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El jefe de policía de la provincia, comisario general Jacinto Rolón, marcó las prioridades por Radio Universidad 93.5 para el año entrante, con un presupuesto para el área fijado en 2.500 millones de pesos.
El jefe de policía de la provincia, comisario general Jacinto Rolón, marcó las prioridades por Radio Universidad 93.5 para el año entrante, con un presupuesto para el área fijado en 2.500 millones de pesos.

El jefe de policía marcó las prioridades para el Presupuesto 2021

El comisario general Jacinto Rolón, jefe de la policía de la provincia, fijó como prioridad para el año entrante la recomposición salarial para el personal, que tuvo un pequeño ajuste en marzo pasado pero tiene una situación de retraso de varios años. Para 2021 el presupuesto del área fue fijado en 2.500 millones de pesos y se prevé mejorar la situación edilicia, para lo que se trabaja junto a los Ministerios de Gobierno y Obras Públicas, además de la intención de incrementar flota de vehículos y equipamiento tecnológico. También esperan incorporar más cantidad de agentes para poder dar respuesta a una demanda que se acrecentó con la pandemia, complicada por la cantidad de personal que debió permanecer en aislamiento. Además reconoció la falta de personal femenino para cubrir las necesidades de las comisarías de género de la provincia.

Río Grande.- El jefe de policía de la provincia, comisario general Jacinto Rolón, marcó las prioridades por Radio Universidad 93.5 para el año entrante, con un presupuesto para el área fijado en 2.500 millones de pesos.

“Estamos trabajando en lo concerniente al proyecto de presupuesto para la institución. Venimos con presupuestos reconducidos y en esta etapa el principal interés de esta conducción y del gobierno de la provincia pasa por la situación salarial”, dijo.

“Debemos atender varias situaciones, como la provisión de uniformes, la falta de vehículos, el mantenimiento de los servicios esenciales para el funcionamiento de las dependencias, y la adquisición de tecnologías para la prevención e investigación del delito”, planteó.

El presupuesto presentado para el área es de 2.500 millones de pesos, contra 1.500 del último aprobado en 2018. “Actualmente tenemos una planta de 1.932 funcionarios policiales. Hay un poco más en la ciudad de Río Grande, y están distribuidos en relación a la densidad poblacional. Cumplen turnos rotativos de 8 por 24, que se mantienen durante todo el año. En los francos pueden realizar servicios adicionales si las exigencias lo ameritan. En este momento se siguen cumpliendo las exigencias y no hemos disminuido la calidad del servicio. Todo esto conlleva a que debamos afrontar una mayor exigencia sobre el recurso humano y los recursos materiales, porque esta situación de pandemia nos ha obligado a redefinir nuestra calificación inicial para gestión de crisis. En este momento nos encontramos en un proceso de gestión de crisis para la contención de la pandemia y para garantizar el sistema de seguridad provincial. Más allá de la pandemia, trabajamos en la prevención e investigación del delito como lo veníamos haciendo anteriormente”, sostuvo.

 

Sueldos atrasados

 

Consultado acerca de cuánto gana un agente de policía, precisó que “el sueldo de un ingresante con el grado de agente, a partir del decreto provincial 516 de marzo de este año, está en los 44 mil pesos en bruto. Esto significó un incremento de 12 mil pesos con relación a la grilla anterior. El policía venía percibiendo un ingreso de 31.205 pesos y a partir de la nueva gestión se dio el primer paso en el proceso de recuperación salarial para el personal policial, en aras de lograr la equiparación con la policía federal. Esto está sustentado en la ley 335 de la provincia”, recordó.

“En este proceso de recuperación se dio el primer paso, que garantizó que el incremento fuera en blanco, para que repercutiera también en los haberes del personal retirado, pero los reclamos se siguen realizando y están en curso, porque todavía falta para conseguir lo que queremos. Estamos con un presupuesto reconducido y también tiene sus limitaciones”, advirtió.

Hoy tienen el mismo sueldo que acordaría la policía de la provincia de Buenos Aires, conforme el decreto 516, incluyendo el adicional por zona. “En este importe está incluida la zona y el total de lo acordado fue en blanco. Se podría haber prometido más pero no se podría haber cumplido. Esto se viene cumpliendo desde la aplicación del decreto e impacta también en los recargos, al ser todo en blanco. El sistema de recargos se basa en un porcentaje del sueldo y se ve reflejado a fin de mes cuando perciben los ingresos, lo mismo si realizan servicios adicionales”, explicó.

