Breves
El gerente regional de supermercados La Anónima, Guillermo Fossat, fue consultado por Radio Universidad 93.5 sobre el pedido de despido de 100 empleados formulado al secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande, de acuerdo a la información que dio a este medio el dirigente sindical.
El gerente regional de supermercados La Anónima, Guillermo Fossat, fue consultado por Radio Universidad 93.5 sobre el pedido de despido de 100 empleados formulado al secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande, de acuerdo a la información que dio a este medio el dirigente sindical.

El gerente regional de La Anónima confía en llegar a un acuerdo con los gremios

El gerente regional Guillermo Fossat no negó ni confirmó el pedido de despido realizado al gremio de comercio de unos cien trabajadores. Dijo que se analizan distintas alternativas “para que nadie salga perjudicado”. Confía en llegar a un acuerdo para poder seguir adelante. Según informó, hay una caída del 25% en el consumo como promedio de los últimos cinco años, y la situación es más grave en la zona norte, por la incidencia de la baja de circulante vinculada con la actividad de las fábricas. “No ponemos un revólver en la cabeza de nadie y esto es para trabajarlo en conjunto”, señaló.

Río Grande.- El gerente regional de supermercados La Anónima, Guillermo Fossat, fue consultado por Radio Universidad 93.5 sobre el pedido de despido de 100 empleados formulado al secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande, de acuerdo a la información que dio a este medio el dirigente sindical.

“Lo que voy a aclarar es qué fue lo que nosotros transmitimos. No voy a corregir los dichos que pueden haber salido y cada uno es dueño de transmitirlo. Lo que hemos dicho es que la situación actual no  es producto de la pandemia sino que la venimos evaluando hace más de cinco años, porque tenemos caídas importantes. Tenemos una caída del consumo en la provincia de alrededor del 25% en unidades. Eso nos está llevando a que encontremos un camino viable para tratar de sostener lo más que se pueda la actividad y obviamente los lugares de los empleados. Estamos planteando distintas alternativas, distintos caminos, buscando posibilidades y escuchando propuestas para que esto sea un negocio sustentable”, expresó.

“Hay varios canales que estamos charlando con un gremio y otro. No hay una sola alternativa. No quiero generar esta duda que se armó y los temores que se están generando en la gente. Hay que ser muy cuidadosos, muy cautos, y conversar con un gremio y con otro. Hasta que no haya algo más concreto y seguro, la idea es no transmitir nada y seguir negociando, tratando de encontrar algo que sea beneficioso para todos, para los empleados y para la compañía”, planteó.

Los supermercados nunca cerraron en pandemia y, desde el sector de Camioneros afirmaron que la gente consumió más que antes, porque hubo un ingreso mayor de comestibles que en años anteriores. “Nosotros venimos con una caída sostenida desde hace rato, de alrededor del 25% de unidades. Es un promedio de los últimos cinco años. Desconozco dónde se está dando la mayor venta, porque no es nuestra situación actual”, aseguró.

“Efectivamente tuvimos abierto la gran mayoría del período de pandemia, frente algunos locales que no podían abrir, pero este crecimiento del consumo de alimentos no es la referencia nuestra. Nosotros estamos con ventas muy por debajo que en años anteriores”, reiteró.

“No somos ajenos a lo que ocurre con el resto, sé que hay lugares más complicados que los supermercados, pero si vemos el supermercadismo en general, hay una cadena internacional como Walmart o Carrefour que están con complicaciones. Nosotros somos una empresa de capitales nacionales y tratamos de ser sustentables. No somos ajenos a lo que pasa en el resto del comercio. En Tierra del Fuego se ve la caída que hay en las fábricas, Garbarino se tuvo que vender porque no la pueden sostener, por eso estamos buscando alternativas para ver cómo nos mantenemos y que todos podamos seguir adelante. El compromiso que tratamos de asumir es encontrar una alternativa donde podamos sumar entre todos para seguir adelante”, manifestó.

