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El presidente de la Cámara de Turismo provincial, Ángel Brisighelli, dialogó con Radio Universidad 93.5 sobre el recrudecimiento del sector, ante la imposibilidad de reactivar el turismo y las ayudas que van menguando.
El presidente de la Cámara de Turismo provincial, Ángel Brisighelli, dialogó con Radio Universidad 93.5 sobre el recrudecimiento del sector, ante la imposibilidad de reactivar el turismo y las ayudas que van menguando.

“Hay empresas a las que se les acaba el aire y van a tener que cerrar”

El presidente de la Cámara de Turismo, Ángel Brisighelli, aseguró que hoy “el turismo no existe” y no va a ser viable en tanto no haya vuelos y permanezca la cuarentena.  La ley de emergencia que analiza el Congreso todavía debe pasar por varias comisiones y está enfocada al turismo interno, que no es el fuerte en el caso de Ushuaia. La asistencia de Nación está menguando y algunas empresas no recibieron los ATP, o se han reducido los montos. Advirtió que, si bien todavía no se registran cierres, a varios “se les está acabando el aire”. Con 16 mil empleos directos e indirectos, adelantó “una crisis social” porque no tendrán cómo reinsertarse.

Río Grande.- El presidente de la Cámara de Turismo provincial, Ángel Brisighelli, dialogó con Radio Universidad 93.5 sobre el recrudecimiento del sector, ante la imposibilidad de reactivar el turismo y las ayudas que van menguando.

Si bien hubo una apertura en la provincia para el turismo interno, aclaró que “los hoteles y los centros invernales forman parte de la industria del turismo, pero no son establecimientos pensados para el consumo interno, y el turismo requiere de turistas. Sin vuelos y con cuarentena, obviamente no hay absolutamente ningún turista en Tierra del Fuego”, sentenció.

“Todas las empresas que se dedican a la industria del turismo, desde mediados de marzo están en una situación extremadamente delicada, con un parate total desde hace cuatro meses, con ingresos en cero, y con una estructura de costos que hay que seguir pagando, como sueldos, alquileres, impuestos, servicios. Esto hace que todas las empresas del sector, chicas, medianas y grandes, en vez de pagar esos gastos con sus ingresos normales, lo estén afrontando con capital de las empresas, y se están descapitalizando”.

“De los hoteles medianos a grandes, que tienen de 20 ó 25 habitaciones en adelante, solamente dos están abiertos. Todos los demás están cerrados. Hay alojamientos de menor envergadura, de tipo familiar, que están abiertos y tienen una estructura de costos totalmente diferentes. No les hace mucha diferencia estar abiertos o cerrados al trabajar la familia. No es así con los hoteles grandes, que tienen una diferencia con el personal. Los dos hoteles que están abiertos sacaron promociones extremadamente agresivas apuntando a capitalizar el turismo interno. Había propuestas de 1.900 pesos por noche, que es una tarifa extremadamente baja, pero tampoco tuvieron una respuesta importante. Trabajaron un poco más el fin de semana largo, pero fue un par de días, y el resto de la semana están prácticamente vacíos. Se ocupa alguna habitación con gente que viene a Ushuaia por motivos comerciales, no para hacer turismo”, sostuvo.

 

Ley de emergencia nacional

 

Consultado sobre la expectativa de aprobación de una ley de emergencia a nivel nacional, indicó que “hasta ahora se discutieron en comisión en la Cámara de Diputados dos proyectos, uno de la oposición y otro del oficialismo, sobre un programa de reactivación del turismo. A este proyecto todavía le faltan tres discusiones en tres comisiones más para poder ir al recinto. Luego tiene que ir al Senado para convertirse en ley, es decir que estamos bastante lejos”.

“Además el proyecto que plantea el gobierno es un sistema de promoción del turismo interno. Aquellas personas que compran pasajes, alojamiento y servicios dentro de la Argentina tendrían una tarjeta prepaga del Banco Nación, que da el Ministerio de Turismo, con el equivalente al 50% de la compra que hicieron, para que destinen ese dinero a los gastos del viaje. Es un subsidio bastante importante para el turismo interno y un aliciente importante. Falta bastante para que se convierta en ley y hay cuestiones que se están hablando a nivel de la Cámara Argentina de Turismo y las cámaras nacionales, porque la ley no contempla el corto plazo. Están pensando en la reactivación del turismo para el año 2021. Si bien es importante, está pensado para muy adelante y hay una urgencia hoy en día mucho más alta de las empresas de turismo para poder sobrevivir”, planteó.

“Hasta que no esté reactivada la conectividad por todos los medios que corresponde, el turismo no existe. No es solamente la conectividad, porque tenemos que tener una cierta normalidad: si tenemos los vuelos pero el turista llega a destino y tiene que estar 14 días encerrado en un hotel, no es viable. El turismo necesita vuelos, micros, y que no haya cuarentena ni limitaciones de este tipo. El uso de barbijo y otras cuestiones pueden ser manejadas, pero no la cuarentena, que es imposible”, manifestó.

