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En el primer semestre de 2017 las estadísticas de controles de alcoholemia arrojaron que del total de 225 casos positivos, 92 tuvieron entre 1,5 a 3 grados de alcohol en sangre.
En el primer semestre de 2017 las estadísticas de controles de alcoholemia arrojaron que del total de 225 casos positivos, 92 tuvieron entre 1,5 a 3 grados de alcohol en sangre.

Las alcoholemias positivas superaron los niveles de 2015 y 2016

En este primer semestre de 2017 arrojó resultados alarmantes en lo que tiene que ver con la conducta vial de los riograndenses. Las violaciones más preocupantes tienen que ver con conductores alcoholizados, la mayoría entre 1,5 a 3 grados de alcohol en sangre. Estos datos se conocieron en el marco de la discusión en el Concejo Deliberante de la propuesta del intendente Gustavo Melella conocido como ‘Tolerancia Cero’ que será presentado a los ediles.

El director General de Inspección, dependiente de la Secretaría de Participación y Gestión Ciudadana, José Díaz, fue consultado sobre los datos presentados días pasados en el Concejo Deliberante, en el marco de la discusión del proyecto que será presentado formalmente sobre ‘Tolerancia Cero’ anunciado por el intendente Gustavo Melella.

“La Comisión Especial de Tránsito del Concejo Deliberante nos invitó a exponer en esa reunión tan importante donde participaron todos los ediles, encuentro que fundamentalmente tuvo que ver cómo estábamos avanzando con distintas ordenanzas que el cuerpo de concejales había sancionado en el transcurso del segundo semestre del año 2016 y en estos meses que llevamos del 2017”.

Agregó el funcionario municipal que “presentamos los trabajos que se fueron cumpliendo, los que quedan por cumplir y también –por supuesto-, se habló de la ‘Tolerancia Cero’, que es un proyecto que se está elevando desde el Ejecutivo municipal próximamente al Concejo Deliberante”.

“En la reunión se pudieron escuchar diversos puntos de vista coincidentes con el proyecto que va a presentar el Ejecutivo de ‘Tolerancia Cero’ y en este caso lo que el señor Intendente y el Ejecutivo quieren es hacer notar a nuestros vecinos que hay que privilegiar la vida sobre todo y una manera de poder evitar excesos en los siniestros viales es que la persona que va a conducir un vehículo no haya bebido nada de alcohol”, explicó Díaz.

“Si bien el proyecto no ha sido formalmente presentado, ya se estuvo hablando y adelantando sobre este tema”, completó el funcionario municipal.

Díaz comentó que “también le hemos presentado a los concejales las estadísticas del primer semestre de 2017 donde se aprecia un importante incremento sobre la cantidad de alcoholemias con respecto al año 2016 y al 2015”.

 

Datos preocupantes

 

En el primer semestre de 2017 las estadísticas de controles de alcoholemia arrojaron que del total de 225 casos positivos, 92 tuvieron entre 1,5 a 3 grados de alcohol en sangre; 44 entre 1,2 a 1,5; 47 entre 0,8 a 1.2 y finalmente 42 registraron entre 0,5 a 0,8 grados. En total se hicieron 268 alcoholemias siendo negativas 43 de ellas.

Sobre las edades de los infractores, 123 tenían de 25 a 40 años de edad; 61 entre 17 y 25 años; 36 entre 40 y 55 años y solo 5 mayores de 55 años.

 

Los chicos ya están concientizados, faltan los padres

 

Díaz contó una anécdota a los ediles que es una pincelada lamentable del comportamiento social sobre el apego a las normas. “Nos ocurrió algo indescriptible hace unos días. Luego de concluir una charla sobre educación vial a los alumnos de cuarto grado de una escuela pública, salimos a la vereda también los alumnos, la mayoría con sus padres y en determinado momento unos chicos, al escuchar la charla que se les había impartido previamente, quisieron cruzar la calzada por la esquina, como corresponde y la madre en forma intempestiva y con mala actitud, los ‘tironeó’ a los chicos. El inspector le dice que los niños estaban aplicando lo que habían aprendido en las charlas, lo que se les enseñó de cruzar por las esquinas. Esta señora, con improperios y con palabras muy agresivas, insultó a los inspectores y a las personas que estábamos allí presentes”.

Sobre este punto, Díaz reflexionó que “los chicos son los primeros en aceptar las reglas de conducta y que ellos saben que son para su seguridad integral y que por ahí los padres las desconocemos y en vez de apoyar estas actitudes que son buenas y adecuadas para poder tener una seguridad en la vía pública, la desestiman y con agravios y la verdad dejan mucho que desear y es preocupante que los adultos nos comportemos de esa manera”.