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“Se está haciendo un colchón mezquino, porque la inflación sigue subiendo y los salarios cada vez sirven menos. Estamos en la época del descuento del 30% en la provincia, porque con la inflación que hay, no hay aumento de sueldos, y es un descuento de sueldos encubierto”, planteó el secretario General de ATE Carlos Córdoba por Radio Provincia, recordando la era manfredottista.
“Se está haciendo un colchón mezquino, porque la inflación sigue subiendo y los salarios cada vez sirven menos. Estamos en la época del descuento del 30% en la provincia, porque con la inflación que hay, no hay aumento de sueldos, y es un descuento de sueldos encubierto”, planteó el secretario General de ATE Carlos Córdoba por Radio Provincia, recordando la era manfredottista.

“Estamos en la época del descuento del 30% en la provincia”

El secretario General de ATE, Carlos Córdoba, comparó la situación actual de los estatales con la era manfredottista, cuando se rebajó un tercio de los salarios. Expuso la pérdida de poder adquisitivo por la inflación y el ajuste que se está produciendo, ante la negativa a dar un aumento. Hasta ahora el gobierno ofreció subir las asignaciones familiares y el presentismo, pero el sindicato reclama aumento al básico, que podría concretarse distribuyendo los mismos fondos, aseguró el dirigente. Para Córdoba, el gobierno está “haciendo un colchón” con miras al 2019.

Río Grande.- “Se está haciendo un colchón mezquino, porque la inflación sigue subiendo y los salarios cada vez sirven menos. Estamos en la época del descuento del 30% en la provincia, porque con la inflación que hay, no hay aumento de sueldos, y es un descuento de sueldos encubierto”, planteó el secretario General de ATE Carlos Córdoba por Radio Provincia, recordando la era manfredottista.

Explicó que en la reunión paritaria de la semana pasada “el ofrecimiento que hizo la provincia fue el 60% de las asignaciones familiares y el 60% del presentismo de aumento. Nosotros lo vamos a discutir en asamblea, pero no alcanza a cubrir las necesidades de los trabajadores”.

“Ellos ofrecen el 100% de las asignaciones, pero el 60% lo pagarían ahora y el 40% más adelante. No lo aceptamos todavía porque no lo hemos discutido en asamblea con los compañeros. Nos cuesta un montón porque no se pueden hacer asambleas y los compañeros están un poco temerosos, pero vamos a tratar de pasar por la mayor parte de los sectores de trabajo para hablar con los compañeros e informarles de la reunión del miércoles. El presentismo es algo que no nos interesa. Lo que más nos interesa es el aumento al básico y esa misma plata, si nos ponemos hacer números, la podrían pasar al básico”, aseguró.

Barajó la posibilidad de “aceptar el aumento del 100% de las asignaciones familiares pero el tema es el salario básico de los compañeros, porque no todos tienen hijos menores, y después ven que les toca a unos sí y a otros no. También nos pasa dentro de la Municipalidad, porque hubo un ofrecimiento en las paritarias municipales que no fueron aceptadas por la asamblea, y necesitamos urgente un aumento salarial al básico”.

Córdoba llamó tanto al gobierno como al municipio de Ushuaia a priorizar “el sentido común”, considerando que tanto Bertone como Vuoto están en sintonía en materia de discusión paritaria. “Se necesita mucho sentido común si queremos salvar la tranquilidad dentro de la provincia. Ya no se puede dar plata por afuera ni por excepción, como la vez que el gobierno provincial sacó por decreto los 2.500 pesos al básico. Por lo menos deberían sacar un comunicado de qué está pasando realmente en la provincia, porque nosotros lo hemos vivido en toda la Patagonia y la crisis es política, no económica. No hay nada escrito que diga que hay una crisis económica o una crisis financiera, ni dentro de la provincia ni dentro de la nación”, observó.

“No están siendo escuchados los trabajadores, han ganado seis meses de ahorro y, si tienen la plata para pagar las asignaciones familiares, se pueden fijar cómo hacer para repartírsela a todo el mundo y empezar a discutir realmente un aumento salarial”, insistió.

Reclamó tanto a gobierno como municipio a que “nos hablen de frente para que no nos tengan acá todos los días puteándolos tres o cuatro horas. Necesitamos sentido común y que tengan la capacidad de empezar a decir las cosas como son, así como la tienen para ir a buscar los votos”. “La municipalidad de Ushuaia y el gobierno provincial están unidos y lo mismo está pasando con la municipalidad de Tolhuin. Necesitamos sentido común para no desesperanzar a los compañeros y terminar en una medida de acción directa contra el gobierno provincial, porque los que pierden son los más pequeños. No queremos que cierren las escuelas, porque el problema es de los políticos y no de los chicos”, dijo, previendo la posibilidad de un paro del personal no docente, que afectaría el dictado de clases.