Agregó que “hay un problema serio con las devoluciones de toda la gente que contrató paquetes turísticos antes de la pandemia. Falta un marco legal para considerar eso, porque nadie puede devolver todo lo que cobró de un día para el otro. Lo podría devolver en una situación de normalidad, pero en este momento no es así. Hay que dar márgenes para que las empresas puedan reprogramar los servicios y que el pasajero que no va a tomar el viaje por esta situación pueda tener la devolución y las empresas se puedan organizar para hacerla. Por más sólida y confiable que sea una empresa de turismo, no está en condiciones de devolver el 100% de los paquetes contratados todo junto, porque no tienen ese dinero en efectivo sino que está puesto en capitales”.

“Claramente las empresas de turismo no son una actividad esencial y tenemos un agravante, que nadie del mundo tiene necesidad de viajar por turismo. La gente viaja por deseo, no por necesidad, y necesitamos que vuelva el deseo de viajar”, observó.

 

Ley PROGRESO

 

Respecto de la aplicación del programa PROGRESO, dijo que “es una herramienta de ayuda y son sistemas de crédito con tasas subsidiadas. Las empresas que tienen su documentación más ordenada y son sujetos de crédito, pueden tramitarlos a través del Banco Tierra del Fuego, que ha estado trabajando activamente. Somos varios los que hemos estado averiguando y el banco se está moviendo bastante con eso. Si preguntaran por el flujo de fondos, nadie calificaría porque es cero, pero se están haciendo calificaciones a nivel más histórico de cada empresa. Las que son más chicas y no cumplen los requisitos bancarios, son derivadas al Ministerio de Producción, donde hay créditos no bancarios y subsidios. Ya no hay obligación de cumplir con las reglamentaciones del Banco Central y se dan créditos en otras condiciones, que son mejores que las del banco Tierra del Fuego en lo que respecta a plazos de gracia, pero los montos son más chicos”, dijo.

“Hay muchas empresas de nuestro sector que están tomando créditos para sueldos, para inversiones de capital, a una tasa muy conveniente. Muchas empresas están en una situación compleja para afrontar los sueldos y necesitan este tipo de ayuda”, afirmó.

 

Menos ATP

 

En su caso personal, Brisighelli es segunda generación de la empresa Rumbo Sur, que tiene 350 empleados y es una de las más grandes de la provincia. “Hemos tenido el mismo auxilio que han tenido todas las empresas, que son los ATP. En líneas generales a todas las empresas del sector se los han dado. Este último mes se empezaron a achicar los montos y a algunas le sacaron el apoyo para el pago de salarios. En la parte de navegación nos sacaron el apoyo de los ATP, en la parte de hotelería, gastronomía no, pero bajaron a la mitad en el caso del tren. Desgraciadamente esas ayudas se están acabando”, expuso.

“Hasta el momento no hemos visto cierres de empresas del sector, pero sí tenemos que reconocer que hay varios conocidos que están diciendo que se les acaba el aire y, si esto no se soluciona rápido, no les va a quedar otra opción más que cerrar”, alertó.

“Ojalá esto mejore, porque el turismo en Ushuaia le da trabajo a entre 12 y 16 mil personas, en forma directa e indirecta. La desaparición de la industria del turismo generaría una crisis social en la isla, porque estas personas no tienen ningún sitio donde reinsertarse laboralmente”, subrayó.

 

Licitación de Petrel y San Pablo

 

Finalmente se le consultó sobre el adelanto de la directora de Turismo, Stella Maris Alazard, sobre las licitaciones para la concesión de las hosterías Petrel y San Pablo. “Como empresarios tenemos intereses en la hostería Petrel y nos hemos presentado en las últimas licitaciones que hubo, que se cancelaron. Petrel es un proyecto extremadamente interesante del punto de vista turístico y tiene una potencialidad muy importante. San Pablo es más difícil, por el sitio donde se encuentra y la distancia que hay de Ushuaia. Es más difícil de explotar comercialmente, más allá de la belleza del lugar. Son los dos problemas más grandes que le quedan por resolver al INFUETUR”, consideró.

“Con Petrel hicimos una presentación de iniciativa privada en su momento, con reactivación de la hostería, ampliación para llevarla al doble de la superficie actual. En ese momento la inversión era de dos millones de dólares. La iniciativa privada se presentó, fue declarada de utilidad por el Estado y se llamó a licitación. Pasaron dos años desde que se presentaron los papeles hasta la licitación y las reglas económicas cambiaron totalmente. Esto fue a mediados del año pasado, y la licitación salió con una base oficial de dos millones de dólares, pero esa obra con el cambio del dólar costaba un millón y medio. La licitación se cayó porque nuestra oferta no llegaba a la base oficial. El proyecto era básicamente gastronómico, con una concesión a 20 años. La intención de presentarnos nuevamente la tenemos, hay que ver si tenemos la capacidad, con todo esto del coronavirus. No es el mejor año para sacar este tipo de licitaciones con inversiones muy altas de parte del privado”, señaló.

“Estamos con otra concesión en Ushuaia, que es el Hotel Albatros, donde estamos haciendo la obra de ampliación del hotel que son más de dos millones de dólares. El año pasado teníamos capacidad de hacer las dos obras a la vez, pero después de este invierno tan malo y de una previsión muy mala para la temporada alta 2020-2021, no sé si es el mejor momento pensar en otra inversión”, concluyó.