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En Buenos Aires

Integrante de la comunidad shelknam participó en congreso de antropología

Un integrante de la comunidad shelknam y una antropóloga de la UNTDF participaron del Primer Congreso de Historia de la Antropología Argentina en Buenos Aires. Miguel Pantoja dio detalles de la actividad, destacando que la actividad sirvió para “invitar a pensar un poco acerca de lo que se puede hacer en conjunto, con parte de la comunidad científica”. Señalando que se trata de “colaborar y participar en el proceso de construcción del conocimiento”.

 

 

El integrante de la comunidad shelknam y de la Casa Cultural Rafaela Ishton, Miguel Pantoja, contó que la actividad fue “en el marco del Primer Congreso de Historia de la Antropología Argentina en la Ciudad de Buenos Aires. Se desarrolló los días miércoles 14, jueves 15 y viernes 16. Lo interesante es que también fue en un lugar simbólico para la historia de la Argentina, en el predio donde funcionaba la ex ESMA, ese centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó durante la última dictadura”.

 

Sobre su rol en particular, repasó que se trató de “una ponencia, en colaboración con la antropóloga Cecilia Gerrard, que tiene que ver un poco con la colaboración entre la comunidad científica y los pueblos originarios; la investigación colaborativa y la manipulación de wot’n ( restos mortales en voz selk’nam)”. Precisando luego Pantoja que “básicamente me referí en esa ponencia a un caso particular, que tiene que ver con una situación que se hizo en el cementerio de la Candelaria, que es un problema vigente que tenemos hoy como pueblo”.

 

El integrante de la Casa Cultural mencionó que “este es un hecho que todavía no nos encargamos de difundir, por eso no tomó demasiada trascendencia, pero es parte del capítulo de mi libro. Un material que está por editarse antes que termine el año y que se llama: A través de sus cenizas y es un homenaje a Hernán Julio Vidal”.

 

Sobre la figura de Vidal recordó que  “fue uno de los antropólogos que trabajo en el Museo Territorial de Tierra del Fuego, el que hoy se denomina Museo del Fin del Mundo. Él tuvo un rol preponderante dentro de la disciplina antropológica, porque lo que hizo fue una auto-etnografía. Criticó mucho a su ciencia, entonces lo que pude hacer en esta ponencia es hablar un poco del rol de la antropología con mi pueblo y como se dio todo”.

 

Los cuestionamientos que expresó Pantoja fueron alrededor de “la visión que una parte de esa comunidad científica tuvo con estos restos arqueológicos y como omitió y ocultó ciertos datos, que eran relevantes para mi pueblo. Como por ejemplo las identidades de los allí exhumados, hoy por hoy se sabe quiénes están enterrados allí, particularmente yo tengo parientes familiares directos en el cementerio de la Candelaria y lo que hice fue repetir un reclamo que ya se hizo en persona a quienes integraron ese grupo de investigación”, remarcó.

 

También dijo que la actividad sirvió para “invitar a pensar un poco acerca de lo que se puede hacer en conjunto, con parte de la comunidad científica”. Señalando que se trata de “colaborar y participar en el proceso de construcción del conocimiento. Algo que estoy haciendo desde hace algunos años con Cecilia Gerrard y que por ejemplo ahora se vio plasmado en el curso que dimos, sobre historia regional, en la Universidad Nacional de Tierra el Fuego”.

 

Sobre el curso aseguró que “para nosotros fue un avance y es una forma de ver y hacer, de manera democrática y horizontal. Es algo que nosotros queremos construir y para nosotros es muy importante que la comunidad científica reciba a un integrante del pueblo shelk´nam y que lo escuche con atención”, destacó.

 

Más adelante, refiriéndose a la concepción de que el pueblo Shelk´nam se encuentra extinguido, dijo que justamente eso también se analizó en el capítulo del libro que escribió “sobre esta discontinuidad, planteada por cierta rama de la antropología y que apela a favor de los intereses de la elite dominante”, advirtió.

 

Miguel Pantoja manifestó que “se sabe que la ciencia tuvo mucho que ver, en este rol de construcción de identidad regional, operando a favor de los estados nacionales en su formación. Entonces esta parte de la ciencia antropológica lo que hace es plantear un final, yo la llamo la ciencia de la últimología y me refiero básicamente el trabajo de Anne Chapman, que es el trabajo más difundido sobre mi pueblo y se llama Fin de un Mundo”, destacó.

 

Señalando que “ahí se instala esto de los últimos; la última era Lola Kiepja y cuando se muere la última era Loij, cuando muere el último es Rupatini, después el último es Arteaga, luego la última es Choquintel y nunca se acaban los últimos. Entonces esta ciencia lo que hace es instalar esta idea y hoy, muchos no nos reconocen como pueblo vivo justamente porque repiten y reproducen esta idea implantada por este sector de la comunidad científica”, remarcó.

 

Finalmente, sobre la conmemoración del Día del Aborigen Fueguino el próximo domingo, indicó que “los 25 de noviembre para nosotros siempre son días especiales, tenemos el deber de conmemorar nuestro día para recordarle a todos que esto tiene que ver con una matanza”, explicó.

 

Lo señaló recordando lo que fue la primera masacre documentada, a partir del diario de bitácora del capitán Ramón Lista. Ocurrió cuando el 25 de noviembre de 1886 Lista desembarcó en la playa de San Sebastián, con el fin de explorar la región. Ese mismo día se topa con un grupo shelk´nam. El capitán intenta tomarlos prisioneros, pero éstos se resisten. Lista ordena entonces a sus hombres abrir fuego y matan a 27 integrantes de la comunidad. El sacerdote salesiano, José Fagnano,  acompañaba la expedición y enfrenta al militar recriminándolo por la matanza.

 

Lista amenaza con hacerlo fusilar y días después sus hombres encuentran escondido y se ensañan con un joven shelk´nam sobreviviente, al que encontraron escondido tras unas rocas armado tan solo con su arco y su flecha; finalmente lo asesinaron de 28 balazos.

 

Miguel Pantoja reiteró que es un día “que nos toca visibilizarlo, pero siempre decimos lo mismo porque es un día especial pero durante los demás días es como que cuesta mucho esto de ser visibles, de que lo nuestro se conozca y se difunda. Hoy por hoy seguimos teniendo problemas con la Casa Cultural, no podemos abrirla porque ya habíamos dicho que íbamos a arreglar la instalación de gas pero después íbamos a tener problemas para pagar la tarifa de gas, y eso es lo que está pasando”, mencionó.

 

Para terminar dijo que tanto “el 25 de noviembre, como el 11 de octubre o el 12; depende si se lo quiere ver cómo el último día de libertad o el primer día de resistencia, son días que aprovechamos para visualizar lo nuestro”. “Hacemos cosas no sólo desde el Centro Cultural, vamos a las escuelas, recibimos a chicos de las escuelas acá. Damos charlas, clases, participamos en varios espacios y son días que tienen que ver con todo eso a lo que uno le da importancia. Es un día en el que nos pueden escuchar; pero a mí personalmente por lo menos me gustaría que me escuchen todos los días no sólo uno. Pero es un día que es importante y seguramente vamos estar participando de alguna actividad”, anticipó el integrante de la comunidad shelk´nam.