDATEC y vicedecano de la UTN dialogó con Radio Universidad 93.5 sobre el regreso a las clases presenciales.

El ingeniero Francisco Álvarez señaló que el comienzo “fue distinto y ha sido un cambio grande para los chicos. Primero se toma la temperatura a los alumnos cuando ingresan, se les sanitizan las mochilas, las manos, y cada curso tiene un área determinada en los distintos patios para que no se mezclen las burbujas. Ahí esperan un rato hasta que está el curso completo y pasan al aula”.

“Cada curso se dividió en dos, y viene la mitad a la mañana y la otra mitad a la tarde. Están todos los cursos pero con la mitad de los alumnos cada uno. Una semana un curso va a la mañana y a la siguiente se invierte. La tercera semana pasa a ser virtual en el caso del secundario. Tenemos que tener una semana virtual por los alumnos que tienen algún inconveniente o tienen un docente que es grupo de riesgo; por otro lado tenemos el curso de inglés no bilingüe con distintos niveles, hay algunos de primero que van con los de tercero y depende del nivel de inglés que tenga cada uno. Eso rompería todas las burbujas y para evitar eso se hace la semana virtual”, explicó.

Cabe recordar que el establecimiento era de doble jornada y “ahora cada grupo tiene jornada simple, porque va la mitad a la mañana y la mitad a la tarde. La primaria tiene el mismo sistema de mitad de alumnos mañana y tarde que van rotando, pero no tiene la semana virtual. Las salas de 5 años tienen este mismo formato y los más chicos van medio curso cada uno. El CIEU tiene un sistema similar al nuestro en Ushuaia”, informó.

 

Universidad a la espera

 

Respecto de las clases en la universidad, dijo que “las presiones nacionales son más complicadas. Tenemos habilitado el establecimiento para funcionar con 20 alumnos por curso y la idea es iniciar la universidad con tercero, cuarto y quinto. Se pueden dictar clases normalmente porque esos cursos son menores, pero todavía no tenemos la venia del Rectorado. Si la ley dice que todo depende de las medidas de la zona, si tenemos los colegios funcionando deberíamos tener funcionado también la universidad”, consideró, a la espera de la autorización.

“Algunas clases de laboratorio se están dando pero es muy poca la actividad de la universidad”, lamentó.

 

Costo logístico y económico

 

Respecto del costo para poder cumplir con el protocolo, indicó que implicó “proveer de toneladas de alcohol, de termómetros, encima se han abusado los comerciantes. El termómetro digital que se usa en los supermercados originalmente costaba 14 mil pesos y en Mercado Libre están a 3.500 pesos. Ante la demanda empezaron a sincerar los precios”.

 

Conectividad

 

Sobre la conectividad, aseguró que “hasta ahora no hemos tenido problemas y depende de la conexión que tenga cada alumno. Si un docente tuviera inconvenientes para dictar clases desde su casa, como el establecimiento está habilitado puede disponer de las salas de informática del colegio”.

 

Alumnos felices

 

Finalmente se le preguntó sobre la sensación que percibe de los estudiantes. “Los alumnos están todos contentísimos de haber vuelto, al menos todos con los que yo hablé. Ayer le hicieron una nota a una alumna nuestra y le preguntaron si se sentía cómoda, al estar con barbijo y distancia, y contestó que con poder estar con sus compañeros le alcanza. Realmente los chicos están contentos de haber vuelto y creo que los docentes están bastante cómodos. Por más que la gente piense que es más fácil dictar clase desde la casa, no es así. Yo voy a la universidad a dar una clase de una hora y media y se terminó la actividad hasta la semana siguiente. Con las clases virtuales hay que ir a grabar a la universidad, si sale mal grabarla de vuelta, a veces se colgaba la máquina y he tenido que hacer clases hasta tres veces. Cuando uno lo hace en vivo es más fácil, y luego no tenemos al alumno constantemente preguntando cosas por whatsapp o por zoom. Es mucho más engorroso”, afirmó.

“Esperemos que el año sea lo más normal posible y no tengamos ningún chico que se contagie. Creo que es imposible contagiarse en el colegio, por cómo están dadas las medidas, pero puede pasar que alguien venga contagiado de afuera y tendremos que seguir los protocolos”, concluyó.