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Una de las sorpresas en la sesión de ayer fue el giro del diputado nacional de Cambiemos Gastón Roma, que se había pronunciado en contra de la legalización del aborto pero terminó votando a favor.
Una de las sorpresas en la sesión de ayer fue el giro del diputado nacional de Cambiemos Gastón Roma, que se había pronunciado en contra de la legalización del aborto pero terminó votando a favor.

El diputado Gastón Roma explicó las razones de su cambio de postura

El diputado nacional de Cambiemos Gastón Roma fue uno de los parlamentarios que concitó la atención nacional ayer, por haber decidido cambiar su voto. Dio cuenta de las conversaciones mantenidas con grupos de mujeres y organizaciones civiles, el impacto que le causaron sus testimonios, y las perspectivas de que la ley no iba a prosperar si no se flexibilizaban posturas. Si bien mantiene sus convicciones contra el aborto, entendió que no podía “imponerlas” a toda la sociedad.

Río Grande.- Una de las sorpresas en la sesión de ayer fue el giro del diputado nacional de Cambiemos Gastón Roma, que se había pronunciado en contra de la legalización del aborto pero terminó votando a favor.

Por FM Aire Libre, relató que estuvo mucho tiempo hablando de este tema con su par “Tito” Stefani. “Más allá de las personas que fueron a las comisiones, hubo muchas charlas con diferentes sectores, venían distintos diputados al despacho, y lo que hice junto con Stefani, más allá de lo que pensábamos cada uno, fue hacer un proceso de escucha abierta, donde concretamente lo que hacíamos era recibir ONGs y personas que nos venían a interpelar en los despachos sobre lo que ellos consideraban que era mejor o que era peor”.

“En todo ese proceso estuvo todo el colectivo de actrices, estuvieron los pastores que montaron toda una estructura al lado de la Cámara de Diputados. Estuvimos con muchísima gente y lo dividimos en dos, Stefani en su despacho y yo en el mío, escuchando todas las posiciones con nuestros asesores. Yo tenía una posición personal tomada que no ha cambiado, porque soy un convencido de que hay que hacer muchas mejoras en el sistema de salud, porque muchas veces no tenemos especialidades médicas en Ushuaia y en Río Grande, y esta ley va a demandar especialistas en obstetricia y ginecólogos en todo el país. Es una ley bastante ambiciosa y el cumplimiento va a generar algunos trastornos. Pero concretamente la última hora, cuando empezó la votación, seguimos debatiendo y recibiendo sugerencias. Veíamos que la ley no salía y yo me planteé que, aunque no estaba de acuerdo, podíamos buscar un camino alternativo a lo que a mí me pasa en lo personal”, dijo de este proceso.

“La ley no me altera nada en lo personal, porque la ley no obliga a nada. Pero esos son mis valores y comprendí que, más allá de lo que yo sienta o piense sobre este tema, hay una cuestión de salud pública. Me partía mucho el corazón porque vinieron mujeres que habían sufrido esta situación en carne propia o a través de sus hijas, y llega un momento en que como a todo humano estas cosas le llegan a la fibra, al corazón. Tito es testigo de que más de una vez me he quebrado por los comentarios de estas mujeres, y vimos que la ley no iba a salir si alguno no flexibilizaba su posición”, aseguró.

“Yo personalmente me siento muy cerca de Garretón, diputado del PRO de Tucumán, que contra lo que piensa también revirtió su voto. Lo hablé mucho con él y le dije que el voto es diferente de las creencias personales, porque acá hay un bien superior. Después de tantos años de lucha, no queríamos que esto pase por una decisión egoísta y mezquina de nosotros”, sostuvo.

Se le preguntó si recibieron llamados de autoridades nacionales de Cambiemos para rever la postura, y lo negó: “No fue así, lo que tuvimos fue una charla del análisis que empezó Stefani, y yo me plegué a su metodología de trabajo, que fue recibir a toda la gente. Yo en lo personal veía que la ley no iba a salir. Hay momentos históricos en la Argentina donde uno tiene que deponer las cuestiones personales en pos del bien común y la sociedad. Yo no depongo mis convicciones porque no voy a hacer un aborto, no lo he hecho, mi hijo es fruto de un debate que tuvimos sobre estas cuestiones, todos saben que yo tengo una amistad con el padre Ascona, a quien le di las explicaciones, dialogué mucho con él por whatsapp, me dijo que iba a rezar por mi conciencia. Le dije que no creía que esta ley saliera y había algo que teníamos que modificar. Había posiciones muy inflexibles y esta sociedad no se construye con posiciones inflexibles. Esta ley es transversal y yo en lo personal no le voy a recomendar a nadie que se haga un aborto ni voy a propiciar un aborto para otra persona. Pero tampoco voy a negar un sistema de salud para atender una cuestión que existe”, subrayó.

“Yo tengo otra mirada de la vida, pero esos son mis valores personales, y como legislador no los puedo proyectar a toda la sociedad e imponérselo”, admitió.

“La sociedad no avanza de otra forma, si no se construyen puentes para estos debates que parecen inzanjables, para que sigan adelante. Hoy la ley todavía prohíbe, pero las prácticas siguen y sufre un montón de personas. En el mundo los países desarrollados tienen una posición, y yo fui el primero que dije que Rusia aprobó el aborto en 1920 y fue el primer país. Tenemos que buscar la forma de que la sociedad se una en un puente, aunque yo no lo comparta, porque esta ley es superadora para el bien común. El mundo está cambiando a gran velocidad y Argentina es uno de los países más retrasados. En Italia, donde hay ortodoxos practicantes y es la cuna del catolicismo, se permite el aborto porque van en otra velocidad de la modernidad y esta ley era fundamental. En Irlanda también, y es uno de los países más católicos”, indicó.

“Nosotros queremos avanzar como país, hacer un cambio entre todos, deponiendo cosas que a veces uno proyecta sobre los demás. A mí me gustaría que Argentina fuera un país diferente, y no lo va a ser si no hacemos estos cambios y dejamos de imponer a los demás valores y condiciones personales”, concluyó Roma.