El adicional a nivel nacional era de 40 pesos por hora, ahora lo llevaron a 120 pesos y, en el caso de Tierra del Fuego “tenemos un módulo y la hora local está en 300 pesos aproximadamente. Es un porcentual de acuerdo a nuestra legislación y desconozco cómo se regula en otras provincias. Acá está referenciado a un coeficiente del sueldo. Si mejoramos el sueldo en blanco, también va a afectar el pago del aguinaldo”, apuntó, reconociendo que “quedamos a medio camino, con un presupuesto reconducido y con la situación de crisis que estamos viviendo a consecuencia del COVID”.

 

Provisión de uniformes

 

Respecto del equipamiento que necesita cada agente, dijo que “en forma periódica se provee de uniformes al personal. Son uniformes especiales para verano y para invierno, y se abona un ítem desde el grado de agente hasta el principal, que corresponde al mantenimiento del uniforme. Esto ayuda a enfrentar la problemática del mantenimiento del uniforme y la cifra ronda los 5 mil pesos mensuales”.

 

Necesidad de nuevos agentes

 

También planteó la necesidad de incorporar más personal. “Para la carrera de oficiales se debe realizar una formación de tres años en el instituto que se encuentra en Río Grande. Actualmente tenemos para ingresar en diciembre un total de 20 futuros oficiales ayudantes, también tenemos 22 cursando el segundo año y en primer año hay 60 cadetes. Una vez que ingresan, perciben una beca que ayuda a su sostenimiento y, luego de sortear las pruebas que se exigen, tanto en lo intelectual, como en lo psicológico, lo físico y lo médico, inicia la carrera como estudiante de policía que se denomina técnicamente como cadete, si bien es un oficial. La beca que percibe está en el orden del 50% del sueldo de un agente, conforme el decreto 819 que reglamenta internamente la Escuela de Policía para el sostenimiento de los requerimientos internos”, dijo.

“Si necesitan material didáctico tienen este sostenimiento económico, tenemos para ingresar en diciembre 20 futuros oficiales que van a ser distribuidos en toda la provincia. Este año no tuvimos vacantes para abrir la escuela de agentes y estamos trabajando para concretarlo el próximo ciclo. También es importante decir que requerimos el ingreso de personal femenino, porque estamos un poco limitados para atender las contingencias diarias del servicio. Hay mucha demanda de recursos humanos por parte de las comisarías de género. Hoy tenemos una sola comisaría de género y familia en Río Grande, y ya ha quedado chica porque hay mucha demanda de servicios. Hay una comisaría de género en Tolhuin, y una en Ushuaia”, mencionó.

“Tenemos una diferencia importante en personal masculino y femenino. Hay un total de 326 mujeres en la institución, de las cuales 89 son oficiales y 237 son suboficiales o agentes”, dijo, sobre un total de casi dos mil funcionarios policiales. “Por eso tenemos necesidad de incrementar la cantidad de mujeres policías para dar respuesta a los requerimientos de áreas específicas”, subrayó.

“Nos queda mucho por construir en la institución y tenemos que crecer en la cantidad de vacantes para cubrir, porque nos hacen falta agentes y eso ha quedado demostrado, porque nuestra sociedad demanda mucho los servicios policiales y confía en la policía. Nos guiamos por los llamados al 101 y hemos superado la cantidad de 100 mil llamados en 2019. Son más de 66 mil llamadas solamente en Río Grande, lo que nos marca un rumbo de requerimiento del servicio. Estamos rondando las 5 mil llamadas mensuales, es decir que la policía no descansa. En Ushuaia también tenemos una alta demanda y en 2019 hubo alrededor de 48 mil solicitudes de servicios”, informó.

“Ahora con la situación de pandemia el servicio de policía es muy solicitado y forma parte del sistema, porque colaboramos con el servicio de salud pública y con las fuerzas de seguridad nacionales, con protección civil también”, señaló.

