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ATE SEDE

ANUSATE

Crítico documento cuestiona a Carlos Córdoba

Un extenso documento de la agrupación ANUSATE, con el título “La Asociación Trabajadores del Estado vende sede de los afiliados”, cuestiona duramente a la conducción de Carlos Córdoba. Lo acusan de descapitalizar al sindicato y se refieren a la puesta en venta de un edificio ubicado en la esquina de Alem y Marcos Zar en Ushuaia. “El vaciamiento responde a una política clara: borrar de la memoria de todas y todos, las luchas colectivas”, denuncian desde la mencionada agrupación estatal.

 

El documento de la agrupación ANUSATE Tierra del Fuego comienza señalando: “El lunes 14 de diciembre nos encontramos con la novedad de que el edificio de la Asociación Trabajadores del Estado denominado Escuela de Formación, está a la venta”.

Luego repasan que “El mismo se encuentra en la mítica esquina de Alem y Marcos Zar de Ushuaia, espacio en el que han nacido y se han congregado en indefinidas oportunidades, diferentes organizaciones sociales, desde sindicatos privados, estatales, medios comunitarios, asociaciones barriales, cooperativas de viviendas y de trabajo, que tuvieron como objetivo organizarse para poder resolver las necesidades básicas de muchas familias, que sin organización se hace imposible lograr”.

Indica el texto que “para darle un orden al relato, vamos a contextualizar la adquisición de los bienes de ATE de Tierra del Fuego desde sus inicios. Vamos a exponer como la conducción de la ATE de Tierra del Fuego, antes de la llegada de Carlos Córdoba, visualizaba la política y como esos hechos fueron concretándose para reforzar la disputa desigual que existe entre la patronal y los trabajadores, de manera invariable a través del tiempo”.

Señalan en el documento que “ANUSATE asume la conducción en Tierra del Fuego en el año 1986, en ese entonces el sindicato aún no contaba con bienes inmuebles propios, apenas unas sillas y un escritorio junto a una caja de documentación era lo que encontraron al llegar a una oficina en la calle San Martín al 50, cuando por cierto no había dinero de aportes, pero si unas cuantas deudas de alquiler, que se acumularon en el proceso de restauración de la democracia. Por lo tanto, para poder cumplir con sus funciones era necesario alquilar un nuevo lugar, y se ubicaron en una casa de la calle María Sánchez de Caballero, pero con el tiempo y al no poder solventar tampoco ese alquiler, surgió la necesidad de conseguir una sede propia, a fin de que el dinero que ingresara a futuro, pudiera ser destinado a los afiliados”.

Mencionan desde ANUSATE que “La solicitud de un terreno en esa época también era difícil. La provincia por ese entonces era territorio nacional donde todo pasaba por una oficina que iniciaba un expediente que tardaba mucho en concretar. A esta altura creemos que la tardanza o más bien la negativa, tenía que ver con que, al representar a las trabajadoras y a los trabajadores estatales y contar con el acompañamiento de la mayoría, la patronal que era la misma que tenía la potestad de entregar tierras, a modo extorsivo lo hacía más complicado. Pero la voluntad de quienes estaban al frente del sindicato fue más fuerte que estos intentos banales por mitigar la lucha por los derechos laborales”, aseguran.

Repasan entonces que “En 1989 fue cuando quienes componían el sindicato se encuentran con una construcción abandonada por alguien que había sido beneficiado por el Instituto de Vivienda para una solución habitacional, y entrega al Estado lo que ya estaba construyendo en otro sector de la ciudad, ANUSATE se ofreció a continuar pagando el terreno que estaba abandonado y funcionaba casi como un basural del barrio. Así ATE logró adquirir su primer inmueble, en donde se levantó la sede con el rol importante de los afiliados del momento que tenían como objetivo acceder a un lugar de participación propio. Se destaca a Manuel Alvarado, como quién tomó el mayor compromiso en levantar la sede en Belakamain 281”.

