Breves
26e37cf3-3f57-4add-859d-39fe14f32580

Educación popular

Importante respuesta a la oferta del bachillerato popular

Un proyecto educativo que nació contra viento y marea, hace cuatro años atrás, hoy está muy instalado y en franco crecimiento. La demanda supera ampliamente las expectativas, incluso en el pico de la pandemia. El bachillerato popular funciona en las tres ciudades de la provincia, en sedes instaladas en barrios, bibliotecas populares y sindicatos. El año pasado tuvieron la primera promoción y aseguran que fue emocionante ver que las egresadas y los egresados “venían a pedir el título para anotarse en una facultad, en un terciario, con el proyecto de seguir estudiando”.

 

 

“El bachillerato está en las tres ciudades, en Río Grande tenemos tres territorios o barrios que serían en la margen sur del río Grande, en la zona centro y en Chacra. Es una propuesta pedagógica para la finalización del secundario, para jóvenes y adultos de 18 años en adelante sin límite de edad; y si bien no es antagónica a la educación tradicional, tiene varias diferencias. Por ejemplo que la cursada es de lunes a jueves, los viernes lo dejamos para la modalidad taller, de refuerzo” comentó Elías Piñeiro, secretario y tutor del Bachillerato Popular “Presente”, de Río Grande.

Además contó, en declaraciones al programa radial “Desde las Bases”, que fueron “viendo que muchos y muchas de los y las estudiantes que se querían inscribir tenían dificultades para cursar en el turno vespertino, que es cuando son la mayoría de las propuestas de estudio para los adultos. Entonces tratamos de poner sedes en los tres turnos, mañana, tarde y vespertino, y trabajar en el territorio de los y las estudiantes, por eso tenemos varias sedes en distintos ámbitos como los gremios –la UOM, el SUTEF- en bibliotecas populares, algunas escuelas, SUMs de los barrios; porque también creemos que conocer y reconocer el contexto, la cultura, el territorio de los y las estudiantes, es fundamental para que el proceso educativo sea más significativo”.

Igualmente advirtió que se debe “reconocer que los y las estudiantes no son cajitas vacías que vienen y el o la docente es el único portador de conocimientos, sino que todos venimos con un bagaje de conocimiento desde la vida misma y de otros procesos. Aprendemos los unos de los otros, tanto docentes de estudiantes como los estudiantes de los docentes, y se debe tener en cuenta que nadie sabe todo ni nadie lo ignora todo. Tenemos que ir por ese camino, avanzando por una educación más democrática y horizontal”, expresó Piñeiro.

El bachillerato popular, solamente en la ciudad de Río Grande, cuenta con “casi 200 estudiantes, este es nuestro cuarto año. El año pasado terminó la primera promoción, lamentablemente con este contexto de pandemia en el medio, pero tuvimos nuestra primera promoción con más de 60 estudiantes egresados y egresadas, algo que fue todo un logro”, remarcó.

Lo dijo recordando que el comienzo fue “con varias piedras en el camino, porque en ese momento cuando surgió el bachillerato fue un convenio entre el SUTEF, la CTA Autónoma, el Municipio de Río Grande durante la gestión anterior y Riosal, que es la Red de Investigadores y Organizadores Sociales de América Latina. Pero arrancamos sin ser reconocidos por el Ministerio de Educación de ese momento, con Diego Romero como ministro y Pablo Gatamora como subsecretario de Educación, quien fue una de las personas que más nos criticó, acusándonos de ser bachilleratos truchos, asegurando que los y las estudiantes nunca iban a tener el título”.

“Por suerte hoy, el tiempo, demostró que estaban equivocados y ya tienen su título en trámite. Algo que nos llenó de orgullo, como cuando nos lo venían a pedir para anotarse en una facultad, en un terciario, con el proyecto de seguir estudiando; algo que para nosotros fue sumamente gratificante”, señaló el docente. Pero también indicó que “hoy resulta muy contradictorio que alguien como Pablo Gatamora, que fue quien más duramente se opuso a la única experiencia de finalización de educación popular en la provincia, hoy sea el secretario de Educación Popular del Municipio de Río Grande. Es contradictorio, pero a veces los políticos tradicionales resuelven así los favores de campaña”, manifestó.

Contó que, sobre todo al comienzo, se vieron obligados a “militar mucho la propuesta, tuvimos que salir a recorrer barrios, organizaciones y centros barriales, sindicatos; para convocar a los y las estudiantes que se pudieran inscribir. Hoy tenemos que decir que nos supera la demanda y es por el boca a boca de los y las estudiantes, que le comentan la propuesta a compañeros, compañeras, amigos, familia y la verdad es que nos sorprendió en el año de pandemia la demanda que tuvimos y este año también”.

También explicó que en “El bachi” “los contenidos siempre se elaboran trabajándolos desde lo que traen los estudiantes, respetando sus tiempos, sus procesos; hay que entender que la mayoría fueron expulsados o no fueron contenidos por el sistema educativo en su momento, probaron varias propuestas antes y por suerte se sintieron contenidas y contenidos en el Bachillerato Popular y pudieron finalizar”, dijo el secretario y tutor del bachillerato.

Luego repasó la reciente conmemoración por el centenario del nacimiento del pedagogo brasilero Paulo Freire, y las dificultades en este tiempo de pandemia, manifestando que “fueron 100 años de quien seguramente es el padre de la educación popular, creo que la pandemia fue crítica para todos y todas y a nosotros en el bachillerato también nos costó mucho. Nos constó convocar, ver qué estrategia utilizábamos, el tema de la conectividad fue muy difícil, muy complicado, la mayoría no tenía los medios para conectarse. Ahí creo que hubo un déficit también por parte del Estado, para ver cómo se cubría eso. Porque finalmente fueron los y las docentes quienes –haciendo malabares como siempre- hicieron lo posible para llegar a las y los estudiantes”.

Finalmente se refirió a los proyectos, de cara al futuro, comentando que “hoy por suerte estamos reconocidos por el Ministerio de Educación y pensamos en seguir creciendo, avanzando, por una educación más democrática y horizontal. Ojalá, tanto nuestra experiencia como la educación popular en general, sean tomadas y acompañadas como una verdadera alternativa”, concluyó Elías Piñeiro.