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La abuela del pequeño Joaco agradeció a toda la comunidad de Río Grande, a los medios de Comunicación y al Carrito de Comidas El Ona.
La abuela del pequeño Joaco agradeció a toda la comunidad de Río Grande, a los medios de Comunicación y al Carrito de Comidas El Ona.

La abuela de Joaco agradeció a la comunidad

La abuela del pequeño Joaco que está en tratamiento en el Hospital Gutiérrez de Buenos Aires, se refirió a la evolución de su nieto y a la vez agradeció la solidaridad de los vecinos de Río Grande, comercios, especialmente al Carrito de Comidas El Ona y a los medios de comunicación por el apoyo recibido.

Río Grande.- La abuela del pequeño Joaco recordó que “hace siete meses le encontraron un linfoma entre la tráquea y el corazón, así que está con quimioterapia. El viernes fue la última sesión de quimioterapia, pero es como si le hubiera pasado un tren por encima, por eso está con las defensas bajas y cualquier enfermedad lo puede infectar”.

Explicó que el día jueves había sido sometido a otra quimioterapia, donde “levantó temperatura y lo dejaron internado y con la quimioterapia del viernes también levantó temperatura y siguió internado. Levantó el ritmo cardiaco y luego bajó, pero volvió a levantar temperatura y gracias a Dios hasta ahora está bien, lo único que tiene son llagas entre la garganta y la boca, también cuando come algo le duele el estómago, por lo que debe consumir todo líquido”.

La abuela del niño estimó que en días más le darán el alta para que se vaya al hotel, “pero el tratamiento sigue, son quince días porque la quimioterapia hace efecto después y por eso estos días son muy importantes porque hay que cuidarlo mucho al bajarle las defensas y por lo que me estaba contando mi hija, son cuatro o cinco semanas para que le hagan todos los estudios de nuevo, como punción de la columna, análisis de hemograma y ver cómo está todo eso y dependiendo de esos estudios, lo mandan para acá”.

“Habíamos recibido unos elementos, un microondas que había donado la concejal (Miriam) Laly Mora y una bicicleta y un mueble que no sabemos quién los donó, pero le estamos muy agradecidos y eso fue incluido en un bono contribución que había hecho yo anteriormente”.

Relató los costos que tienen el hotel, el transporte y la comida y que en caso de necesitar volverá a recurrir a la comunidad. “Me ayudó mucho la Iglesia de Jerusalén, los hermanos que oraron y todo eso me ayudó para contenerme a mí y a mi familia. Para Dios nada es imposible”.

Asimismo agradeció a toda la comunidad de Río Grande, a los medios de Comunicación y al Carrito de Comidas El Ona.