“Con el paso del tiempo, considerando todas las actividades que generaba la ATE, no solo como representantes de los trabajadores estatales, sino también con actividades que involucraban a toda la comunidad -biblioteca, sala de computación, movimiento de juventud, cursos y talleres con salida laboral, apoyo escolar, entre otros- el espacio no era suficiente, había que pensar a futuro. Entonces con mucho esfuerzo a fines la década del 90, se compró a modo de inversión un lote de 25 metros x 100 metros en el sector industrial ubicado casi frente de donde funciona actualmente el Taller de la RTO”, mencionan desde la agrupación estatal.

Indicando que “Ese lugar fue pensado para desarrollar distintas actividades en beneficio de los afiliados, ya que existía un galpón que se iría acondicionando para tener un salón de fiestas, una cancha para deportes como básquet, vóley, fútbol, que a su vez funcionaría como Salón de Usos Múltiples para todas las acciones militantes necesarias”.

“En nuestra provincia las trabajadoras y los trabajadores vivían una etapa de ajuste y represión que comenzó con (José) Estabillo y siguió con (Carlos) Manfredotti. En este marco es necesario destacar que las protestas y huelgas de los trabajadores estatales tenían mayor repercusión en la sociedad y la pelea era desigual frente a los Estados represores. Por eso la convocatoria entre varias organizaciones que concluían en expresarse contra el ajuste”, puntualizan.

Dicen que “La Central de Trabajadores de la Argentina en Tierra del Fuego nace ante la gran demanda de trabajadoras y trabajadores, tanto privados como estatales, que deseaban conformarse y configurarse en una política representativa de sectores populares y que aquella conducción de ATE interpretaba. Al ser tantas actividades de organizaciones que no contaban con espacio propio, y el manejo responsable de la administración de ATE, generó que se contará con el dinero para adquirir el edificio ubicado en Alem 2611 en la esquina con Marcos Zar”, señalan por fin.

El extenso documento dice que “esos años en que la desocupación crecía a pasos agigantados en todo el país y la pobreza no daba tregua, hicieron que ese espacio se destine en principio a un Comedor Comunitario organizado por las afiliadas y los afiliados, que se mantuvo hasta el 2004 aproximadamente, cuando la crisis comienza a aflojar para todos y vuelven a surgir puestos de trabajo. En nuestra provincia coincidió con la asunción de Colazo como Gobernador. Es allí donde por fin ese espacio empezó a tomar la fuerza deseada para la política social que buscaba llevar adelante la CTA local”.

Comentan que “Ese lugar funcionó hasta el 2015 como cuna para la organización del Sindicato de Textiles, Sindicato de Choferes de Colectivos, Trabajadores de Casinos, Asociaciones Barriales, Cooperativas de Trabajo para los Desocupados, Cooperativas de Viviendas, el Sindicato de Mujeres AMMAR, Agrupaciones de Obreros de la Construcción, la Radio Comunitaria de la Central, donde hasta los niños tenían programas radiales, se organizó el Sindicato de Empleados de Comercio (que llevó a cabo una de las grandes huelgas que tuvo La Anónima en la provincia con más de una semana de paro)”.

“Allí en la CTA, las compañeras y los compañeros se capacitaban como Delegadas y Delegados sindicales, se formaban en comunicación popular y alternativa, los docentes del plan FINES daban clases de apoyo para las mujeres y los hombres que querían terminar sus estudios”, destacan.

Indicando que fue también “un lugar donde las madres asistían a las asambleas con sus hijos y nada era una limitación cuando había ganas de participar. Pero siempre como oposición, porque nunca estuvimos a favor de los patrones ni de los gobiernos, ni de los partidos políticos”.

