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Basura Cero, un lema que trascendió la frontera de Tierra del Fuego y se instaló en distintos puntos del país.
Basura Cero, un lema que trascendió la frontera de Tierra del Fuego y se instaló en distintos puntos del país.

Emilio Sáez llegó a Comodoro concientizando sobre Basura Cero

El viajero tiene 63 años y se propuso caminar 4.255 km para concientizar sobre los residuos y el medio ambiente. Partió desde La Quiaca a pie y ahora se encuentra en Comodoro Rivadavia.

Tiene 63 años, es oriundo de Tolhuin, pequeño municipio de Tierra del Fuego a 100 kilómetros de Ushuaia y es dueño de La Unión, una panadería emblemática de este lugar. En agosto del 2017 emprendió una caminata desde La Quiaca y pretende llegar a su ciudad el primero de abril para finalizar este desafío.

Sáez se propuso realizar este recorrido bajo el lema “Basura Cero” y “Hay vida después de los 60”, además de llevar latente la memoria del doctor René Favaloro, ya que realiza charlas en los lugares a los que visita.

Diario El Patagónico se comunicó con el viajero quien se encuentra entrando a Comodoro Rivadavia y comentó que desde Puerto Madryn hasta esta ciudad realizó la caminata solo, pero que en todo el trayecto lo acompañaron excombatientes de Malvinas.

“Estoy llegando y acá me voy a quedar un par de días con unos amigos que tengo en la ciudad, estoy contento porque voy muy bien, pero a la vez preocupado porque la cantidad de basura que uno encuentra en la ruta es increíble”, explicó Emilio a este medio.

“El 7 de agosto salimos de La Quiaca con ex combatientes, pero este tramo, hasta Caleta Olivia en lo voy a hacer solo para estar conmigo mismo. Es una buena forma de pensar y despejar, luego me volveré a encontrar con los muchachos y salimos juntos con el fin de llegar a mi ciudad en abril”, afirmó.

El viajero se mostró contento por la repercusión nacional que tuvo su viaje, ya que se convirtió en noticia en varios medios del país por el desafío que llevó a cabo: “creía que esta era una buena forma de mantener activo el tema de la basura y al gran Favaloro. Son decisiones de vida que uno toma, porque me podía haber quedado en la comodidad de mi negocio, pero preferí hacer cosas para las futuras generaciones que vienen. Como nadie nos financia nos permitimos hablar con libertad”.

Por último, comentó que el cuatro de enero partió de Puerto Madryn y que estos días se sorprendió por la velocidad en que hizo el recorrido hasta Comodoro. “Estoy bien entrenado porque vengo caminando hace muchi, pero acá me pasó que los días son más largos entonces camino más. Mi promedio era de 20 kilómetros al día pero en esta parte hice eso solo en mañana y mediodía”, finalizó.

En 2012, los mismos empleados de su negocio La Unión nominaron a Emilio como “el mejor jefe de la Argentina” y su nombre fue noticia en los medios nacionales. Con un poco de dinero que le había sobrado de las ganancias de la panadería, construyó una casa de vacaciones en Puerto Madryn para todos los empleados. Cada uno de los trabajadores podía usarla entre 10 y 12 días y llevar a su familia y amigos.

 

Entrevista al diario Crónica

 

De La Quiaca a Río Grande: Emilio Sáez con 63 años recorre el país caminando

Emilio tiene 63 años, pero muchos no le creen cuando cuenta eso. El hombre parece mucho más joven, uno no le daría más de cincuenta y tantos. Hace seis años decidió comenzar un proyecto innovador para generar un cambio en el mundo. En su motorhome, Sáez recorre el país y lleva un mensaje bien definido por las provincias que visita: Basura Cero. Su sueño es un mundo libre de contaminación por basura, y cuando habla de esto es muy crítico con el ser humano, porque plantea que el único culpable es justamente el humano. Un interesante mano a mano con Crónica para contar la historia de este aventurero.

