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“Los piratas del asfalto son delincuentes muy organizados. Se trata de organizaciones delictivas muy bien armadas, que tienen determinación de roles y son zonales”, opinó Varone.
“Los piratas del asfalto son delincuentes muy organizados. Se trata de organizaciones delictivas muy bien armadas, que tienen determinación de roles y son zonales”, opinó Varone.

Creció el robo de camiones con mercaderías de Tierra del Fuego

El abogado Víctor Varone, especialista en la problemática del robo de mercadería en tránsito, afirmó que acá se «reducen» productos robados en el sur y que la ciudad tiene una ubicación estratégica en este sentido. Bahía Blanca tiene un rol importante en este tipo de delito, al ser una parada casi obligada de camiones con mercadería procedentes de Tierra del Fuego, que son blanco de robos.

Bahía Blanca.- El aislamiento obligatorio dispuesto por la pandemia generó cambios de hábitos en la población que, por ejemplo, hicieron incrementar las compras online con el consiguiente aumento de hechos de piratería contra transportes y vehículos de reparto, problemática de la que nuestra ciudad no está exenta.

Así lo confirmó al Diario La Nueva de Bahía Blanca el abogado Víctor Varone, especialista en el tema, para quien la ubicación estratégica de Bahía Blanca tiene un rol importante en este tipo de delito, al ser una parada casi obligada de camiones con mercadería procedentes de Tierra del Fuego, que son blanco de robos.

“Bahía Blanca es la primera parada grande cuando se regresa del sur, entonces ahí hay un foco un poquito más amplio por una cuestión estratégica. En la entrada o la salida interceptan al camión para robarlo antes de que ingrese en la zona más caliente de control, ubicada a 200 kilómetros de Buenos Aires, en dirección a la capital”, explicó Varone.

En nuestro medio, además, se ‘reducirían’ las cargas de fletes sustraídas en el sur del país por piratas del asfalto. “En Bahía hay muchos reducidores”, aseguró el impulsor de la Mesa Interempresarial de Piratería de Camiones, junto con su socio y colega Gabriel Iezzi.

A criterio del penalista capitalino, en los últimos 4 o 5 años la comisión de esta clase de hechos delictivos se “federalizó”.

“Los grandes centros urbanos son los principales focos de esa segmentación. Los casos de piratería se multiplicaron durante este año; si bien aumentaron en general como todos los delitos, hasta hace un tiempo la cantidad estaba dentro de parámetros normales”, manifestó.

El letrado atribuyó la suba de estos hechos de inseguridad al crecimiento del comercio electrónico durante los últimos meses, a raíz de la imposibilidad de concretar compras en locales físicos como consecuencia del aislamiento obligatorio decretado por la pandemia de Covid-19.

Esto se traduce en un mayor tráfico de camiones y utilitarios para transportar los productos, que terminan siendo blanco de ladrones en rutas y zonas urbanas.

En este tiempo también se elevó de manera significativa el índice de robos “al voleo” en los ejidos urbanos, ya que cuando los ladrones detectan una camioneta de reparto a domicilio, la siguen y posteriormente concretan el hecho delictivo.

“Se roba más a camiones chicos que grandes porque la logística se está realizando con vehículos más pequeños. En Bahía Blanca deben estar robando deliveries igual que acá (en referencia a CABA). Lo que sucede allá no es distinto a lo que ocurre, por ejemplo, en Lomas de Zamora”, aseguró.

Sin embargo, desde la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de nuestra ciudad, encargada de las actuaciones por robo de mercancías en tránsito, se informó a La Nueva. que desde hace aproximadamente un año no se producen delitos de esta índole en el ámbito bahiense.

El doctor Varone resaltó la necesidad de que esta ciudad cuente con al menos una Unidad Funcional de Instrucción y Juicio especializada en la investigación de la temática.

“En el Departamento Judicial Bahía Blanca no hay fiscalías especializadas en piratería del asfalto, lo mismo que en La Plata. Sí las hay en los departamentos de San Isidro, La Matanza, Morón, Lomas de Zamora y Escobar, entre otros”, comparó.

Tanto la Policía de la Provincia de Buenos Aires como la Federal cuentan con una división especial para investigar estos casos, mientras que la Policía de la Ciudad la está creando, agregó el jurista.

“Los piratas del asfalto son delincuentes muy organizados. Se trata de organizaciones delictivas muy bien armadas, que tienen determinación de roles y son zonales”, opinó Varone.

 

Modalidades: qué roban y cuándo

 

En función de la coyuntura generada por el coronavirus, este año se registraron otras situaciones a tener en cuenta, según el análisis del entrevistado.

Una ocurrió durante la primera etapa de la pandemia y -expresó- se relaciona con el alza considerable de robos de productos químicos y de farmacia, principalmente alcohol en gel a causa de la excesiva demanda por el virus, así como de insumos médicos.

