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El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande, José Luís ‘Gigi’ Iglesias, fue consultado por FM La Isla sobre la postura de la entidad mercantil en caso de que esta ciudad vuelva a Fase 1.
El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande, José Luís ‘Gigi’ Iglesias, fue consultado por FM La Isla sobre la postura de la entidad mercantil en caso de que esta ciudad vuelva a Fase 1.

“La clave contra el COVID-19 está en la conducta propia”

El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande José Luís Iglesias enfatizó en la conducta propia la única barrera válida para hacer frente a la pandemia. Aseguró que en el comercio se respetan a rajatabla los protocolos sanitarios. Dijo que tratan de sobrevivir como se puede, con ATPs, créditos e ingenio; que no se despidió a nadie y que hay comercios que han cerrado. También reveló que la facturación con respecto al mismo mes del año pasado, cayó al 40 por ciento.

Río Grande.- El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande, José Luís ‘Gigi’ Iglesias, fue consultado por FM La Isla sobre la postura de la entidad mercantil en caso de que esta ciudad vuelva a Fase 1.

“Hay distintas situaciones, para nosotros en general –como institución- es trasladar nuestra opinión y lo que estamos evaluando, a la gente del COE, que es la que coordina todo lo que tiene que ver con la gestión de la pandemia a nivel provincial”,  indicó el titular de la Cámara de Comercio.

Agregó que “desde el punto de vista particular, hay algunas medidas, como el distanciamiento social –mantener una determinada distancia entre personas-, el uso del barbijo o tapabocas y nariz, el uso del alcohol en gel y el respeto al otro, desde el principio veníamos bregando dentro de la Cámara para que se las aplique y es más, se lo recomendábamos a nuestros afiliados y a los comercios en general”.

Entendió que “nuestro sector del comercio no sería responsable de la propagación del virus ya que cumplimos con el protocolo a rajatabla en general y vemos que alguien no cumple lo denunciamos o reconvenimos y tratamos de persuadirlo que tenga una conducta apropiada”.

“Hoy la situación no es como antes, hay transmisión comunitaria, el virus está en el aire y lo que hablamos entre nosotros y también con las autoridades sanitarias, es que la curva se aplane, que no tengamos de golpe a unas 50 personas recibiendo asistencia o atención porque la parte sanitaria no va a poder dar respuestas, no habría médicos ni enfermeras suficientes como para poder darles una atención apropiada cuando colapsa el sistema”, observó Iglesias.

Añadió que “este es el entendimiento en lo general; en lo particular, si uno guarda la distancia, entra a un comercio y te ofrecen alcohol en gel y todos usan mascarillas y si cumpliste lo mismo que los demás cuando entraste y cuando saliste del negocio, no va a haber contagios. Si hay una persona con las defensas bajas y se contagia con el virus, sería mínimamente parte de la fatalidad y no de la conducta y por eso ponemos el énfasis en respetar conductas y después todos de alguna u otra manera nos vamos a enfermar porque somos mortales. Sabemos que va a haber más contagios, pero que sean por otros factores no por inconducta o incumplimento de los protocolos sanitarios”.

“Hoy todos los riograndenses tienen algún amigo fallecido o un conocido que está enfermo con el virus, el COVID-19 es transversal a todos, convivimos con el virus y lo que tenemos que tratar es que no se propague. Hoy hablar de libertades individuales en una comunidad que está atravesando esta situación, es discutible porque una persona puede estar propagando el contagio”.

 

“No hay que hacer un culto de la estupidez”

 

Entendió el dirigente mercantil que “hay personas que no entienden esto por distintas razones o bien obran estúpidamente y para eso tiene que estar el Estado para reconvenir o bien multar las conductas irresponsables no en el sentido punitivo, sino en el respeto al otro porque no se va al campo a juntarse con otros, sino que lo hace dentro de la ciudad, después vas a tu casa y después mataste al abuelo”, graficó.

 

“Vamos a convenir lo que sea más apropiado”

 

“Tenemos diálogo permanente con el COE y estamos en el entendimiento de que todas las situaciones van a ser analizadas y vamos a convenir lo que sea más apropiado”, dijo Iglesias y observó que “el sector privado tiene una realidad muy distinta al sector público, porque nosotros si no facturamos no podemos parar la olla, como se dice popularmente y no es lo mismo que el empleado estatal que va a trabajar y si no va, los efectos no son los mismos, aunque sí vemos que hay problemas administrativos cuando no pueden dar respuestas ciertas a determinados trámites, como títulos de propiedad o cosas por el estilo como los PH”, observó.

‘Gigi’ Iglesias agregó en este sentido que “hay determinados temas en el que el Estado tarda en hacerlos y lo estamos viendo con la aplicación de la línea PROGRESO donde vemos que están colapsados y estamos colaborando desde la Cámara en lo que podamos hacer en la información y en la complementación de los elementos que requieren, pero del otro lado, el mismo personal está sobrepasado o algunos están con la guardia de los 14 días en la casa o tenemos problemas con Internet porque acá hay otra situación”.

Agregó en tal sentido que “acá hablamos de trabajo a distancia o trabajos en las redes informáticas pero tenemos una mala conectividad, entonces en vez de tardar dos horas de trabajo, vemos que están tres días y siempre faltó alguien al que se podría consultar o se podría derivar o que tuviera autorización”, develó.

 

Situación del comercio en Río Grande

 

El presidente de la Cámara de Comercio reveló que “los indicadores nos dicen que estamos al 40 por ciento de facturación con respecto al mismo mes del año pasado, en algunos casos en el 60, dependiendo de la actividad, del renglón o de otras viariables porque no es lo mismo un almacén de barrio que estuvo siempre abierto, a un comercio céntrico que estuvo cerrado. Ahora bien, el almacenero es la fuerza de choque en esta pandemia. Si se enfermó el almacenero se cerró el almacén. Hay algunos que les agarró suave el COVID-19 y están 14 días en su casa, pero hay otros que ya los tenemos más de dos meses internados y con asistencia respiratoria o bien con una situación complicada y si sale queda con secuelas y los colaterales de todo esto como los miedos, las depresiones, las angustias y no vemos que para el norte esté mejor y no me refiero solamente a Buenos Aires o Córdoba, sino a Europa y Estados Unidos, uno no puede decir, me voy a otro lado a empezar de nuevo, acá no hay lugar a dónde ir y en todos lados se da la misma situación en mayor o menor medida”.