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“Nadie puede estar con valores de dos años atrás y afrontar los costos actuales. Es prácticamente imposible y estamos llegando al límite”, manifestó ayer el ingeniero Walter García, jefe de generación de la usina de la Cooperativa Eléctrica, que viene reclamando un ajuste tarifario desde el año pasado.
“Nadie puede estar con valores de dos años atrás y afrontar los costos actuales. Es prácticamente imposible y estamos llegando al límite”, manifestó ayer el ingeniero Walter García, jefe de generación de la usina de la Cooperativa Eléctrica, que viene reclamando un ajuste tarifario desde el año pasado.

Aumentarían un 50 por ciento la tarifa de luz en Río Grande

El ingeniero Walter García reclamó al gobierno que convoque a audiencia pública para actualizar la tarifa eléctrica, que no se modifica desde junio de 2016. Dio a conocer la imposibilidad de pagar a CAMMESA, frente a valores que se ajustan de acuerdo al dólar. Afirmó que llevan dos facturas acumuladas de 33 millones cada una. “Estamos llegando al límite”, alertó, y aspira a una aplicación gradual del incremento tarifario para causar el menor impacto posible.

Río Grande.-“Nadie puede estar con valores de dos años atrás y afrontar los costos actuales. Es prácticamente imposible y estamos llegando al límite”, manifestó ayer por FM Aire Libre el ingeniero Walter García, jefe de generación de la usina de la Cooperativa Eléctrica, que viene reclamando un ajuste tarifario desde el año pasado.

Para poder seguir funcionando, el aumento no debería ser inferior al 50 por ciento, y proponen una aplicación gradual, pero el gobierno de la provincia deberá tomar la decisión de llamar a audiencia pública y poner en marcha el proceso.

“Nunca es oportuno hablar de que se necesita una corrección en la tarifa, que siempre es para arriba. Lamentablemente en una economía como la de nuestro país, que viene siendo inflacionaria en dos dígitos durante todos estos años, las tarifas son siempre en aumento”, planteó el ingeniero, que expuso dos problemas que afronta la institución: “Uno es que la tarifa es de junio de 2016, cuando fue la última actualización en Tierra del Fuego, y hasta el momento no cambiamos ese valor. Recibimos mucha información del norte que habla de tarifazo eléctrico, y han ocurrido a nivel nacional a través del sistema interconectado, porque el gobierno nacional ha venido ajustando el valor del costo de la energía”, dijo.

“Por otro lado, las empresas distribuidoras han ajustado su costo de distribución y ha sido aplicado en 2016, en 2017 en dos etapas; pero en Tierra del Fuego la realidad es totalmente distinta porque no dependemos de Nación en la parte eléctrica específicamente; y es distinto respecto del gas, que tiene una red de interconexión con el resto del país y sufre el mismo tipo de aumento”, sostuvo.

“En el caso de la Cooperativa Eléctrica, nosotros no estamos interconectados y tenemos que solventar los costos de generación y de distribución a través de la tarifa. No hay ningún tipo de subsidio ni de pago que venga de otro lado”, subrayó.

“Desde el año pasado venimos tratando de que se actualice ese atraso que tenemos desde 2016 a la fecha, hemos presentado formalmente el pedido, pero el gobierno de la provincia tiene que disparar el instrumento legal para hacer una audiencia pública. Hasta ahora eso no se ha logrado y hemos llegado a una situación donde hemos tenido que volver a dejar de pagar el gas de generación, como nos pasó en 2015, cuando estábamos en una situación similar. Llevamos acumulados dos años y un mes sin ajuste de tarifas, con una devaluación importante y un dólar en aumento”, remarcó.

Dio a conocer la nueva deuda que acumulan con CAMMESA: “Tenemos un par de facturas que no pudimos abonar del gas de generación y estamos haciendo un esfuerzo, tratando de cobrar alguna obra para juntar el dinero y pagar las facturas más bajas, para quedarnos con menos deuda, porque cada factura que no pagamos es del orden de los 33 millones de pesos. Esa es la última factura y ahora esperamos una factura de 38 millones, porque el gas de generación está cotizado a valor dólar”, dijo.

“La empresa proveedora es CAMMESA y, cuando nos factura el gas mensualmente, lo que hace es convertir el valor en dólares de la cuenta del gas que consumimos. Eso se convierte a pesos al cambio de ese momento. Ahí emite la factura en pesos, pero el valor se cotiza en dólares. Cada vez que hay una devaluación, nos aumenta el gas de generación”, explicó.