Si bien el personal respondería a los parámetros establecidos, no se tiene en cuenta que particularmente Tierra del Fuego “tiene una población fija pero también una población móvil, no ahora en pandemia pero sí en situaciones de normalidad. La normativa nos da un parámetro ideal de 1 policía cada 100 habitantes; pero si hilamos fino en el análisis, la policía no se dedica solamente a prevenir e investigar delitos. Tenemos una serie de demandas como servicios de consigna, servicios judiciales. No tenemos que olvidarnos de los turistas, porque en tiempos de la vieja normalidad hay cientos de miles de turistas que entran sobre todo en Ushuaia. En este parámetro quizás no se contempló el volumen de turistas que se viene manejando en los últimos años en Tierra del Fuego, que exige también atención. Si queremos garantizar los estándares mínimos de seguridad para que Tierra del Fuego continúe recibiendo turistas, también hay que trabajar en la seguridad”, expresó.

“Por eso necesitamos incrementar nuestras vacantes, abrir la escuela de agentes y esto está hablado con el Ministerio. Tenemos un gran acompañamiento del gobierno, pero igualmente estamos bajos en cuanto al número, porque la policía también ha sido afectada en forma directa en esta pandemia, y tenemos varios contagiados”, aseguró.

“Hasta este momento hubo un total de 74 policías que fueron afectados por el virus y son considerados COVID positivo. De estos, en Río Grande hay 64 aislados. Algunos de los que fueron afectados transcurren la enfermedad, se recuperan y vuelven al servicio, pero por cada COVID positivo o sospechoso, también debemos pasar a aislamiento preventivo a quienes nos indique Epidemiología. Estamos cubriendo esos faltantes con el sistema de recargos, que impacta luego a la hora de cobrar a fin de mes”, manifestó Rolón.

“Hoy tenemos 64 aislados en Río Grande y en el ciclo de esta crisis llevamos 224 policías que pasaron por aislamiento y lo han sorteado. Tenemos personal recuperado y estamos muy atentos, trabajando con el Ministerio de Salud en esto”, destacó.

 

Necesidades edilicias

 

Con respecto a la situación de la jefatura de Ushuaia, dijo que el edificio “está complicado, estamos con problemas de agua, problema de redes. El edificio no fue diseñado para contener a personas privadas de la libertad y esto data de varias décadas que venimos arrastrando este problema, por lo que necesitamos una solución de fondo. Esto comenzó en el ‘65 cuando se puso el primer calabozo en la planta alta. Antes de crearse el Servicio Penitenciario la administración la tenía la policía, luego se independizó pero la infraestructura quedó. En Río Grande está la unidad de detención pero en Ushuaia necesitamos un lugar de alojamiento acorde para la gente privada de su libertad, que necesita mejor infraestructura. Estamos con un problema de hacinamiento, de convivencia, y nadie está bien, ni los policías que prestamos servicio ni los privados de su libertad”, aseveró.

“Necesitamos infraestructura y eso se está trabajando con el Ministerio de Obras Públicas, con el Ministerio de Gobierno, porque tenemos lugares que son inhabitables y estamos muy urgidos de mejorar algunos destacamentos. Hay que hacerlos de nuevo en algunos casos porque pasaron mucho tiempo sin mantenimiento. Hay dependencias que necesitan espacio nuevo, como la comisaría de género de Río Grande que está en INTEVU. Ahí, o se hace un edificio nuevo o se remodela el actual, porque se está trabajando de manera dificultosa. La comisaría de género de Ushuaia también ha quedado chica, necesitamos nuevas dependencias y ya está trabajando el Ministerio de Obras Públicas en estos temas”, agregó.

En cuanto a la flota vehicular, “hoy el sistema de seguridad se basa en vehículos que son exigidos al máximo. Faltan camionetas para los lugares alejados del ejido urbano, e incluso dentro del ejido hay lugares que en invierno necesitamos vehículos 4×4 para poder acceder, principalmente en Ushuaia, Tolhuin y las zonas rurales de la jurisdicción de Río Grande”.

“También necesitamos crecer en el sistema de videovigilancia, que ha dado muy buenos resultados. En Río Grande tenemos mayor cantidad de cámaras que en Ushuaia y hay un proyecto de sistema de videocámaras para Tolhuin, que veremos cuándo podremos implementar. Todo esto también depende de la red provincial de fibra óptica y hay mucho trabajo por hacer sobre eso”, concluyó.