Estas actividades ocupan el segundo lugar respecto del nivel de incidencia por piratería, siempre después de los comestibles. Electrónica y computación se encuentra en la tercera ubicación como ramo más perjudicado.

“La otra cuestión es que la paquetería antes era un subítem del rubro postal, pero ahora es un rubro independiente porque la venta de artículos por Internet se organizó muchísimo. Esto generó un cambio en los días y horarios de los robos”.

“Las sustracciones se cometían generalmente entre miércoles y jueves, pero ahora los martes es cuando más se roba con esta modalidad porque es el día en que más se entregan productos adquiridos vía online”, agregó la fuente consultada.

“El cliente compra el fin de semana, el lunes se prepara el pedido y al día siguiente se le envía”, continuó Varone.

De acuerdo con un informe elaborado por la Mesa Interempresarial, el lunes está en segunda posición en cuanto a la mayor tasa de robos de mercaderías en tránsito.

Hubo una segmentación de la jornada, “siendo la mañana y la tarde-noche los horarios con gran incidencia de hechos ocurridos” por la preferencia de los compradores para recibir los productos a esas horas.

“Históricamente, la primera mitad del día era el momento con mayor impacto en las estadísticas. En este relevamiento, el 61% de los hechos ocurrió entre las 0.04 y las 12 horas, y el 19% entre las 20 y las 24”, se detalló en el documento.

En el estudio estadístico se analizaron casi 1.400 incidentes de estas características ocurridos entre julio de 2019 y el 31 de agosto pasado, de los cuales aproximadamente 350 se produjeron en el interior del país.

La «piratería» de alimentos, bebidas, golosinas y vinos ocupó, por quinto año consecutivo, el tope del ranking.

“Hace 12 años que confeccionamos este documento de trabajo y durante 8 la ‘vedette’ (para los piratas del asfalto) habían sido los electrodomésticos”, dijo el vocero, quien aclaró que, en promedio, se consuman casi 4 hechos diarios a nivel nacional.

Sobre la operatoria de los delincuentes, “también debido al aislamiento social, preventivo y obligatorio y al incremento de la venta online, subieron los porcentuales de las siguientes metodologías: cruzamiento, semáforo, baja velocidad y detención eventual”.

“En este último trimestre fueron blanco vehículos de menor porte dedicados a la entrega de mercadería adquirida a través de portales, sitios de venta o redes sociales, pero la carga y descarga conserva el mayor porcentaje de hechos”.

 

La Policía tiene un protocolo específico

 

El comisario inspector Pablo Racosta, al mando de la DDI bahiense, explicó que se implementa un “protocolo específico” para investigar casos de piratería del asfalto.

Ese proceso implica que en los ilícitos en cuestión las actuaciones policiales están a cargo de la repartición mencionada, “siempre y cuando la mercadería desaparezca en tránsito”.

“Al chofer se lo indaga con 50 o 60 preguntas establecidas en dicho protocolo, después se investiga si el transporte blanco del robo tiene sistema de alarma y seguimiento y se trabaja con monitoreo. Se trata de recuperar la carga”, refirió Racosta.

“El mismo mecanismo se implementa en el marco de causas por secuestro extorsivo y trata de personas”, finalizó el policía.

Su repartición trabajó en los últimos días en lo que el 11 de septiembre se había denunciado como un millonario robo a un chofer de la firma Casabella, en la ruta 3 sur, cerca de Bahía. Ese caso, técnicamente, no fue considerado como de piratas del asfalto porque no hubo desapoderamiento de mercadería en tránsito aunque sí dinero.

La investigación permitió determinar que se había tratado de una falsa denuncia y que tanto el conductor como otras personas -entre ellas un policía de Punta Alta- tendrían relación con el autorrobo.

 

Cómo es la estructura de la organización

 

Varone describió cada una de las funciones que tienen los integrantes de una banda de piratas del asfalto.

“El datero aporta la información necesaria para llevar a cabo el golpe; los datos se pagan muy bien, obviamente en efectivo y en forma rápida. Proviene de empleados infieles de la misma empresa, por lo general de aquel que tiene la carga”, destacó el abogado.

“También intervienen el ‘gatillero’, que se sube arriba del estribo del camión que intercepta al vehículo de reparto y encañona al conductor para robar la mercadería y el tecnológico, que utiliza un inhibidor para cortar la señal de los camiones”.

“Además actúan el chofer del camión, el dueño del piso o el lugar donde se guarda la mercadería robada y el comercial que la distribuye. Incluso se descubrieron cuevas financieras en las que cambiaban los cheques con los que les pagaban”, aseguró Varone.

Otro rol es el del contable, que arma la “logística” de las facturas.

“Hay empresas que te venden con factura, pero son truchas. Por eso se trabaja mucho con organismos de recaudación y control como AFIP y ARBA”, dijo.

El organigrama de estas asociaciones ilícitas se completa con un jefe que imparte directivas.