Expresa el escrito que “hasta acá la historia necesaria de como creció esta Asociación de Trabajadores del Estado, no sólo en cuánto a inmuebles bajo la conducción de ANUSATE. Empezando con una oficina alquilada, hasta llegar a comprar varios edificios propios que convocaban a distintos sectores de la sociedad. Vale aclarar que en el año 2007 las afiliadas y los afiliados creyeron que era necesario un cambio de Comisión Directiva, así fue que ese año asumió la conducción de ATE Tierra del Fuego, la Agrupación “Carlos Cassinelli”, y entre sus primeras acciones comienza a descapitalizar un sindicato que se encontraba en auge de crecimiento. Y siguieron con todo tipo de iniciativas con intereses políticos que nada tenían que ver con la defensa de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores”.

Mencionan que “La primera acción materializada que llevaron adelante, fue la demolición de la sede ubicada en Belakamain 281 ni bien entrado el 2008, lo fundamentaban hablando de sus intenciones de levantar un edificio nuevo, cuando el anterior estaba en condiciones de seguir funcionando, es más no hacía mucho habían recibido el título de propiedad de la tierra”.

“Obviamente que, al demoler la sede tuvieron que comenzar a pagar el alquiler de un nuevo espacio, que según el mercado inmobiliario rondaría los 50 mil pesos, en la calle Kuanip 198 esquina Karukinka. Casi 13 años destinando los aportes de los trabajadores al alquiler de ese espacio, contando con un edificio propio, el que se encuentra cerrado y a la venta”, destacan.

Advirtiendo que “la falta de previsión, planificación, mala administración y la improvisación de la conducción de la cuestionada conducción de la Agrupación “Carlos Casinelli”, de no haber calculado en ese entonces el elevado e innecesario costo de construir un edificio desde cero, los llevó a no tener más remedio que vender el terreno con galpón incluido, adquirido en el Sector Industrial con el fin de poder finalizar la obra de la nueva sede en Belakamain 281”.

“Pero la plata no alcanzó y no pudieron finalizarlo, tal es así que la obra comenzada hace 12 años atrás se encuentra frenada hace 8 años. Y aquí es cuando comienzan a salir a la luz los desmanejos financieros que con los años de la conducción de ATE, con Carlos Córdoba  como Secretario General, fueron acrecentándose a tal punto que uno de los afiliados termina quitándose la vida, a otro le dan una feroz golpiza que lo deja luchando entre la vida y la muerte, que continúa con estos y otros varios integrantes de la Comisión Directiva denunciados ante la Justicia por 22 hechos de estafa y defraudación por administración fraudulenta, entre ellos el Secretario General”, repasan.

Expresan que “En el año 2017, luego de la asunción de la Gobernadora Rosana Bertone, totalmente alineada al Gobierno de Macri, Carlos Córdoba (que usó la sede como Unidad Básica ubicando en el ingreso a la misma un cartel partidario en apoyo a su candidatura), había logrado con el Gobierno provincial “un acuerdo” en que por medio del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), se le otorgaría un préstamo de alrededor de 5 millones de pesos, nuevamente para concluir la obra de la sede cita en Belakamain 281”.

“Cabe aclarar que, para la finalización de ese edificio no se necesitaba más de un millón quinientos mil pesos, ya estaba avanzado en esos años en más de un 50%. Pero que, al surgir la causa penal y civil, en el 2018, por los 22 hechos de estafa y la defraudación por administración fraudulenta, denunciada por el IPV (a Carlos Córdoba, Daniel Belbey, Lilian Galli, Miguel Arana, Gisela Escobar y Erik Moscoso Panozo) es que el crédito no se otorga”, puntualizan.

Expresan que “varias personas que trabajaron en el inconcluso edificio comentan detalladamente el abaratamiento logrado en cuanto a materiales, y hay quienes dicen que el Arquitecto Moreno se llevó más plata que la que hubiese solicitado cualquier otro profesional”.

