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La ministra de Salud Judith Di Giglio marcó una baja de contagios en Río Grande pero no en Ushuaia, en el análisis que realizó por Radio Universidad 93.5 sobre la situación epidemiológica en la provincia.
La ministra de Salud Judith Di Giglio marcó una baja de contagios en Río Grande pero no en Ushuaia, en el análisis que realizó por Radio Universidad 93.5 sobre la situación epidemiológica en la provincia.

Baja la curva en Río Grande pero hay una meseta en Ushuaia

La ministra de Salud, Dra. Judith Di Giglio, analizó la situación epidemiológica de Tierra del Fuego y marcó un descenso en la curva de contagios en la ciudad de Río Grande, mientras que Ushuaia se mantiene en “una meseta”. Destacó que no fue necesario recurrir a médicos itinerantes en la pandemia, porque pudo dar respuestas el sistema de salud, pero no pudo pronosticar qué pasará con la reapertura del turismo. Apostó a la responsabilidad individual sobre todo en las reuniones sociales, que son los principales focos de contagio, y dio a conocer que se gastaron 3 mil millones de pesos para contener la crisis sanitaria. Todavía no hay precisiones sobre el plan de vacunación nacional y la cantidad de dosis que llegarían a la provincia.

Río Grande.- La ministra de Salud Judith Di Giglio marcó una baja de contagios en Río Grande pero no en Ushuaia, en el análisis que realizó por Radio Universidad 93.5 sobre la situación epidemiológica en la provincia. “Siempre dijimos que comparar es imposible porque cada ciudad tiene sus características y la evolución de la curva es completamente diferente. Río Grande lleva más de 120 días, Ushuaia mucho menos tiempo, entonces no se puede comparar. Continuamos con transmisión comunitaria en las dos ciudades, no así en Tolhuin donde se mantiene todavía identificado el nexo de cada persona y se ha logrado contener en un conglomerado”, dijo.

“En Río Grande hay un descenso franco de los casos y de la curva en las últimas semanas, mientras que Ushuaia está en una meseta”, definió. Respecto de la eliminación de la PCR con la reapertura del turismo, estimó que “el 90% de las provincias ya han decido no solicitarlo, como seguramente lo harán las pocas que quedan. Tenemos que de a poco ir flexibilizando actividades y la medida más importante es la responsabilidad individual de cada persona, que si tiene síntomas no debe subir a un avión, lo mismo si estuvo en contacto con un positivo; si el traslado es entre ciudades, no ir de una ciudad a otra si hay síntomas o hubo contacto, y no ir a trabajar. Hasta que no haya un tratamiento efectivo o esté la vacuna, no vamos a tener otra posibilidad que la responsabilidad de cada uno de cuidarnos”, expresó.

Indicó que en los hospitales “se va a seguir trabajando de la misma manera. En Río Grande el hospital tiene una situación diferente a Ushuaia. Las internaciones diarias han descendido muchísimo, no así en Ushuaia, donde venimos con una ocupación alta, tanto en el sector público como en el privado”, diferenció.

Con la reapertura del turismo, no se puede predecir si aumentarán o no los contagios: “La actividad turística de por sí se mueve en burbujas y sabemos que el problema más importante de transmisión de la enfermedad está en las reuniones sociales. Quizás el turista tiene menos posibilidad de reunirse, se mueve siempre en grupos. Igualmente tenemos que extremar el cuidado de los protocolos. No vamos a tener una actividad turística como la de otros años, porque el número va a ser mucho menor, y todo bajo estrictos protocolos”, afirmó.

 

El gasto de la pandemia

 

Con un presupuesto de más de 7 mil millones para el área, indicó que se gastaron 3 mil millones en la pandemia. “Nosotros teníamos un reconducido del reconducido, y tuvimos un respaldo importantísimo de Tesoro, si no, no hubiéramos podido afrontar los gastos de esta pandemia, que fueron muchos. Hubo inversión en equipamiento, contratación de personal, y fueron más de 3 mil millones de pesos. Tuvimos un ingreso de más de 70 profesionales de la salud al sistema, de los cuales el 50% fueron enfermeros y el otro 50% médicos más algún técnico o kinesiólogo. A su vez tenemos que sumar más de 120 enfermeros contratados, con locación de servicios, para los puntos de hisopado. Además tuvimos profesionales que dejaron de trabajar porque pertenecen a grupos de riesgo, y tuvimos que contratar personal para la higiene hospitalaria y el mantenimiento. Por supuesto el trabajo subió muchísimo. Luego están los insumos, que son muy costosos”, enumeró.

