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La ministra de Salud de la provincia, Dra. Judith Di Giglio, dio un panorama de la situación epidemiológica actual en la zona norte que, si bien se ha amesetado, sigue enfrentando la falta de conciencia de muchos vecinos que podrían volver a disparar los contagios.
La ministra de Salud de la provincia, Dra. Judith Di Giglio, dio un panorama de la situación epidemiológica actual en la zona norte que, si bien se ha amesetado, sigue enfrentando la falta de conciencia de muchos vecinos que podrían volver a disparar los contagios.

“En este momento la curva de contagios está en una meseta”

La ministra de Salud, Dra. Judith Di Giglio, aseguró que hasta ahora se está llevando adelante la atención de pacientes sin que haya llegado a colapsar el sistema. Aclaró que el hospital de Río Grande tiene capacidad para duplicar la cantidad de camas, pero el problema pasa por la cantidad de terapistas. La curva de contagios “está en una meseta” y la tasa de duplicación de casos pasó de cuatro días a treinta. Sin embargo, la población no respeta las medidas de prevención y la semana pasada debieron aislarse 30 personas que participaron de un asado, de las cuales 8 dieron positivo y “seguramente contagiaron a otros”. En este contexto, “es muy difícil poder predecir si va a haber o no colapso del sistema sanitario”, dijo.

Río Grande.- La ministra de Salud de la provincia, Dra. Judith Di Giglio, dio un panorama de la situación epidemiológica actual en la zona norte que, si bien se ha amesetado, sigue enfrentando la falta de conciencia de muchos vecinos que podrían volver a disparar los contagios.

Por Radio Universidad 93.5, señaló que “la situación cambia día a día. Hemos tenido un alto número de ocupación de camas de terapia intensiva en los últimos 50 días. Hoy hay menos pacientes en asistencia respiratoria mecánica porque todos estos días hubo 15, y hoy tenemos 12. No se trata de respiradores o camas sino de personal. El hospital tiene capacidad para duplicar el número de camas de terapia y llegar hasta 30 camas o más, pero el tema es el personal disponible. La ciudad de Río Grande tiene un alto número de camas de terapia intensiva”, afirmó.

Según el Dr. Duarte, jefe de terapia del CEMEP, las camas del hospital están ocupadas al 95% y por eso decidieron internar pacientes COVID en la clínica. “La terapia intensiva tiene 15 camas y hoy tenemos ocupadas 12 con pacientes con respirador –reiteró-. Nosotros en la cuarentena aumentamos la capacidad de camas y se creó una sala de aislamiento con la posibilidad de poner 8 camas más, que no hemos utilizado. En un momento tuvimos 17 pacientes y utilizamos 2 camas de esa sala nueva que se creó. Tendríamos la posibilidad de aumentar esas 8 camas, de las cuales llegamos a utilizar 2. Tenemos la ventaja de que la ciudad de Ushuaia tiene una situación diferente de Río Grande y en este momento hay un terapista de Ushuaia trabajando en la zona norte para darle una mano a los terapistas locales”, expresó.

Respecto del personal afectado, dijo que “hasta el momento hemos tenido 72 infectados dentro del equipo de salud de la provincia. En la terapia intensiva hemos tenido muy pocos contagios y en sala de clínica médica también. Hemos tenido más contagios en la guardia y en otros sectores. El CEMEP ha tenido contagios en la terapia intensiva y hay personas que se han reinfectado. Los médicos de nuestra terapia aún no se han infectado y por supuesto eso sería un problema, porque cuando se infectan, uno cuenta con la mitad del personal”, advirtió.

“Hay dos kinesiólogos infectados en este momento y sabemos que el trabajo de kinesiología es fundamental, tanto en la terapia como en sala de clínica médica. No hemos pasado por la situación desesperante de otras provincias. A nosotros nos han solicitado médicos de manera desesperada desde la provincia de Jujuy, de Santa Cruz, y por ahora no hemos pasado por eso. En la provincia de Santa Cruz se enfermaron la mitad de los terapistas”, recordó.

 

Amesetados pero irresponsables

 

Hasta ahora son 1.892 los casos positivos en total en Río Grande, de los cuales 1.195 se han recuperado, 40 fallecieron, y persisten 657 casos activos, según el parte del domingo a la noche. Para la ministra “la curva está en una meseta y no estamos en el momento en que tuvimos más de 1.000 casos activos en la provincia. Nosotros iniciamos la cuarentena con un tiempo de duplicación de casos de cuatro días y hoy estamos en treinta días en la ciudad de Río Grande. En Ushuaia no se puede calcular el tiempo de duplicación de casos porque necesitamos días consecutivos con casos positivos”, aclaró.

“Si hablamos de la tasa de positividad de las muestras que se han tomado, el porcentaje ha disminuido a un 25 y 30%; y por ahora no ha colapsado el sistema. Se ha podido dar atención a cada paciente que fue internado. Por supuesto que la situación sigue siendo complicada, como en el resto del país, y continúa la transmisión comunitaria”, planteó.

Puso el acento en la falta de cuidado de la gente, que no respeta las medidas de prevención, porque se los ve sin barbijos y no se respeta la distancia social. En este contexto “es muy difícil poder predecir si va a haber o no colapso del sistema sanitario. Hoy estamos en una meseta y puedo tener un número de camas importante, pero un servicio de salud agotado. Se nos pueden enfermar los profesionales y eso no se puede predecir, por eso necesitamos de la responsabilidad individual”, pidió.

“No solamente el problema pasa por caminar al aire libre, sino por las reuniones sociales. Desde el área de Epidemiología, donde realizamos el seguimiento de los contactos estrechos todos los días, hemos tenido contagios en la última semana por un asado al que asistieron 30 personas. Sabemos que en los domicilios es donde no se cumplen los protocolos, no se respeta la distancia, no usan el barbijo, y cada persona con la que se está en contacto en un domicilio por más de 15 minutos, se convierte en un contacto estrecho y en un posible caso positivo. De un asado hemos tenido 8 positivos, y esos 8 positivos contagiaron a otros luego. Tenemos que seguir con la cadena de contactos”, manifestó.

“Uno no trata de deslindar responsabilidades del Estado ni culpabilizar a nadie, pero todos nosotros somos responsables de la velocidad de transmisión del virus. Eso no lo puede impedir nadie más que uno mismo, decidiendo ser una barrera o un facilitador de la transmisión”, sostuvo.

Consultada sobre la proyección de contagios en el corto plazo, admitió que “no creemos que vaya a bajar mucho el número de contagios. Al flexibilizar actividades, aumenta la circulación de las personas, y sabemos que aumenta la circulación del virus. Lo importante es lograr mantener esta meseta, a pesar de haber flexibilizado actividades. Ese es el primer objetivo, y mantener un número de casos que sabemos que el sistema puede tolerar”.

“Hay un ingreso y egreso constante en el hospital en sala de clínica médica, porque no solamente es la terapia. El 5% de los pacientes necesita terapia intensiva, pero un 15% necesita atención en clínica médica y oxígeno. Este es otro parámetro que tenemos que mirar y en eso hemos llegado a un equilibrio. Incluso en los últimos días disminuyó el número de pacientes internados en sala de clínica médica, y estamos en un equilibrio entre ingreso y egreso de personas. Es un número que medianamente el sistema tolera y queremos mantener mínimamente para poder continuar flexibilizando actividades”, dijo.