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Regina Mainero, directora de FISK Río Grande, dijo que “el interrogante que nos surge es cuál es la diferencia entre nosotros que vamos a dictar clases con todos los cuidados pertinentes con respecto a los talleres que se dictan en Casa de Jóvenes como las Colonias Tecnológicas en las cuales asisten chicos”.
Regina Mainero, directora de FISK Río Grande, dijo que “el interrogante que nos surge es cuál es la diferencia entre nosotros que vamos a dictar clases con todos los cuidados pertinentes con respecto a los talleres que se dictan en Casa de Jóvenes como las Colonias Tecnológicas en las cuales asisten chicos”.

Incomprensible discriminación del COE a instituto de lenguas

Pese a que otras instituciones similares están autorizadas para impartir clases presenciales, el COE le niega este derecho a un instituto de idiomas. “De la cantidad de inscriptos también depende la confirmación de cursos a otros profesores, por lo que hay profesores que están esperando que nosotros les confirmemos la continuidad o no, laboral”, explicó la directora de esta institución Regina Mainero, quien aseguró que se vieron muy afectados por las clases virtuales el pasado año por distintos factores como la falta de una eficiente conectividad a Internet.       

 

Río Grande.- Regina Mainero, directora de FISK Río Grande, una escuela de idiomas Inglés y Portugués, explicó que “nosotros en diciembre enviamos nuevamente una carta al COE (Comité Operativo de Emergencia) solicitándole que nos autoricen a impartir clases presenciales o semi presenciales, de acuerdo al protocolo que ya nos habían enviado en julio del 2020 cuando nos autorizaban a brindar las clases, lo cual volvió todo a fojas cero porque dictaron la cuarentena en ese momento, y en diciembre lo solicitamos nuevamente y la respuesta fue que no”.

Agregó que “el interrogante que nos surge es cuál es la diferencia entre nosotros que vamos a dictar clases con todos los cuidados pertinentes con respecto a los talleres que se dictan en Casa de Jóvenes como las Colonias Tecnológicas en las cuales asisten chicos; asimismo los jardines maternales que también están habilitados como comercios”.

También, por ejemplo hay una unidad en Río Grande que dicta clases de Matemáticas, Lengua e Inglés y que en noviembre fue autorizada por el COE.

“No entendemos cuál es la diferencia” dijo Mainero y aseguró que se lo consultó al COE por qué esta diferencia “y no obtuvimos una respuesta”.

Cabe observar que los institutos de idiomas de las tres ciudades están en esta misma situación de incertidumbre.

“Nosotros en este momento estamos en un proceso de inscripción, el cual se ve altamente damnificado por no saber qué responderles a los padres cuando nos preguntan cuál va a ser la modalidad”, comentó.

En ese sentido, confió que muchos padres “nos dicen que les encanta el producto, pero no efectivizan en sí la compra (la inscripción) porque las clases hoy son virtuales” y recordó que el año pasado “nos vimos muy afectados, tuvimos muchísimas bajas por problemas de conectividad. Muchos padres que tenían dos o tres alumnos en nuestro instituto y se les interponía los horarios con los del colegio, no tenían computadoras disponibles y la conexión a Internet nunca fue buena y fueron muchos factores que no nos ayudaban”, lamentó.

Finalmente observó un factor muy relevante: “De la cantidad de inscriptos también depende la confirmación de cursos a otros profesores, por lo que hay profesores que están esperando que nosotros les confirmemos la continuidad o no, laboral”.