Consultado sobre el personal actual, precisó que “en la provincia tenemos aproximadamente unas 800 personas” y, sobre la propuesta de despedir 60 en Río Grande y 40 en Ushuaia, según informó el CEC, indicó que “se dijeron un montón de cosas que son ciertas y que no lo son. Hay cosas que es imposible hacerlas porque están contra la ley, como la quita de horas o rebaja de sueldos. Yo no quiero generar una psicosis, tenemos un diálogo permanente con el gremio, tanto con el de Río Grande como con el de Ushuaia, en todo momento hablamos y estamos en contacto. En este momento estamos en una situación particular, distinta de la que fue en el pasado, donde hicimos algunos acuerdos beneficiosos para los empleados. Por distintos caminos estamos buscando la forma de salir adelante sin que nadie salga perjudicado”, insistió.

También se le preguntó si el supermercado compra con IVA: “La Anónima tiene su dirección general en Buenos Aires y compra con IVA. Transfiere a la isla y hay un costo altísimo para traer la mercadería acá, más costos adicionales por sobre los costos de mano de obra, porque acá no sólo tenemos el 80% de zona en los sueldos, sino aparte cerca de un 15 ó 20% más que se firmaron en su momento. La Anónima compra con IVA pero la diferencia que queda entre flete, embalaje y demás genera un crédito fiscal, que lo aprovecha la compañía, por lo cual termina siendo sin IVA. La Anónima cuando tiene que pagar ciertos impuestos puede acceder a crédito fiscal”, explicó.

Asimismo, aclaró que “nunca recibimos los ATP porque somos de excepción y estuvimos siempre abiertos, con algunas restricciones”.

“No quiero ser sensacionalista al transmitir cosas que todavía se están charlando, con un avance distinto en Río Grande respecto de Ushuaia. Los empleados obviamente conocen el riesgo y no está para jugar con nadie en situaciones como estas. Lo que buscamos es lograr un entendimiento de común acuerdo para que nadie salga perjudicado. La situación de Río Grande en lo que es consumo es diferente de Ushuaia. Se nota el cierre de fábricas y la menor cantidad de empleo en las fábricas. Hay una menor caída en Ushuaia y Río Grande está más castigado”, diferenció.

En cuanto a la aplicación de la ley de góndolas, dijo que “todavía está en tratamiento y no lo tengo claro. Cometería un error al ponerme a hablar de algo que no está bajo mi órbita”.

“Yo hace más de 25 años que estoy en Tierra del Fuego. Hace 25 años teníamos tres locales en la provincia y hoy tenemos diez, más un depósito que es modelo. Siempre miramos para adelante, al crecimiento, y hoy lo que queremos es, dado el contexto, parar y volver a repartir. Creo que va a haber un entendimiento, ya lo hay con el gremio de Ushuaia y vamos a poder seguir tranquilos. Mantenemos un diálogo cordial hasta en los momentos más complicados, y nos conocemos desde hace 25 años”, destacó.

Finalmente se le preguntó si le dan espacio a los productores locales. “Nosotros paliamos algunas situaciones de productores locales y de hecho tenemos algunos. Tenemos el agua en Tolhuin y fuimos precursores en colaborar con ellos, también tenemos algunos productores de lechuga de Río Grande. Todo aquel productor local que se anime a desarrollar algo y cumpla con los requisitos sanitarios que corresponden, es bienvenido. Con el tema de porcinos es lo mismo, si cumplen con los estándares que nos exigen las autoridades, todo es bienvenido y se puede charlar”.

En cuanto a los plazos para tomar una definición con el personal, señaló que “venimos con un resultado negativo y tenemos una fecha estipulada. Queremos seguir dialogando y cuanto antes se resuelva, mejor. No ponemos un revólver en la cabeza de nadie y esto es para trabajarlo en conjunto. Tenemos muchos empleados que han empezado como primer trabajo y se terminaron jubilando en La Anónima. Es una empresa donde la gente en su gran mayoría trabaja muy a gusto”, aseguró.

En cuanto al impacto de la pandemia, apuntó que “estamos cerca de las 200 personas con licencia por alguna patología. Ante la menor sospecha de contacto se aísla. Son 200 personas menos y vamos tratando de llevar adelante el negocio”.

 

v