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Ángel Nauto Barría, cabecilla de la banda que ejecutó a las dos antiguas pobladoras. (Foto El Diario del Fin del Mundo).
Ángel Nauto Barría, cabecilla de la banda que ejecutó a las dos antiguas pobladoras. (Foto El Diario del Fin del Mundo).

A veinte años de la ejecución de dos antiguas pobladoras

A pocos meses de entrar en el nuevo Siglo XXI, el 20 de mayo de 2000, dos horrendos crímenes conmovieron a la comunidad fueguina y llamaron la atención de los medios nacionales. Un raid delictivo encabezado por Nauto Barría, se llevó la vida de dos antiguas pobladoras, Eugenie Posleman y María Teresa Squeo. El esposo de esta última, Demetrio Luizón, recibió tres tiros que le provocaron heridas de gravedad. Ambas mujeres, sin piedad alguna, fueron cobardemente ejecutadas a quemarropa.

Río Grande (Ramón Taborda Strusiat).- El pasado 20 de mayo se cumplieron 20 años del asesinato de dos antiguas pobladoras de Ushuaia.

Los autores del crimen, cometieron además otros asaltos en la ciudad de Ushuaia, con un vehículo robado a una de las víctimas.

Por ese hecho, la policía detuvo a Ángel Nauto Barría, quien sería llevado a juicio por estos horrendos crímenes.

Eugenie Posleman, de 80 años, viuda del ex diputado nacional del Movimiento Popular Fueguino Roque Sánchez Galdeano y presidenta provincial de LALCEC, recibió un balazo en la cabeza al ser asaltada en su casa de la avenida Malvinas Argentinas, ubicada a pocas cuadras del centro de la ciudad. Su vecina María Teresa Squeo recibió un tiro en el pecho que le provocó la muerte minutos después en el Hospital Regional Ushuaia. Su esposo, Demetrio Luizón, martillero público de la ciudad, recibió tres balazos que le provocaron heridas de gravedad.

Según las crónicas de la época, uno de los presuntos delincuentes fue identificado como Martín Gálvez, de 19 años de edad, quien fue detenido y alojado en la Comisaría Primera de la Policía provincial.

Justamente Policía Científica informó que fue sometido a un análisis de dermotest para establecer si poseía pólvora en sus manos y el estudio arrojó un resultado positivo

 

Raid sangriento

 

Según las primeras investigaciones, consignadas en los distintos medios de comunicación, los investigadores trataron de reconstruir los hechos, que aparentemente se iniciaron después de la medianoche del viernes 19 de mayo de 2000, cuando los delincuentes, presumiblemente tres, robaron un vehículo de Posleman y asaltaron luego la casa de la periodista Edith Cabo de Pouso, quien en ese momento estaba grabando su programa de televisión.

Allí robaron joyas, dinero y una pistola Magnum 357, que su marido escondía debajo de la cama. Esa arma fue utilizada luego para matar a las dos mujeres y herir a Demetrio Luizón.

Durante la misma madrugada los criminales intentaron además robar el supermercado Tía y las oficinas del Registro Nacional de las Personas, ubicada a pocos metros de ese local.

La Policía aún no tiene claro cuándo fueron asesinadas las dos mujeres, si antes o después del robo del vehículo, una 4 x 4 perteneciente a Posleman.

La hipótesis más firme es que alrededor de la medianoche, hurtaron la 4 x 4 de la casa de Polesman y a bordo del vehículo cometieron los robos en la casa de la periodista, el supermercado y la oficina del Registro Civil.

En un tramo de su recorrido, sobre la Ruta Nacional N° 3, los delincuentes habrían volcado con la camioneta robada, destrozando su lateral derecho. Sin embargo, cerca de las seis de la mañana regresaron en el mismo vehículo a la vivienda de la mujer e ingresaron para cometer un nuevo robo. Habría sido entonces, según esta versión, que los delincuentes golpearon a la anciana y le dieron muerte de un disparo en la cabeza. Su cuerpo fue hallado por la empleada doméstica, quien llegó a la casa a las ocho de la mañana.

Siempre de acuerdo con esta versión de los hechos, después de asesinar a Polesman los delincuentes se dirigieron a pie al domicilio de Luizón —a cien metros de allí— con el propósito de perpetrar otro asalto. Los recibió el dueño de casa, quien les ofreció dinero para que se retiraran del lugar. Pero al advertir los ladrones la presencia de su esposa, dispararon contra ambos, matando a María Teresa Squeo e hiriendo a Luizón, quien quedó internado en la sala de terapia intensiva del Hospital Regional Ushuaia, sin haber recobrado el conocimiento por esos días, debido a la gravedad de las heridas.

Los hechos fueron investigados por el juez de turno, el Dr. Leandro Álvarez, y por el fiscal Carlos Méndez Stiglich, quienes ordenaron una serie de operativos en el centro de la ciudad de Ushuaia al mando de un grupo de 20 efectivos policiales.

 

Expresiones políticas

 

Conocida la magnitud de los hechos, se hizo presente en el lugar el gobernador provincial, Carlos Manfredotti. El mandatario dijo que ambas víctimas “eran amigos de muchos años”, por lo cual, “el dolor es enorme”.

“Necesitamos una Policía eficiente, que pueda realizar la inteligencia necesaria que permita detectar hechos antes de que sucedan”, indicó en ese momento Manfredotti, al tiempo que aseguró que le propuso al juez Álvarez “pedir ayuda a la Nación” para resolver este hecho, iniciativa que “fue rechazada porque las investigaciones están bien encaminadas”.

Por su parte, el secretario de Seguridad provincial de ese momento, Guillermo Lindl, aseguró que los autores de los delitos habrían consumido “psicofármacos” para desencadenar esta violencia, aunque tampoco se brindaron más detalles sobre la banda.

 

Investigación y condena

 

Los investigadores posteriormente probarían que los hechos, se iniciaron después de la medianoche cuando Ángel Nauto Barría ingresó a la casa de la citada periodista, logrando sustraer una pistola Magnum 357, que su marido escondía debajo de la cama. Esa arma fue utilizada luego para matar a las dos mujeres y herir a Demetrio Luizón.

En el juicio en el que fue condenado Nauto Barría a reclusión perpetua se realizó una reconstrucción de los hechos. Allí Nauto Barría indicó que ingresó al domicilio de Eugenie Sánchez  Polesman por un ventiluz y tras asesinarla, se dirigió a pie al domicilio de Luizón —a cien metros de allí— con el propósito de perpetrar otro asalto. Allí Nauto Barría disparó a ambos, matando a María Teresa Squeo e hiriendo gravemente a Luizón.

En diciembre de 2016, el abogado de Ángel Nauto Barría pidió una conmutación de pena y la entonces gobernadora, Rosana Bertone, se lo denegó por no contar con un informe favorable del Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego.

Cabe recordar que Ángel Nauto Barría purga una condena de “reclusión perpetua” por estos asesinatos.

Cabe recordar que es resorte del Ejecutivo provincial a través del art. 135, inc. 15 de la Constitución fueguina, esta facultad.

El decreto de entonces fue rubricado por Bertone bajo el número 2795, publicado en el boletín oficial 3786, del 21 de diciembre de 2016 y ordena, además, notificar a Nauto Barría de la resolución adoptada.

Fuentes: Diario Clarín y El Diario del Fin del Mundo.