Breves
trabajadores

Consecuencias de la pandemia

Esperan por la llegada de trabajadores estacionales

El contexto de la pandemia tiene en vilo a las economías regionales, ya que las restricciones a la circulación amenazan con dejar sin mano de obra a las cosechas en distintas provincias. Por ese motivo, los gobernadores avanzan en programas para que esta temporada pueda completarse con trabajadores locales.

 

A las trabas limítrofes que ya han dejado varados micros con peones, se suma la falta de respuesta de Nación a los mandatarios que piden mantener los programas sociales a los trabajadores golondrinas. Estos prefieren no perder un beneficio estable por un trabajo temporal. Un reclamo que lleva un mes, pero que aún sigue en stand by.

En esa línea, el gobierno mendocino de Rodolfo Suarez lanzó el Registro de Información Nominal para Vendimia y Tareas Agrícolas (Reinventa) para completar el cupo de diez mil trabajadores que necesita para las cosechas, y así minimizar la dependencia de la llegada de peones golondrina desde otros distritos.

“Hasta el momento hay 3.029 inscriptos con edades que van desde los 18 años en adelante y de ese total, 84% tienen menos de 40 años”, comentó Emilce Vega Espinoza, directora Territorial de Empleo y Capacitación, del Ministerio y Economía que encabeza Enrique Vaquié.

“De las personas inscriptas, el 41% son mujeres. Esto plantea un desafío para la deconstrucción de empleos y sectores económicos, históricamente masculinizados”, agregó la funcionaria, quien mencionó que las capacitaciones se iniciarán en noviembre para los postulantes que no registran experiencia previa en el trabajo en las cosechas.

“Esta iniciativa es muy importante, para que muchos mendocinos se incorporen a la vendimia. Más allá de la pandemia, jerarquizar el trabajo de la cosecha de uvas es una buena noticia”, dijo el empresario bodeguero José Zuccardi, representante de Coviar.

La temporada ya comenzó para las hortalizas y el ajo; en noviembre continúa para frutales como cerezas, manzanas, peras, ciruelas; mientras que la vid tiene turno entre diciembre y marzo.

“Habíamos empezado a diagramar un corredor NOA – Cuyo, para los más de 6.500 peones que se trasladan para cosechas estacionales. Trabajamos en un protoclo con Mendoza y la Dirección de Transporte, pero no pudimos avanzar más porque la situación sanitaria cambió”, dijo a Ámbito Patricia Ríos, secretaria de Producción de Jujuy.

La funcionaria de Gerardo Morales indicó que la situación llevó a “transformar la crisis en oportunidad”, en relación a que los productores avanzan con mano de obra local, aunque la situación se complica en los casos de trabajadores especializados.

También comienza la temporada de olivas, y en Catamarca el gobierno de Raúl Jalil diagramó con los empresarios en un programa “empleo local” para llegar a los 4.000 puestos que requiere la cosecha. La cámara que agrupa a los productores olivícolas se mostró optimista, aunque plantearon la necesidad de un Plan B, por si no se completan los registros. Y, según reflejó el medio local El Ancasti, hay alertas por la especialización que requieren algunas tareas, como también indicó la funcionaria jujeña. Situación similar se da en Tucumán, que en dos semanas necesitará 5.000 cosecheros para la cereza.

Sin embargo, la mayor cantidad de empleos se requiere en Río Negro y Neuquén, donde hacen falta unos 15.000 trabajadores para la pera y la manzana.

“Estamos trabajando en incentivar la mano de obra local, pero también en respetar la vinculación que tienen muchos empleos que son permanentes discontinuos: trabajadores que ya están empleados en distintas empresas pero que no viven en la provincia”, dijo a este diario Carlos Banacloy, ministro de Producción de Río Negro. En ese sentido, aceleran los trabajos para garantizar el ingreso e ingreso de los trabajadores al distrito.