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“Latitud 55° Sur”

Finalizan documental sobre la Península Mitre

“Latitud 55° Sur”, una película documental de Manuel Fernández Arroyo, se encuentra en proceso de post-producción. Trata sobre una expedición a Península Mitre, al extremo sur de la provincia. “A lo largo de la película se revela una tierra de dramáticos paisajes a través de los testimonios de sus escasos habitantes y sus extraordinarias vidas”, dicen sus realizadores. El documental cuenta la historia de quienes alguna vez habitaron ese lugar donde “todo tiene destino de naufragio”. Se estrenará el año próximo.

“Latitud 55° Sur” fue declarada de interés por la Secretaría de Cultura de la Provincia de Tierra del Fuego, el Instituto Fueguino de Turismo, la Municipalidad de Ushuaia y de Río Grande y cuenta con el Aval de la Asociación Civil Conservación de Península Mitre.

Además ha obtenido la Mención Especial del Jurado en el Festival Mendoza Proyecta, categoría Cine en Construcción a principios de Noviembre del 2014.

Aseguran que muestra “Un vistazo a un extraño país donde todo tiene destino de naufragio. Allí todo ha dejado de ser, todo cesó y nada continúa. Sin embargo ese país nunca les perteneció más a sus dueños que cuando ellos y todos los demás ya no estuvieron”.

Los realizadores también relatan que “Lo que hoy se conoce como la “Península Mitre”, extremo austral de la Tierra del Fuego y que antaño fuera Fuegia y pertenece geográficamente a la República Argentina, puede pensarse como otro país, en otro tiempo y acaso otro mundo”.

Con el telón de fondo de sus dramáticos paisajes e historias, se cuenta la biografía del sentimiento más humano de todos, la ternura, posible sólo cuando es evidente nuestra fragilidad, mortalidad e intrascendencia. “Latitud 55° Sur” es una variación alrededor de los motivos de la muerte, el amor y el afán de trascender.

Los autores del documental cuentan que “A través del cine buscamos valorar el Patrimonio histórico, cultural y turístico de una porción de Argentina, en un rincón de la provincia de Tierra del Fuego, de la que no se tienen registro de este tipo y principalmente darlo a conocer, comprometiéndonos a participar en la preservación de nuestra tierra”.

Desde hace más de 10 años, Juan Botello e Ignacio Amalvy Degreef vienen realizando expediciones por la Patagonia argentina. Caminaron varias veces la costa de Tierra del Fuego, encontrándose aquí “con un puñado de personas que trabajan y viven ahí, por donde no pasan caminos ni tendidos eléctricos, el terreno presenta muchas dificultades y el clima es muy hostil”, relatan.

Junto con Manuel Fernández Arroyo, criado en Río Grande, como realizador audiovisual decidieron hacer una expedición documental de 30 días sobre Península Mitre. Sumado a la importancia del proyecto, asumiendo el compromiso de volver a la Isla que lo vio crecer, para documentar una porción de la tierra de la que no se tienen registro de este tipo.

La expedición consistió en ir a pie desde el Destacamento de Prefectura Moat (donde finaliza la ruta J) hasta Bahía Aguirre. La misma se realizó bajo las reglas de ir caminando íntegramente, sin ningún tipo de apoyo externo, sin arrojar residuos en toda la travesía y cargando todo lo necesario para la subsistencia y la filmación.

“La península Mitre es un lugar alejado. Pero no solamente porque esté lejos de la ciudad más austral del mundo en un país alejado, sino porque el tiempo no parece haberse hecho presente. El “progreso” del hombre no ha podido desembarcar en estas latitudes, no hay caminos, ni centros de salud, comercios, electricidad o cloacas”, cuentan los realizadores.

Mencionando que “En el siglo XXI continúa existiendo un oasis virgen que alberga unas pocas personas en una gran extensión de tierra, y que cada tanto recibe algún caminante errante. Salvo por estos baqueanos, su clima corroe y derriba todos los intentos del hombre por instalarse o sacar provecho de su naturaleza. Nada queda, salvo por unos pocos vestigios: una antigua draga, algunas placas conmemorativas, un barco naufragado recientemente y unas pocas casas en ruinas. Los indios han muerto, los buscadores de oro ya no están, del aserradero ubicado en Bahía Aguirre solo quedan ruinas casi irreconocibles. Es una tierra donde predomina la ausencia, en la que lo que estuvo ya no está: un cementerio de historias vigilado por estos hombres sin tiempo, sepultureros”.

En este sentido de historias ausentes la memoria se vuelve un espacio activo de búsqueda e interpretación. Y eso representa la expedición: un esfuerzo activo por buscar historias del pasado en un lugar mítico y alejado donde se vive el pasado como presente. Una tierra y unas personas para honrar y retratar buscando siempre preservarlos en su estado natural.

“Normalmente se le llama a la ciudad más cercana a esta zona (Ushuaia) “el fin del mundo”, nosotros adherimos a dicha denominación, pero no solamente por las latitudes que detenta, sino porque parece ser el fin del tiempo. Tiempo que se ha retirado pero no desaparecido”, señalan.

“Tarde o temprano los caminos cargados de modernidad buscaran desembarcar una vez más. Por esto, creímos necesario realizar un homenaje a esta tierra llena de misterios y a sus habitantes”, remarcan quienes se encuentran al frente del trabajo.

Sobre Manuel Fernández Arroyo vale decir que se crió en Río Grande y estudió Cine en Buenos Aires, donde vive desde hace 12 años. Fue Director y Productor del cortometraje “Capítulo 1” (2012, Provincia de Buenos Aires, HD). Realizador de Cortos Documentales de promoción turística (2012/2013, Provincia de Salta, HD). Realizador de videos Publicitarios (2011/2012. Río Negro, HD). Director del Documental “Latitud 55° Sur” (2015, Tierra del Fuego, HD).