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Ramón Rivero, propietario del aserradero El Litoral, ubicado en el parque industrial de Tolhuin, adelantó la puesta en marcha de la fábrica de pellets, que prevé ocupar a 30 trabajadores.
Ramón Rivero, propietario del aserradero El Litoral, ubicado en el parque industrial de Tolhuin, adelantó la puesta en marcha de la fábrica de pellets, que prevé ocupar a 30 trabajadores.

Aserradero El Litoral pondría en marcha la fábrica de pellets para calefacción

El propietario del aserradero El Litoral, Ramón Rivero, estimó que en pocos meses podrán iniciar la producción de pellets en el parque industrial de Tolhuin, donde se está instalando la planta. Ocupará a unos 30 trabajadores y el objetivo es exportar, si bien está previsto abastecer al mercado interno, principalmente hosterías y zona rural, por el ahorro que implica en comparación con el gas envasado. El proyecto además evitará la contaminación a cielo abierto que provoca la quema de residuos de lenga.

Río Grande.- Ramón Rivero, propietario del aserradero El Litoral, ubicado en el parque industrial de Tolhuin, adelantó por FM Aire Libre la puesta en marcha de la fábrica de pellets, que prevé ocupar a 30 trabajadores. La materia prima son los desechos de los aserraderos, por lo cual además evitará la contaminación que se produce por la quema a cielo abierto.

“Nosotros hicimos una compra a fines de 2018 de una planta completa para poder reducir el impacto ambiental de la quema a cielo abierto de los desechos de los aserraderos. Nos agarró en el 2019 la crisis de Macri y, en marzo, sacando créditos, la terminamos de pagar. Mantuvimos nuestro plantel de 30 empleados hasta la fecha, sin despedirlos, ahogándonos con el tema financiero de los bancos, y vino la pandemia”, relató.

“Hoy tenemos la esperanza de reactivar de nuevo nuestra planta, y calculamos que en seis meses va a estar terminada. Ya la tenemos ubicada desde mediados del año pasado, pero no la pudimos poner en marcha por la crisis y luego por la pandemia. Dejamos de quemar los desechos y los acumulamos como materia prima para poder largar la planta a full”, explicó.

“Nosotros iniciamos este proyecto amparados en la ley provincial 55, que en sus artículos 53 y 54 habla de eliminar los gases contaminantes hacia la atmósfera. Creo que es algo muy positivo para nosotros no quemar y convertirlo en recursos y en una fuente de trabajo, netamente para exportar. Apuntamos hacia la venta al exterior, que es lo que busca el Estado nacional”, sostuvo.

Cabe recordar los reiterados reclamos de los vecinos de la zona por el humo que provoca la quema, por la contaminación, además de los incendios que se han producido por falta de precauciones en la quema de estos desechos. “Eso ocurrió después de que iniciamos el proyecto y esto confirma que estamos bien encaminados, más allá del desprecio de algunas personas que no saben lo que significa el medio ambiente. Justamente hubo un incendio el año pasado, a raíz de la quema, pero ya no se está quemando en esa zona. Nosotros tenemos los medios adecuados para mantener los cuidados”, aseguró.

“Además de la generación de fuentes de trabajo vamos a minimizar la quema a cielo abierto de otros aserraderos, porque vamos a usar ese material para canalizar la producción y generar puestos de trabajo. Ese es el camino, que lleva un esfuerzo terrible. Podría hablar de la deuda que me generó este tiempo con los bancos, porque tuve que sacar créditos para pagar sueldos y hasta vender bienes personales para poder aguantar. No despedí un solo empleado, porque tengo a todos mis obreros trabajando. Son 30 personas y la planta necesita entre 30 y 32 personas. Están trabajando hace mucho tiempo y esto se ha hecho con mucho esfuerzo. Hoy hay un aire del gobierno nacional, del gobierno de la provincia y del municipio de Tolhuin, junto con las municipalidades de Río Grande y Ushuaia. Hay proyectos que sacaron para poder agilizar este tipo de emprendimientos y la posibilidad de exportar, porque la Argentina necesita divisas. Esto es todo para exportar, vamos a fabricar pellets y hay un mercado gigante que está esperando, y un pull de madera gigante que compra toda nuestra producción, que va por barco”, dijo.

Todavía no comenzaron con la comercialización hasta que no esté la planta instalada, “pero está el compromiso con varios pulls para poder vender el producto –afirmó-. A la vez vamos a incursionar en el ámbito local, en las hosterías, en el campo. Van a utilizar los pellets y eso abarata el 50% en calorías, comparado con el gas envasado, porque es todo para calefacción. Es muy interesante y muy bueno el proyecto, y es una planta importante, que tiene 15 metros de ancho por 100 metros de largo, con secaderos propios. La caldera va a ser netamente alimentada con el mismo aserrín seco que producimos, y a la vez se produce el pellet. La máquina está en un galpón y ahora esperamos articular las gestiones nacionales y provinciales para que podamos crecer todos, y poder desarrollar este proyecto”, señaló.

Al margen de los 30 empleados actuales del aserradero, una vez que empiece la producción van a necesitar más personal. “La planta va a requerir de 30 trabajadores directos, aparte de los que hoy están. Es un proyecto que va a anexado a la producción de la lenga, que tiene mucho desperdicio. Con ese 60% que es desperdicio se van a hacer los pellets”, concluyó.