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Dos Banderas

Denuncian estafa con la venta de una vivienda

Un matrimonio asegura haber entregado dinero, como parte de pago por un predio en el barrio Dos Banderas, pero dicen que quien se los vendió ahora exige que se vayan y no les quiere devolver la plata. Además señalan que “no es la primera vez que lo hace” y se trataría de una persona que desempeña tareas para el Municipio. “Nos cortaron los servicios y nos amenazan”, aseveraron”; asegurando que no se irán de la vivienda.

 

 

“A mi marido le llegó el comentario de que un empleado de la Municipalidad, (Omar) Ferrero González, del barrio Dos Banderas, estaba ofreciendo terrenos para vender. Como nosotros estábamos necesitando un lugar para vivir él lo ubicó y nos ofreció ese lugar por 200 mil pesos; nosotros teníamos un ahorro de 40 mil pesos se lo dimos para poder ingresar y el resto lo acordamos en cuotas”, cuenta Gabriela Soledad Álvarez, quien junto con su esposo, Ezequiel Antonio Díaz, dicen haber sido víctimas de esta situación.

 

Después relata que “después de cuatro días desapareció” y como no lo pudieron ubicar para tomar posesión de la vivienda ingresaron. “Ahí empezaron los problemas”, dicen señalando que Omar González Ferrero comenzó “a mandarnos la policía, amenazarnos, nos mandó a desalojarnos. Y ahora estamos acá adentro sin poder ingresar nada y viviendo de la ayuda de los vecinos”.

 

La mujer afirma que “los vecinos dicen que es la tercera vez que hace esto”, y cuenta que le cortaron los servicios de luz,  y gas; para presionarlos a desocupar la precaria vivienda. Además tienen custodia policial frente a la casa “supuestamente para cuidarnos”, dice Gabriela.

 

Menciona que “el mismo hombre tiene tres o cuatro casas en otros barrios, y supuestamente hace lo mismo”. “Nos dijo que era referente del barrio y que estaba en la Municipalidad, por eso decía que nos quedáramos tranquilos que no hacía falta firmar ningún papel ni nada”, dice respecto del momento en el cual le entregaron el dinero.

 

Aclara que González Ferrero “nunca vivió en el barrio, en esta casa vivieron tres personas y a todas las terminó sacando; porque tiene la costumbre de hacer esto”, asevera. Por eso decidieron “seguir acá y presentar un recurso de amparo; porque ahora no tenemos un peso y no tenemos donde vivir. Nos sentimos amenazados, porque nos dijeron que van a quemar la casa; pero si salimos no podemos volver a entrar”, remarcó.

 

Vale mencionar que Gabriela y su esposo tienen siete hijos y ella está embarazada “con un embarazo de alto riesgo y amenaza de aborto”, pero decidieron permanecer en ese lugar porque “no tenemos otra alternativa”, advirtieron finalmente.