“Volviendo al Edificio de Alem y Marcos Zar, en el año 2016, Carlos Córdoba toma la decisión de restaurar el edificio y lo reinaugura como Escuela de Formación “ATE Capacitación” en conmemoración a unos de los militantes de ANUSATE y uno los fundadores de la CTA en Tierra del Fuego, Mario “Pulpo” Pereyra, informando públicamente que “el fin es capacitar a trabajadores estatales, y brindarles a todos los pibes de Tierra del Fuego la posibilidad de llevarse un título para un futuro, porque se vienen tiempos jodidos.” Lejos estuvo de cumplir el objetivo que presentaba a los medios de comunicación, ya que ni siquiera funcionó para capacitar Delegados”, aseguran.

Después agregan que “por el contrario, el local se subdivide, se minimizan los espacios que poseía, y borran de manera arrasadora toda actividad social, cultural y política que allí se realizaba. Se brindaron contados cursos de capacitación, y luego funcionó como depósito de las cajas navideñas, depósito de autos y de las máquinas que Miguel Arana compró con la plata de la venta ilegal de las viviendas destinadas a afiliadas y afiliados; fue disfrutado por un reducido grupo de amigos y no en beneficio de la comunidad, inclusive se recibieron denuncias reiteradas por ruidos molestos por parte de los vecinos”.

“En este sentido también se tomó la decisión de cerrar la radio de los trabajadores que funcionaba en el mismo predio y que ya había tenido que cambiar su nombre a “La Trinchera”, el lugar pasó a estar cerrado la mayoría del tiempo. Esta emisora hecha por trabajadoras y trabajadores con conciencia de clase, tenía por objetivo abrir permanentemente el debate y de construir el mensaje del poder hegemónico en los medios oficiales”, remarcan.

Mencionan que “en este punto y antes de avanzar, corresponde mencionar que en Ushuaia sigue funcionando la CTA como así también el Centro de Jubilados de ATE, y los mismos se encuentran alquilando debido a que la Comisión Directiva del sindicato, que continúa en manos de la Agrupación “Carlos Casinelli”, se empecinó en prohibir la utilización de ese espacio para las actividades de estas organizaciones que son parte de la Asociación Trabajadores del Estado”.

Luego dicen que “Por lo tanto, luego de varios años de tener un edificio semi construido, pagando alquiler, no teniendo actividades en la sede de la esquina Alem y Marcos Zar, es que deciden deshacerse del edificio que reacondicionaron no hace mucho, para que con esa plata se termine un edificio de 3 pisos, que no cumple con los mandatos del sindicato, ni en cuanto a lucha por la defensa de los derechos laborales, ni como espacio abierto a la comunidad”.

“El vaciamiento responde a una política clara: borrar de la memoria de todas y todos, las luchas colectivas que allí se sembraron. La excusa permanente es “el ahogo financiero que hace ANUSATE Nacional, porque somos oposición”, dicen. Sin considerar los ingresos que reciben por las cotizaciones de afiliadas y afiliados, los aportes obligatorios de quienes no lo son, pero lograron conseguir alineándose con el Gobierno de Bertone, entre otros tantos ingresos posibles”, denuncian.

Ya concluyendo, el documento indica que “sin ir más lejos, en Ushuaia y en muchas ciudades de Argentina, existen sindicatos y organizaciones que, con más participación y menos afiliados, lograron mejores edificaciones, que con menos recursos llegan a toda la comunidad. Creemos que la improvisación, el desmanejo de los fondos, la falta de planificación y la incapacidad, son los criterios que motivan a la Agrupación “Carlos Casinelli” a la eliminación de ATE en Tierra del Fuego”.

Terminan diciendo que “desde ANUSATE decimos basta, no vamos a claudicar en nuestro objetivo de recuperar el sindicato, por eso es que apelamos a la memoria de las trabajadoras y los trabajadores de la provincia, para salir del conformismo y retomar la lucha por mejorar las condiciones laborales. Por qué los Derechos laborales se conquistan y no se tranzan».

Foto: Gremiales del Sur