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La visitante estuvo reunida con el secretario de Gobierno Gabriel Núñez, el secretario de Producción Eliseo Levín y el secretario de Planificación Marcos Martínez. Además estuvo el presidente de la Cámara de Comercio Ariel Carrasco.
La visitante estuvo reunida con el secretario de Gobierno Gabriel Núñez, el secretario de Producción Eliseo Levín y el secretario de Planificación Marcos Martínez. Además estuvo el presidente de la Cámara de Comercio Ariel Carrasco.

La CAME y el Municipio de Tolhuin avanzan con el Centro Comercial a Cielo Abierto

La arquitecta Nora Larissa, especialista de la Confederación Argentina de la Pequeña y Mediana Empresa (CAME) visitó la localidad de Tolhuin donde avanzó junto a autoridades municipales y de la Cámara de Comercio sobre el proyecto Centro Comercial a Cielo Abierto. Se intenta aunar a un conjunto de voluntades, privadas y públicas, que fomentan no sólo para ofrecer productos, sino capturar a los visitantes, pues posee una característica intrínseca única que lo diferencia de los tradicionales centros comerciales cerrados (shoppings), cuya estructura suele ser bastante uniforme a lo largo y ancho del mundo.

Tolhuin.- La arquitecta Nora Larissa, de CAME, avanzó junto a las autoridades municipales y de la Cámara de Comercio de esa localidad, en proyecto de Centro Comercial a Cielo Abierto (CCCA).

La arquitecta Nora Larissa explicó “vengo en representación de CAME (la Confederación Argentina de la Mediana Empresa) y mi trabajo es técnico, trabajo en el proyecto que se conoce como Centro Comercial a Cielo Abierto que más que un modelo urbanístico es un modelo de gestión del comercio, donde todos tienen que poner algo para que funcione como tal”.

La visitante estuvo reunida con el secretario de Gobierno Gabriel Núñez, el secretario de Producción Eliseo Levín y el secretario de Planificación Marcos Martínez. Además estuvo el presidente de la Cámara de Comercio Ariel Carrasco.

En ese sentido explicó que “ese espacio donde se propende a desarrollar el proyecto, debe estar en buenas condiciones, tener la atmósfera para que la gente se sienta más cómoda para consumir y en esto los comerciantes también tienen su parte porque es un ejercicio público-privado, algo tiene que hacer el Estado y algo el privado”.

Sobre este punto a arquitecta Larissa entendió que los comerciantes “deben poner la imagen, la cartelería, que los locales estén limpios, que tenga amplias vidrieras, que abran y cierren a la misma hora. El Centro Comercial a Cielo Abierto aplicado a lugares como Tolhuin nació como contraparte de los centros cerrados, donde está todo limpio, ordenado, abren y cierran en el mismo horario y la gente camina tranquila y segura en espacios comunes e iluminados”.

Agregó la especialista que “un poco se tomó esto como principios –como contrapartida porque los centros comerciales históricos se estaban fundiendo y se empezaron a renovar con estos mismos principios. No estamos acostumbrados a trabajar de esta manera y por eso CAME un poco intermedia, se para un poquito entre las partes (el sector público y el privado) como para ayudar a los emprendimientos a gestionar estos nuevos espacios”.

 

¿Qué son los centros comerciales a cielo abierto?

 

En principio, un centro comercial a cielo abierto (CCCA) es un concepto que resulta difícil de explicar e interpretar por los actores de la sociedad (clientes, proveedores, transeúntes) e incluso las asociaciones de comerciantes. El CCCA es un conjunto de voluntades, privadas y públicas, que fomentan no sólo para ofrecer productos sino capturar a los visitantes, pues posee una característica intrínseca única que lo diferencia de los tradicionales centros comerciales cerrados (shoppings), cuya estructura suele ser bastante uniforme a lo largo y ancho del mundo.

Un CCCA provee identidad, un alma que brinda unicidad a un barrio, una avenida, una calle donde se desarrolla una determinada actividad comercial.

Por ende, un CCCA se compone no sólo de los locales comerciales, sino también de la cartelería y señalización, el cableado, la iluminación, el estado de las veredas, los accesos en las calles, puesta a disposición del público de mobiliario o espacios verdes, todo lo que contribuye a generar un corredor que clientes, trabajadores, turistas, es decir, todos los habitantes pueden visitar y disfrutar. Una suerte de ‘volver a ganar la calle’ en detrimento del espacio estéril y ‘anestesiado’ del mall y las grandes superficies donde el pequeño y mediano comercio no tienen cabida. Se busca que la gente pasee, que disfrute del recorrido y se sienta bien. La comunidad en su totalidad es la beneficiada con la instalación de los CCCAs.

El comercio en el mundo ha evolucionado de pequeños locales a las grandes superficies y luego a los shoppings para ahora orientarse ahora hacia los Centros Comerciales a Cielo Abierto, aplicados con considerable éxito en España, Colombia, Estados Unidos, Japón, entre otros países.

Sin embargo, uno de los puntos clave es la preservación de la identidad de un barrio y la importancia del CCCA como un recorrido turístico. También proporcionan infraestructura y servicios necesarios para los nuevos consumidores, que realizan una constante transición entre los locales, el espacio público y viceversa.

Otro punto esencial es la mejora en la seguridad de la vía pública, con instalación de cámaras, mayor vigilancia y mejores rutas de acceso para emergencias.

Promover espacios de socialización abiertos, sin derechos de admisión, con eventos, exhibición de atracciones para los niños, mapas comerciales con búsquedas digitales, zonas con wi-fi gratuito, servicios de entrega a domicilio y la incorporación de señalética para orientar a los clientes en su recorrido por el centro comercial son otros de los tantos beneficios para los ciudadanos que, en definitiva, recuperan el espacio público que alguna vez supo ser tan importante para otras generaciones.