Consultado sobre el aumento estimado que necesitan para seguir funcionando, dijo que “no lo tenemos confirmado todavía y lo estamos evaluando, porque por suerte ahora tuvimos una reducción en dólares del gobierno nacional. La intención es tratar de tener un valor que sea lo más ajustado posible, porque estamos insertos en la sociedad local, sabemos la situación de Tierra del Fuego y de Río Grande en particular; pero nadie puede hacer nada si no tenemos recursos y los recursos económicos son necesarios”.

“Nosotros entendemos que el aumento no va a ser inferior a un 40 ó 50 por ciento -advirtió-, y estamos recalculando valores. Estamos viendo la posibilidad de implementarlo de forma gradual pero no hemos tenido respuesta del gobierno para seguir avanzando.Estamos hablando de un promedio y luego cada lugar tiene un ajuste particular, en base a cómo se distribuye el costo en sí, pero el promedio general ronda ese porcentaje”, ratificó.

“Lo que necesitamos es que se dispare la autorización del proceso para poder cristalizar esto que venimos buscando desde hace más de seis meses, porque nadie puede estar con valores de dos años atrás y afrontar los costos actuales. Es prácticamente imposible y estamos llegando al límite”, dijo.

Recordó que “nosotros hacemos generación y distribución, no hacemos distribución sola. La generación en el resto del país no es un servicio público, es un negocio que normalmente tienen empresas privadas que generan energía y se la venden al interconectado nacional. Esas empresas, durante todos estos años, han ido cobrando valores que cubren sus costos, con la rentabilidad que le han puesto, por eso se han mantenido generando. Ninguna empresa que esté para hacer un negocio se queda si va a perder dinero.En el caso de la Cooperativa no somos una empresa con esa finalidad, la generación la hacemos y la estamos distribuyendo también, por lo tanto, tenemos también el costo de generación que en el resto del país es pagado por la Nación, y luego la Nación le cobra a las distribuidoras una energía diferencial inferior, y ahí es de donde vienen los subsidios. Acá no hay subsidios y los valores los obtenemos de las tarifas”.

 

Ajuste en los sueldos

 

Se le preguntó a García si prevén ajustarse los sueldos y el bono de fin de año, dado que los consejeros cobran sumas mensuales superiores a los cien mil pesos. “Cuando empezamos a pedir al gobierno este ajuste tarifario el año pasado, se nos pidió que buscáramos la mayor eficiencia y reducir costos de este tipo. Estamos en ese camino de ver todo lo que podamos reducir, no solamente en salarios”, aseveró.

“Yo hago los costos y por eso estoy comunicando esto. Conozco los valores de la Cooperativa en cuanto a los costos en general. El gas de generación representa el 50% de todos los costos. Nosotros recaudamos aproximadamente entre 50 y 60 millones de pesos por mes con la tarifa actual, y más de la mitad se lo lleva el gas de generación. La relación de salarios contra el costo total es del 30%”, precisó.Tomando la recaudación de 60 millones, el gasto mensual en salarios sería de 18 millones, y es parte de la situación que se estaría revisando.

Pese a las críticas por estos niveles salariales, el ingeniero manifestó que “muchas veces hay comentarios que se hacen con cierto desconocimiento. Yo no conozco una empresa que tenga una relación del 30% de salarios sobre los costos. Es razonable que en esta situación actual se consulte esto. Pueden ser señales de austeridad, que no está mal darlas, y podemos generar un montón de señales, pero el volumen de lo que vamos a necesitar no va a estar cubierto por estas reducciones, por más que las hagamos”, lamentó.

“Estamos viendo un montón de costos que podemos reducir, buscando eficiencia para que las máquinas lleguen al extremo de generación, inclusive poniendo por delante de la economía cierta seguridad eléctrica para que el servicio se mantenga estable. Pero realmente en este momento estamos llegando a una situación inviable si no se hace algo. Si no se saca el recurso de algún lado, no hay manera. Para pagar los gastos hay que tener el recurso económico a mano y en este momento estamos llegando a una situación sumamente complicada”, reiteró.

El ingeniero no ve otra forma de seguir adelante si no media un aumento: “El ajuste se tiene que hacer como se ha hecho en otros lados, y acá no se ha hecho desde 2016. Siempre va a ser un problema, pero hay que buscar que sea el mínimo y que se genere de forma escalonada, para que el impacto sea el menor posible”, concluyó.