“A partir de los 60 hay otra juventud. La ciencia ya está planteando eso. La energía que uno tiene después de esa edad es otra. A veces la gente se muere sin saber lo que tiene, por eso yo decidí hacer esto, porque hay otra vida después de esta edad”, reflexionó al comienzo de la entrevista Emilio Francisco Sáez.

Oriundo de Mar del Plata, se fue a vivir a Tierra del Fuego cuando era más joven. Desde hace 33 años vive en un poblado llamado Tolhuin, un lugar que, hace muchos años atrás apenas tenía un puñado de 150 habitantes. Hoy el panorama es muy distinto, ya que actualmente viven cerca de 8000 personas en el pueblo.

 

Aquellos héroes de 1982

 

Posterior a esto, el dueño de la panadería más importante de Tolhuin decidió incorporar en su viaje a unos personajes algo olvidados dentro de la historia argentina. Por iniciativa propia, convocó a los veteranos de guerra de Ushuaia para que lo acompañaran durante su travesía. Cuando habla de ellos se muestra dolido por el trato que recibieron luego de 1982, pero es positivo y dice que ahora se están animando a hablar más y contar lo que pasó en las islas en ese entonces.

“Partí con los veteranos de Ushuaia. En cada pueblo al que vamos siempre nos espera un excombatiente distinto. Me parece que en la causa Malvinas no hay un problema que esté relacionado a los ingleses o a otra cosa cercana a la guerra, el problema es cómo recibimos nosotros a nuestros héroes después de 1982. Hubo gente que quedó tirada económica y psicológicamente, hay que hacer una autocrítica sobre esto. Ahora los tipos están empezando a hablar, eso me parece algo lógico. Están teniendo ganas de charlar y contar lo que sintieron en ese momento, por eso nosotros a los chicos en las escuelas les pedimos que pregunten lo que quieran, porque tienen que preguntar ahora que los tienen en vida”.

En la misma línea de análisis, y sin perder la crítica visión sobre lo que fue el Conflicto por las Islas del Atlántico Sur, Sáez planteó que “los veteranos fueron a la guerra con lo que había. Los recibieron como los recibieron porque perdieron, porque si ganaban seguro que todos iban a ser como Messi. Los argentinos tenemos ese paradigma, si ganamos somos los mejores, pero si perdemos somos los peores. Volvieron y los trataron como criminales, como delincuentes. Mi proyecto siempre estuvo pensado para incluir la causa Malvinas dentro de él”, subrayó el entrevistado.

 

René Favaloro, el otro pilar

 

Si uno presta atención a la camioneta del ambientalista, puede ver que en ella hay pegadas distintas calcomanías. Hay una muy especial que recuerda a un prócer de nuestra historia: el doctor René Gerónimo Favaloro, ese mismo que se disparó en el corazón por no poder aguantar la corrupción de la sociedad que lo vio nacer. Cuando habla del histórico médico, el protagonista de esta nota se muestra algo triste por el desenlace que tuvo la historia de este emblemático personaje: “Favaloro no merecía lo que le pasó. Nosotros nos olvidamos que lo matamos dos veces, porque fuimos nosotros los que lo olvidamos. En Argentina tendría que haber más gente como él, personas que actúen de forma desinteresada. El tipo quería que la gente pobre tuviera las mismas posibilidades que el resto para operarse”, consideró el oriundo de Mar del Plata.

Ya en el cierre de la entrevista, se refirió a su proyecto y lo que pretende lograr en los próximos meses: “yo quiero dos cosas: que la gente no tire más basura y que tome conciencia de lo que conlleva esto. Tenemos que entender que no se puede tirar más basura en el país. Yo sigo caminando ahora, mi idea es llegar el 1 de abril a Río Grande y presenciar la vigilia por Malvinas. Es un homenaje que le vamos a hacer a los excombatientes que me acompañaron. Es algo muy emotivo la verdad, en ese homenaje vamos a estar desfilando con la gente de Basura Cero. Nuestra idea es plantearle a la gente que este es un problema de todos, no mío nada más. Quiero que cuando ustedes los jóvenes tengan que decidir, el problema esté mucho más aceitado”, concluyó el panadero más famoso de Tolhuin.

Fuentes: diarios El Patagónico y Crónica.