“Estas situaciones inéditas siempre dejan enseñanzas, y el personal que incorporamos a planta va a quedar en nuestra provincia. Seguimos con la convocatoria nacional abierta. En total en el ministerio son 2 mil personas y hemos incorporado por lo menos 300 más en la provincia”, estimó.

 

Vacunación nacional

 

Con respecto a la vacuna contra el coronavirus y la cantidad de dosis que llegarán a la provincia, más el costo, consideró “difícil estimarlo porque todavía no hay vacunas registradas. Hay 22 millones de dosis pero no tenemos registro de ninguna vacuna y es muy difícil hablar de precios. Hay valores que se hicieron públicos pero no son datos oficiales, se habla de 15 dólares en el caso de la vacuna rusa y de casi la mitad en el caso de la de Oxford. Esos son datos que dio el presidente. Por supuesto para la gente van a ser gratuitas y las vacunas las va a enviar el gobierno nacional sin costo para las provincias”.

“Las decisiones de la distribución las va a tomar el gobierno nacional, porque es un plan de vacunación nacional y será quien defina las etapas en base al flujo de dosis que tengamos. Por supuesto que nuestro objetivo sería vacunar a toda la población mayor de 18 años, pero no sabemos si eso lo vamos a poder cumplir al menos en la primera etapa, que va a ser para personal de salud, seguridad, docentes, mayores de 18 con factores de riesgo y mayores de 60 años. Las etapas se irán definiendo en base a la cantidad de dosis que vayan llegando al país y a la distribución que realice el gobierno nacional”, señaló.

 

Reuniones sociales

 

Consultada sobre la autorización de reuniones sociales de seis personas y qué diferencia hay con las diez permitidas anteriormente, reconoció que “controlar esto es imposible y es el problema que tiene todo el mundo. Estamos en un momento en el que prima la responsabilidad individual. Tampoco se puede controlar si alguien con síntomas va a trabajar, porque es responsabilidad de cada uno de nosotros. Tuvimos tiempo para aprender como comunidad las medidas de prevención. Todos sabemos que las reuniones sociales nunca dejaron de existir y no lo podemos controlar ni nosotros ni ningún país del mundo. A eso hay que sumarle que como país tenemos el hábito de juntarnos en los domicilios, y eso es muy diferente a Europa. Con el rebrote de Río Grande pasó esto. Se juntaron con veinte amigos, luego con veinte miembros de la familia, con veinte compañeros de trabajo, y es lo que no debemos hacer. Por eso hablamos de reuniones familiares esenciales, sean seis o diez como en la ciudad de Buenos Aires, y debemos tratar de que esas personas sean siempre las mismas. Hay que cuidar al adulto mayor con patologías y no juntarse en ese caso”, recomendó.

Tampoco pudo pronosticar si habrá un rebrote como en Europa: “Este virus nos ha enseñado a no poder predecir. La evolución de nuestra curva fue diferente a la de Europa, y no estamos libres de una segunda ola, que no sería tal porque en realidad la Argentina continúa teniendo un número alto de contagios como país. Esto no sucedió en Europa, porque llegaron prácticamente a caso cero y volvieron a tener un rebrote. Acá se observa una disminución en algunas provincias, no en todas, y en realidad todavía no ha terminado la primera ola”, observó.

“Tierra del Fuego tuvo 1.350 casos confirmados en una semana en Río Grande, cuando se dio el pico, y sin embargo somos una de las únicas provincias patagónicas que no ha recibido profesionales itinerantes, porque el sistema de salud logró responder. Esto es para destacar y también influyó que no se hayan infectado equipos enteros en el mismo período, porque si tengo cuatro terapistas y los cuatro se infectan en el mismo momento, no queda otra opción”, planteó.

Finalmente se le preguntó sobre el rol del Laboratorio del Fin del Mundo en esta crisis. “Este fue un año atípico y el laboratorio producía la última etapa del ensamblaje de fármacos que han salido del mercado. Se realizó un trabajo importantísimo para formar un nuevo equipo de trabajo y ahora se están realizando los contactos para el nuevo proyecto que se pondrá en marcha el próximo año. Funciona como droguería y tiene varios proyectos, parte se están concretando, como la producción de test serológicos”, concluyó.