 

Especulación con los pasivos

 

Se le preguntó sobre las versiones de que el gobierno intenta postergar el aumento, en particular al básico, para que no se traslade a los haberes de los jubilados, a la vez intentando sortear el ajuste de movilidad de mitad de año para que recién opere en diciembre. “Yo no quiero pensar en eso, tampoco pienso que no hay plata. Lo que creo es se está haciendo un colchón mezquino, porque la inflación sigue subiendo, los salarios cada vez sirven menos. Estamos en la época del descuento del 30% en la provincia, porque con la inflación que hay, no hay aumento de sueldos, y es un descuento de sueldos encubierto. No solamente están jodidos los trabajadores estatales sino los privados, porque muchísimos comercios están cerrando”, dijo.

Vinculó la crisis del comercio con la caída de poder adquisitivo de los estatales, que son los que consumen en las ciudades. “Nosotros no nos vamos a otro país, ni tenemos plata para ahorrar a fin de año para irnos de vacaciones”, subrayó.

“Los esfuerzos cada vez son más grandes y si escuchamos lo que nos dicen a nivel nacional, vamos a estar peor, como en el 2001 en crisis total. Está faltando alguien que agarre el timón y que realmente nos pueda llevar a buen puerto. Nosotros vemos la situación cada vez peor y, dentro de la provincia, no hay una voz que diga qué es lo que está pasando”, cuestionó.

Reiteró que la posición del municipio de Ushuaia “es calcada” con la provincia. “Están con el puño cerrado y no se puede abrir. El intendente Melella abrió un dedo y nosotros ahora somos trabajadores de segunda”, dijo ante la desigualdad salarial con el municipio de Río Grande que acordó un aumento.

“Ni siquiera han ofrecido una suma fija hasta que discutamos definitivamente el salario, como un anticipo de discusión salarial. No hay nada. La verdad que el 100% de aumento de asignaciones familiares, el estado lo debe desde hace muchísimo tiempo. Si vamos al ANSES, el salario familiar es de más de 3.000 pesos, así que todavía nos falta un tramo para discutir las asignaciones familiares en el estado”, advirtió.

Lamentó el condicionamiento del municipio a lo que acuerde el gobierno. “Cada uno tendría que hacer su juego, pero si esto significa salvar a la provincia cerrando el puño para no darle nada al que realmente se lo merece, me parece que se están equivocando, porque el año que viene también hay elecciones. No vaya a ser que el año que viene aparezca toda la plata, porque eso tampoco serviría y no alcanzaría a compensar la situación que vivían algunos ciudadanos”.

 

Una pérdida “del 80%”

 

El dirigente estimó que, desde la asunción de Macri, el salario estatal se depreció casi en un 80%. “El año pasado perdimos más del 7%; este año no tenemos nada y la inflación ya está al 15%. Si vamos más atrás, al 2016, tenemos casi una baja del 80% de los salarios. Venimos perdiendo muy mal y necesitamos el aumento salarial”, manifestó.

Informó que el miércoles estuvieron en el Concejo Deliberante y pidieron “la presencia del intendente con los concejales para poder analizar la situación. Alguien tiene que agarrar el toro por las astas. El Ministerio de Trabajo podrá decirnos que estamos en conciliación obligatoria pero eso se termina y no hay ninguna solución. Si quieren tiempo para ver alguna situación, que lo digan abiertamente. Que digan que están mal y no van a poder dar aumento siete meses, porque si no, se va todo a la lona. Nosotros no somos tontos, y tienen que hablarle al pueblo que los votó con la verdad. Tienen que sincerarse, convocar a todos los medios y explicarnos. Tienen el deber de explicar e informar al pueblo lo que realmente está pasando, no desinformar y mentir, ni sentarnos en una mesa paritaria donde después nosotros nos llevamos las recontramil puteadas”, criticó, dando cuenta de los reproches de los trabajadores por la falta de logros del gremio.

“A nadie le gusta que le toquen la madre ni a la familia y a mí me la tocan. Me cansé de que me toquen mi familia y mis hijos. Uno puede empujar, ir todos los días a reclamar, pero después nos dicen que somos unos traidores. Para que no pase eso, nosotros no estamos aceptando este ofrecimiento y le estamos pidiendo a la señora gobernadora y al señor intendente, a los señores legisladores y concejales, que se pongan al frente del pueblo”, concluyó.